Mostrando entradas con la etiqueta Para necedades las de mi padre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Para necedades las de mi padre. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de diciembre de 2021

Ya quiero que sean vacaciones

Desde que tenía 12 o 13 años tengo la costumbre de iniciar mis vacaciones con cierto tipo de lecturas. En vacaciones de verano comienzo leyendo algo de terror o de misterio y al comienzo de vacaciones de invierno la lectura de inicio es siempre algo de Jorge Ibargüengoitia, ya a estas alturas varias cosas releídas. 

Tengo muy claro como comenzó esta costumbre. La literatura de horror fue porque mi padre me regaló un libro de cuentos de Sir Walter Scott al inicio de las vacaciones antes de salir de viaje familiar a Colima. Al año siguiente descubrí a H.P. Lovecraft y fue no más cosa de seguirse. 

Por otro lado empecé a leer a Ibargüengoitia porque mi hermano Álvaro me presto su libro de Instrucciones para vivir en México cuando íbamos de camino a ver a los abuelos, en Colima. Basta decir que es Jorge Ibargüengoitia y que hay que leerlo siempre que se pueda, aunque no sea sólo en vacaciones de invierno, pero es una buena manera de empezarlas. Quizás tenga que ver su temprana muerte a finales de noviembre, pero me gusta más el recuerdo de los viajes familiares. 

Este año me emociona particularmente porque encontré un libro que no he leído de Ibargüengoitia.


miércoles, 15 de febrero de 2017

Tenía una vieja sospecha

Ayer ayudaba a mi padre a buscar unos libros que extravió en algún lugar de la casa, y como otras tantas veces encontré a lo largo de la búsqueda varios tomos de Las elegías de Duíno, de Rainer María Rilke, alguna vez había pensado en escribir en este o en ooootro blog sobre tan peculiar hecho: que la casa este llena de distintos tomos, versiones, ediciones, traducciones –y algunos en idioma original–, del mismo libro. 

Aproveché que estaba junto a él y le pregunte por qué era así, y su respuesta confirmó mi sospecha: es un libro que considera importante y además es de sus preferidos, no es que haya trabajado ni el libro ni al autor particularmente, simplemente era un libro que hay que leer y re-leer. 

No es que temiera que la fijación de mi padre con el libro fuera como la que tenía Mark D. Chapman con El guardián entre el centeno de J.D. Salinger, y que además ha quedado demostrado que el libro no tuvo nada que ver con el asesinato de John Lennon. 

Escucharlo hablar del libro y de lo que significa para él fue interesante y conmovedor, y me hizo darme cuenta que cuando me regaló una edición –que nunca ha vuelto a comprar– cuando apenas tenía unos 14 años en realidad me estaba compartiendo algo muy preciado para él pero no me lo dijo, creo que para no imponerme ningún enfoque o relevancia y que simplemente yo me acercara al texto por mi mismo. 

Debo admitir que me costó mucho trabajo leerlo en ese momento –en términos de poesía yo estaba más en la onda de Los cantos de Maldoror del Conde de Lautréamont y algunas cosas dispersas que leía de Charles Baudelaire y Arthur Rimbaud que me prestaba AFerreia–, pero definitivamente he vuelto a Las elegías más de una vez a lo largo de mi vida, y que en retrospectiva entiendo muy bien lo que me dice sobre ese libro en particular pues a mi me pasa muy claramente con T.S. Eliot y La tierra baldía pero también con Canción de amor de J. Alfred Prufrock y Cuatro cuartetos. 

Y en retrospectiva también me doy cuenta que lo que Andrea me compartió decía mucho de ella misma que apenas ahora entiendo y aunque le estoy agradecido de muchas maneras y que se lo manifesté en ese momento, hoy tengo que agradecerle de nuevo el interés que puso en nosotros como sus alumnos, pues bien que mal, al compartir-nos nos mostró mucho de lo que ella era (y espero siga siendo) y que eso significó un encuentro también muy importante para mi, y esa es otra vieja sospecha que hoy confirmo. 

jueves, 28 de mayo de 2015

"El espíritu no es un hueso"

Estas líneas son para recordar y honrar a José Ignacio Palencia 


José Ignacio Palencia 
(1935-2015)

Fue maestro de muchos y un gran filósofo, y en excelente hegeliano. Aunque nunca fue líder de masas ni mucho menos, no tenía un séquito, ni fans, pero ciertamente creó escuela en la Facultad de Filosofía y Letras. Hay mucha gente que no estaba de acuerdo con su lectura de la Fenomenología del Espíritu o de la Ciencia de la Lógica, sin embargo era sabido por muchos que había que dialogar con él en muchos aspectos para tener una mejor comprensión de estos textos y en general de la filosofía de Hegel, y de la filosofía. 

Me atrevería a decir que en FFyL había tres tipos de hegelianos cuando yo estudié la carrera: los alumnos de Palencia, los alumnos de Ricardo Guerra, y los que habían estudiado con alguien más, pero ese alguien más era o alumno de Palencia o de Guerra. Yo afortunadamente tuve oportunidad de estudiar con ambos, pero me inclino un poco mas hacía el buen Profe Palencia, pero mas bien por motivos personales. 

Era el hermano de Xavier Palencia, que trabajó muchos años en el CCH y era un amigo cercano de mis padres que conocían también bastante bien a José Ignacio. De hecho mi madre me contó una anécdota un poco tonta pero divertida cuando empecé a tomar clases con él, me dijo que cuando yo nací se confundía cuando XPalencia le comentaba algo de su hermano, pues tenemos el mismo nombre, José Ignacio. Claro, yo no me llamo así por él, sino por que es un nombre familiar antiquísimo y viene de una larga línea de José-algo en la familia de mi padre, total que mi madre pensaba en mí cuando Xavier decía algo de su hermano José Ignacio Palencia, y que se preguntaba como un bebé podía escribir de filosofía. 

Creo que cuando yo tomé la decisión de estudiar filosofía mis padres no se sorprendieron porque era como poner una "sucursal" más del "negocio" familiar y porque ya conocían a un gran filósofo llamado José Ignacio (aunque aún queda la duda de que tan bueno soy yo en eso). 

Sin embargo, como dije antes, Palencia era un maestro que hizo escuela, formó a muchísima gente y aunque podía parecer parco y distante siempre sabía quienes eran sus alumnos y que pensaban de cada parte que habíamos estudiado con él, era además un maestro que podía estar fuera de la dinámica del amor-por-las-novedades y se daba chance de leer y re-leer los textos básicos de Hegel, bueno, la Fenomenología, la Ciencia de la Lógica y alguna vez la Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas con la paciencia y el ritmo necesarios para hacerlo lo mas comprensible que le fuera posible. Se tomaba el tiempo necesario para leerlas con cada grupo (seminarios de dos años, por ejemplo). Yo cursé uno de ellos, para la Ciencia de la Lógica, la Fenomenología la estudié con él en Ontología. 

Y es curioso, porque estos días había estado pensando en él, por dos razones.  

- Resulta que Katya, la chica de la que hablaba hace una semana, hizo su tesis de licenciatura con él, y en cuanto la empecé a leer noté ese cuidad y esa guía tan peculiar que Palencia tenía, y no puede evitar compararlo con las tesis de otros amigos sobre Hegel que trabajaron con otras personas y que se nota que esas tesis fueron hechas casi casi en una línea de ensamblaje, la diferencia puede ser sutil, e insisto, a muchos no les parecían algunos aspectos de su interpretación, pero creo que para estudiar a Hegel en serio, había que pasar por el salón de José Ignacio Palencia o por el de Ricardo Guerra. Lamentablemente ambos ya nos han abandonado

- Me parece que murió el lunes en la madrugada, el domingo en la noche yo estaba releyendo a Zizek y me acordé de él porque en algún momento Zizek menciona un pasaje de la Fenomenología en la que Hegel dice que la falsedad de la frenología está en pensar que "El espíritu es el hueso" (el cráneo), y con esta pequeña observación Hegel hace uno de los chistes mas oscuros de la historia de la filosofía pero que a Palencia le divertía mucho, sobre todo porque, como explicaba, ponía en juego la dialéctica y la negatividad: no, el espíritu no es el hueso, la forma de la cabeza no determina la personalidad, pero al mismo tiempo, no hay posibilidad de una "personalidad" si no esta contenida o atada a un hueso, y que en la relación del hueso y el espíritu, o de la mente y del cuerpo aparece el Espíritu, pero solo mediante esta relación dialéctica negativa, esto no es eso como el para-sí no es el en-sí (o algo así), y sin embargo, en dicha relación mediatizada aparece la conciencia, el para mí, que luego, muchos movimientos después, se eleva hasta el Espíritu Absoluto. 

No quiero pensar que ambas cosas tienen una relación causal, pero me pareció curioso, y hasta cierta ternura, pensar que mi último recuerdo del Profe Palencia es como sonreía al explicar este oscuro chiste, y de como mucho de mi lectura de Hegel depende de él. 

Lo extrañaré, sin duda. 

martes, 19 de mayo de 2015

La etiqueta que a veces uso de "a veces se me va un poco el pedo" sirve para describir cosas como la que me pasó hoy que estuve en Ciudad Universitaria. 

Hoy tuve la oportunidad de conocer a IColmenares, que ha trabajado años con mi padre y que han estado juntos en mil cosas de la Universidad, me lo presentó en la entrada de su oficina y después resultó que él iba a la Biblioteca Central, que está junto a la Facultad de Filosofía y Letras. Nos despedimos de mi padre y mientras platicábamos de camino me dijo que su hija también había estudiado filosofía y que también estaba metida en cosas de medios de comunicación, concretamente haciendo cosas de cine, guiones.

Estuvimos de acuerdo en que la filosofía está pasando por un momento en que debe hacer dos cosas: tomarse en serio la divulgación, y explorar otros medios de comunicar la filosofía. Debí haberle preguntado en ese momento dónde podría contactarla porque entre los planes que estoy desarrollando necesitaré alguna ayuda con cosas de guiones cinematográficos. 

Horas después se me ocurrió que podría ser el padre de Katya, una chica que iba un par de años arriba de mi en el Cole Madri y luego en la licenciatura, y estuve con ella y con AVázquez en una onda de elección de consejos técnicos (¿o académicos?) para el Colegio de Filosofía de la Facultad (y como dato adicional es la chica que me enseño ha hacer mini ranas de papel, que es parte de esta otra anécdota).  

Y tengo estas dos fotos suyas mal escaneadas que me gustan mucho, son de mis preferidas de esa época:  



Y cuando digo que me tomó horas pensar que podía ser su hija es literal, no fue sino hasta en la tarde que terminé con todo lo que tenía que hacer me puse a pensar: no es un apellido tan común y él no es muy alto, Katya tampoco, ambas chicas estudiaron filosofía, él es un personaje que está muy metido en cosas de cultura y medios. 

No lo sé, seguramente la próxima vez que lo vea se me olvide preguntarle si es su hija, y tal vez pasen años antes de que pueda despejar la duda. 

A veces se me va un poco el pedo. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

El 18 Brumario de Luis Bonaparte para legos Pt. 3

La entrada anterior explicaba algunos elementos del 18 Brumario y de por qué era importante re-leerlo ahora y de como es una de las piezas clave del pensamiento marxiano sobre la filosofía de la historia. Y de cómo a partir de éste podíamos hacer algunas críticas a los distintos movimientos sociales de este momento. Ahora señalaré algunas de las razones por las que es criticado/ble y detestado, especialmente por Jorge Cuesta. 

1.
Lo que Cuesta no soporta de Marx es no sólo la idea marxiana de que la historia tiene como único fin la revindicación de la clase obrera y de sus demandas de justicia social y de distribución de la riqueza. Parte de una crítica que no está del todo errada, pero que pone en evidencia las dos fobias de Cuesta: la religión y el proletariado y sus líderes. 

Digo que no está del todo errada porque la teleología de la historia marxiana, ese gran fin de la historia que es llegar al comunismo con justicia y y paz para todos, es ciertamente una especie de discurso religioso, aunque esté formulado a partir de supuestos y planteamientos cuasi científicos, hay veces en los que el método científico de Marx señala relaciones de causas y efectos muy acertadamente, pero falla en establecer las razones que dichas concatenaciones deberían derivar en lo que él dice que deberían derivar. Es decir, es bueno haciendo deducciones, pero pésimo con las inducciones. 

Jorge Cuesta era un intelectual muy peculiar, era científico y ateo, por lo cuál era fácil que advirtiera la contradicción entre el tratamiento científico de la historia al mismo tiempo que plantea que ésta respondiera a un plan mayor, que se dirigiera a un final inevitable. Su ateismo lo llevaba a detestar todos los rastros de una religión subvertida o transformada en una filosofía que daba esperanza a los desvalidos y a los desposeídos. Que tan clasista y que tan pequeño burgués pueda ser considerado Cuesta no lo sé, porque al mismo tiempo no toleraba a otros intelectuales más conservadores y alineados, tanto como a los más revolucionarios. Era una persona muy complicada. 

Un elemento que está muy poco estudiado, e incluso reconocido por los marxistas, son los elementos de influencia de las religiones católica y la judía. Si bien es cierto que Marx rechaza la religión, eso no quita que haya elementos, tonos, expresiones, etcétera de la religión cristiana, incluso de la judía, algunas cosas muy específicas de la Tora y de cábala. Porque, aunque a muchos de los izquierdosos les duela en el alma, Marx venía de una familia judía intelectual mas o menos acomodada, que renuncie a su herencia cultural y sus tradiciones es una cosa, que efectivamente se haya desprendido de algunos esquemas mentales, es otra muy diferente. Por eso hasta hace poco no se hablaba mucho de esa línea de pensamiento marxiano que es indudable que está ahí.  

2.
Ese es otro motivo de crítica, y a veces hasta de burla, como decía en la primer entrada, el pensamiento marxiano no es lo mismo que el marxismo, y apenas de unos años para acá se ha venido dirimiendo la diferencia, pues antes estaba efectivamente cooptado por los marxistas y estaba mal visto el estudio directo de Marx sin el contexto del marxismo, ser un revisionista era lo peor, no sólo un estigma intelectual sino que te podía mandar al Gulag (hoy día todavía hay quienes acusan de otros de trotskistas o maoístas como si fuera el peor anatema y estigma que exista). 

Dentro del marxismo dogmático, militante y organizado, que le causaba repulsión a Cuesta, hay, o había, un grupo dominante, que eran los líderes y que conducirían a los proletarios a la consecución de ese gran fin de la historia, o debería decir Gran Fin de la Historia, que es el comunismo, o el Comunismo, solo que antes hay que llegar al Socialismo, a partir del socialismo utópico a través del socialismo real, y no hace falta recordar los pésimos resultados de eso en tanto que fue real o práctico. 

Este dominio de una nueva clase o grupo es inherente al marxismo y tal vez propiciado por el propio Marx, pues si la historia tiende a ese gran fin, cabe esperar que todo lo que los líderes hagan por la consecución de dicho fin, aunque ahora, en este mismo momento parezca equivocado, no lo es, porque irremediablemente nos llevará a ese fin. Y eso pensando en que los líderes pudieran ser cuestionados ante algo que "aparentemente" está mal, porque la tendencia más bien era que los líderes siempre sabían lo que hacían e irremediablemente, aun con críticas y sabotaje de las naciones y potencias enemigas, el Gran Fin de la Historia era inevitable, y que mientras llegábamos a eso los que mandaban debían mandar y los que obedecían debían obedecer. Esa especie de secta dogmática que según Cuesta está en perfecta armonía con el discurso místico o religioso encubierto del marxismo...

3.
Otra de las razones por las que el 18 Brumario es sumamente criticable es su tono de admonición y su notable contenido coyuntural. 

Las ideas que he expuesto en estas tres entradas parecen muy elementales para un librito de casi cien páginas, bueno, no es un librito, es un ensayo que Marx escribe para una publicación de la época, mas bien ha cobrado relevancia por lo que decía de la cristalización del pensamiento marxiano de la filosofía de la historia, y que esa misma claridad y pieza central permitió al marxismo justificar mas de una barbaridad. 

La cosa es que mucho del texto se refiere a hechos históricos del pasado y de como los va relacionando con los hechos de la historia reciente de su momento, y a pesar de ello, las tesis fundamentales del texto se han mantenido con el paso de los años, porque Marx no era tonto, aunque sí tenga sus puntos débiles y criticables, pero es coherente con el resto de su pensamiento y lo coyuntural está como un ropaje que a veces puede parecer incómodo y no deja mucho espacio para lo importante, pero lo importante ahí está.

A manera de conclusión: 
No lo tomen a mal, yo soy de la idea de que Marx y su pensamiento sigue te mucha vigencia, mucha más de la que los dogmáticos a favor se imaginan, y mucha más de la que los dogmáticos en contra quieren reconocer. Peor mi idea es muy clara: hay que estudiar a Marx directamente y al marxismo como una pieza histórica pero no como una interpretación válida y establecida. 

Nota muy personal: 
Releyendo el 18 Brumario en el tomo de mi padre de Obras de Marx y Engels, con solo ver la tipografía y la formación de la página tuve un flashback de cuando lo leíamos en los círculos de lectura con mis amigos del Colegio Madrid en secundaria, y que la primera vez que alguien me habló de Marx fue mi padre cuando era chico, tenía un póster de Marx enfrente de su escritorio y alguna vez le pregunte si él y Jesucristo eran la misma persona, ese día me platicó de lo que era el capitalismo y el socialismo, todavía existía el real, debe haber sido el 87 u 88... Creo que en el fondo las interpretaciones dogmáticas de ambos pensadores no están tan lejos la una de la otra.

También pensé en una chica que conocí hace poco pero que es prima de un buen amigo, y que le parecía de lo más extraño que tuviéramos un círculo de lectura en la secundaria en vez de haber formado un equipo de fútbol, cuando le recordé que desde entonces conozco a su primo, dijo que todo tenía sentido. Debería llamarla no más para saludar. 

martes, 6 de mayo de 2014

Mas notas insomnes

No sé bien que hago yo con un libro de John Rawls, Teoría de la justicia. 

Lo encontré ahora que estoy redistribuyendo libros entre mi biblioteca personal y la de mi padre y me quedé pensando que a él le servirá más ahora que está estudiando -entre otras cosas- sobre la educación, la universidad, la justicia y el capitalismo actual -que él no llama salvaje pero que yo insisto en que es solo una diferencia de grado y no de esencia-. 

Supongo que cuando lo compré, por ahí del 2004 o 2005, me interesaba algo Rawls, como siempre me ha interesado la filosofía analítica aunque mi relación con ella sea áspera. Luego me di cuenta de que en realidad me interesaba más en ese momento la chica que me lo recomendó y con la que lo discutí brevemente. Al final nos perdimos el rastro un poco con repulsa. 

La vi hace un par de años, yo iba caminando a la Facultad de Filosofía y Letras y ella iba saliendo de allí, iba hablando con una maestra con la que también tuve mis diferencias, así que las pasé de largo. 

No creo que haya sido relevante el encuentro. No sé dónde está ahora, no importa. 

El libro de Rawls va para afuera. 

viernes, 25 de abril de 2014

En una nota mucho más personal, hoy mi abuelo habría cumplido 100 años. 

Creo que fue a raíz de sus últimos días que me entró la idea de que había que disfrutar y aprovechar todos los momentos que fuera posible con los seres queridos. Lo curioso es que no me di cuenta cabalmente de su muerte hasta que murió mi abuela y supe que ir a casa de mis abuelos nunca más sería lo mismo y que desde que el murió echaba algo de menos. 

Esta foto es de su archivo fotográfico y es de mis fotos preferidas:  



Los niños son mi padre y mis tíos (hermanos y primos), mi abuela es la mujer que se ve borrosa/movida, mi abuelo está a la derecha (esa forma de pararse y observar la tenemos todos sus descendientes, mujeres y hombres). 

lunes, 17 de febrero de 2014

Diferentes lecturas para diferentes edades, aunque son los mismos libros

Hace un par de años platicaba con EPriani sobre el Hobbit, el libro, supongo que a partir de la película de Peter Jackson. Me decía que el no creía que el libro fuera una fábula juvenil sino todo lo contrario; que muy seguramente era una deformación de los ex alumnos del Cole Madri -sus hijos tienen la misma opinión del libro y también estuvieron en el Colegio- pues es una buena costumbre leer a Tolkien en la secundaria del Madrid; que él lo leyó en la Facultad y que leyó una historia más adulta. 

Me pareció un buen punto, entre otras cosas por la cronología: cuando Ernesto entraba a la Facultad mi hermano Rodrigo estaba a la secundaria. De mi hermano mayor todos los demás asumimos a Tolkien como una lectura "de la época en la que uno deja de ser... y llega a ser...", es decir, de transición, de la adolescencia, una lectura juvenil. De hecho no soy el único, todos mis amigos que leyeron El Hobbit y El Señor de los Anillos en secundaria tienen hermanos mayores mas o menos de la edad de mi hermano. 

De modo que el libro se popularizó en la misma época pero debido a las diferentes edades cada cuál lo leyó de distintas maneras y pasó al acervo cultural de cada familia según la época en la que los primeros miembros de cada familia lo leyó. Creo que pasó un poco lo mismo con La conjura de los necios, que a Priani no le gustó -o no ha podido con él-, y yo a mis 14 años lo devoré porque decían que ese sería mi futuro (un chiste entre halagador y ofensivo de parte de una de mis maestras más estimadas e importantes en esa etapa formativa). 

No vi la segunda parte del Hobbit, la película, porque quería re-leer antes el libro, pero seguramente se me cruzó un perro con un jamón o que tenía la cola peluda y es un pendiente que tengo. 

Lo que sí hice fue re-leer a José Emilio Pacheco a partir de su muerte. Ya saben, esa especie de compromiso intelectualoide de recordar porque es importante leerlo y porque hay que leer lo que uno no conoce, como yo, que de su poesía no había leído nada, pero eso merecería una entrada aparte, y esta esta aquí un poco por el insomnio, un poco por el fin de semana que termina. 

Volver a leer El principio del placer y Las batallas en el desierto después de tantos años me hizo entender mejor la idea de Ernesto. Seguramente la primera vez que los leí en la secundaria, habré centrado mi atención casi completamente en el tema del amor, de la iniciación en el trato con el sexo opuesto, y la muchas veces frustrada y frustrante iniciación en el intercambio carnal con ellas (ájale, sólo me falto decir algo sobre los pecados veniales o algo así para sonar completamente anacrónico). Debo aceptar que en esa época tenía buenas razones para pensar así, me identificaba con los dos personajes y sus dos diferentes modalidades de amor no correspondido. 

- El de Las batallas en el desierto con una mujer mayor, porque como muchos otros tuve una muy seria infatuación, o enculamiento, o como quieran decirle, con una maestra, no tantos años mayor y que no era particularmente guapa ni estaba buenísma ni era objeto de deseo de otros compañeros, pero a mi me gustaba mucho (y ya, lo dije, ni modo, pueden burlarse de mi, y cabe aclarar que no es la otra maestra que me recomendó el libro de John Kennedy Toole). 

- Y el de El principio del placer con una chica de mi edad, pero que claramente tenía una idea más clara que yo de qué es lo que quería -y con quién lo quería- y que yo no figuraba en todos sus planes. La ventaja en este caso es que la chica en cuestión, con la que tuve muchos intentos de acercamiento y de entendimiento ahora es una amiga muy querida, sin la cual mi juventud podría haber sido tal vez más sencilla, pero mas aburrida, y menos... menos "de nosotros" (esto no lo voy a balconear, porque quien me conozca y tenga dos gigas de memoria sabrá quien es).

Supongo que a esa edad uno se atribula demasiado con esas preocupaciones y además encuentra por todos lados buenos argumentos y buenas refutaciones a lo que le está pasando, y mas si es literatura juvenil, esa en la que los personajes dejan de ser uno y llegan a ser otro aunque sean el mismo. O como pasa con los libros, como dice el título de esta entrada.

Lo que leí ahora en José Emilio Pacheco es menos la anécdota juvenil en sí misma como el hecho de recordarlas, el hecho de escribir y recuperar parte del pasado, pero no para revivirlo, sino para detener, o para acelerar la pérdida de ese pasado, aceptar que se ha terminado, que no hay más, que es tiempo de pasar a otras cosas, de dejar a los muertos muertos y a las relaciones rotas fuera de nosotros. Lo noté en la descripción constante que hace no sólo de como pasan los días mientras cuenta la historia, sino como va poniendo una sobre otra distintas medidas del paso del tiempo mientras cuenta una anécdota de semanas o meses. Es decir, indica en el paso de un día a otro también un paso más de semanas, y de meses, y de años. 

También la forma en que describe la forma en que la ciudad se transforma, en que decae, en la que coexisten y cohabitan distintos parajes de la ciudad, que aparecen y desaparecen, concretamente en la Colonia Roma. En Morirás lejos el recurso lo lleva a un extremo mas amplio, pues lo que coexiste sin estar realmente todo junto son los personajes con muy distintas historias y circunstancias. 

Esta relación o nueva visión a partir de la nostalgia y del paso del tiempo me ayudo a poder nombrar o señalar la sensación que tengo cada vez que vuelvo a Colima, la ciudad de mis abuelos que no es a misma en la que ellos nacieron y crecieron, ni la ciudad en la que nació mi padre pero no creció en ella, ni la que yo visitaba cuando era niño, y que a partir de la muerte de mi abuela dejé de visitar con frecuencia. Y sé que últimamente traigo la angustia -un poco pendeja- de saber que hay mucha gente que son mayores y que como todos habrán de morir y que no hay nada que uno pueda hacer al respecto más que aprovechar mientras todavía están aquí, mientras en el fondo, como la escenografía de un teatro va cambiando sin que uno se de cuenta sino hasta el final de la obra, o de una época. 

Creo que en cierta forma, parte de la obra de Tolkien tiene que ver con eso, con lo inexorable de la muerte para los seres humanos, con la corrupción que produce la codicia y la ansiedad ante lo inevitable, con el decaimiento de la tierra media y de cómo las cosas se van transformando, sin poder decir si para bien o para mal, pues el fin de la tierra media da paso a la era de los hombres, a la nuestra, pues.

Quizás en esta relectura de los libros estoy poniendo, de nuevo, demasiado de mi mismo, pero no hay otra cosa que pueda hacer, no puedo leerlos como alguien más ni de manera absolutamente objetiva y/o desprendida. Creo que una de las cosas más gratificantes e importantes de leer literatura es la posibilidad de leer-se en cada lectura. 

En fin, es importante leer a José Emilio Pacheco, háganlo, no por compromiso intelectualoide, sino porque les puede hablar de ustedes mucho más de lo que imaginan. 

viernes, 19 de octubre de 2012

Feria del Libro en el Zócalo

Empieza la Feria del Libro en el Zócalo, cosa que me trae recuerdos confusos, ni muy buenos ni muy malos, como la aventura de DNúñez llamada Solario, la revista. Recuerdos de los primeros años -cuando presentaron la revista-; de cómo conforme pasaron los años se fue peleando con el consejo editorial original -particularmente con AMárquez (que ahora trabaja con mi padre)-; y que el día que por fin la pudo poner a la venta en la misma Feria del Libro del Zócalo no quedaba nadie de ese consejo editorial, mas que él, y chance yo, pero yo no inicie el proyecto. Bueno, eso, pinche Cop.

También me da la certeza de que a la Feria del Libro en realidad la desperdicio en grande, no tanto por los libros y las novedades editoriales que son las mismas que en las tres o cuatro librerías más o menos importantes de la ciudad: deprimentes y tirando más a lo paupérrimo en cuanto a variedad y contenidos interesantes. Pero tal vez soy yo el mamón que se las da de muy acá y que nadie lo merece... Puede ser, pero así es. No, mas bien porque sí es una buena oportunidad y el lugar por excelencia para encontrar cosas independientes como los cómics de IEstrada y algunos de sus productos/debrayes de esta temporada. 

También para conseguir algunas novelas de autores nuevos o mas o menos nuevos pero que talvez son de culto pero no están consagrados del todo, y en una de esas conocerlos en persona. Hay dos autores de quienes quiero leer más, uno de ellos "enemigo" jurado, o mas o menos porque no lo sabe o hace como que no lo sabe, al otro no lo conozco personalmente, pero lo que he leído tiene la extraña capacidad de hacerme reír como idiota y ponerme a pensar seriamente al mismo tiempo. 

Hace unos días le preguntaba a mi padre si tenía más novelas del otro autor, el "odiado enemigo", pues la que leí es bastante mala y quiero saber si el resto de su trabajo es igual de malo. Estuvimos platicando de eso un rato. Me dijo con toda la inocencia del mundo que no lo conocía y que honestamente no sabía bien a bien porqué había comprado esa novela, y que lo mas seguro era que se había convertido en autor de novelas porque tenía un blog y publica en revistas porque las editan sus amigos y que por eso es famoso no porque sea bueno... 

No saben como me hizo reír. Él no lo sabe ni lo conoce, pero lo describió exactamente como es. 

Luego me regaló un libro.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Acabo de subir una entrada donde decía que iba a empezar a separar las lecturas urgentes, las importantes, las que puedo postergar y las que puedo abandonar. 

Pero siempre aparecen algo más que leer y que te puedes ir chiquiteando entre otras lecturas porque son cuentos cortos, artículos recopilados, ensayos breves. La poesía no, esa hay que leerla de poco en poco pero no en el bullicio citadino. Ya saben, como las define Fer: son las del género "lecturas para ir al baño o mientras esperas el metro", es el tipo de libro que llevas en la mochila a todos lados y lo lees de a poco y lo terminas haciendo mierda.

Este libro me lo regaló mi padre ayer, con el consejo inútil de "no es para que lo leas ahora y te distraigas..." 


¡Ja! Siempre que me dice eso los abordo de inmediato. Creo que debería haberme dado toda la bibliografía de mi tesis de Parménides con esa advertencia y la habría terminado a tiempo.

martes, 1 de noviembre de 2011

Tienes que cuidar las cosas que dices cuando conoces a alguien nuevo

Hace ya muchos años me tocó conocer a uno de los galanes de Taina y más o menos actuar como el hermano celoso porque a Tets siempre le ha valido madre un poco eso (¡ja!). Hace unas semanas más bien Taina decía que nel, que entre Tets, Katana y yo fuimos las malas influencias en su juventud (doble ¡ja!)

Total, el chico en cuestión se presentó muy formalmente pero mató de inmediato su formalidad con un chiste muy idiota, para no balconearlo demasiado diré que la conversación fue algo así:

"Hola, soy el Señor X, como el señor X de la serie anime Los súper X"...

Silencio incómodo... más silencio incómodo... silencio y grillos...

- Muy bien, dije yo, me dio gusto conocerte... voy... por... una chela.

Ese día fue la presentación entre la banda de este chico y creo que cometió el mismo error varias veces y se volvió inevitable que todo mundo lo llamara como el personaje de la serie anime, pues parece que era la fórmula con la que se presentaba con todo mundo y no dejaba de ser bastante risible y cómico. Era tan ridículo, al grado que olvidé por completo que yo ya lo conocía, es decir, no habíamos convivido mucho, no nos frecuentábamos, mucho menos éramos amigos pero había hablado con el un par de veces, hace aún mas años, en el Taller de Artes Plásticas de la secundaria del Cole Madri, con Andrea, así que en realidad fue la vez en que lo re-conocí y causo tan mala segunda impresión que borro la primera.

Lo conocí en la época en la que estábamos en 4º de prepa y apunto de empezar el mural que habríamos de pintar en la secundaria, entre que el equipo original estaba todo fragmentado y disperso, algunos, como el Rayo ya no eran alumnos del Madrid y se eloquecieron en la dirección del Colegio y querían que lo pintaran alumnos de secundaria porque era mural para la sección secundaria, así que Andrea me conectó con lo que ella consideraba la crema y nata de sus alumnos del taller de 3º de secundaria. Eran cuatro, y entre ellos estaba este güey.

Tuve tres o cuatro reuniones con ellos y platicamos de todo un poco pero en realidad nunca congeniamos del todo, entre que no les interesaba demasiado el proyecto o que querían transformarlo completamente. El problema era que justamente estaba aprobado ya el proyecto y el trazo final, no había mucho que cambiar y tampoco me convencían mucho sus propuestas. Lo curioso es que el chico-ex-galán de la Taina fue el que mas participó y dijo cosas más inteligentes y todo, no me lo tomen a mal, pero no se cuando se volvió un idiota... y seguramente si se lo recuerdo a Taina se sonrojará y me odiará por recordarle ese episodio.

La penúltima vez que nos vimos todos platiqué al final con Andrea y reconoció que la cosa no iba muy bien y quedamos en que lo mejor era intentar pintar el mural con el equipo original en la medida de lo posible. En realidad mi proyecto de mural nació del fracaso que tuve junto con Chinasky y Diego, dónde algo salió mal y al final las diferencias eran abismales. Nos costó trabajo a Andrea y a mi convencerlos de que lo mejor era hacer entre los tres mi propuesta y a la chingada, las diferencias personales debían quedarse fuera, pero en el andamio había que chingarle en algo que habíamos trabajado los tres e invitamos a una banda más.

Me acordé de todo esto en parte porque Diego está por regresar de una gira de varios meses por gabacho y me he estado mandadndo correos-e con él mas seguido, y él siempre me dijo que le gustaba mas el mural de la secundaria que el de la preparatoria, del que les contaré otro día, pero también porque mi padre me dijo el otro día que era una imagen muy cabrona, y me dio su interpretación que implica ciertas nociones metafísicas y tal que no están muy lejos de las ideas con las que trabajé cuando me saque la imagen, no del todo de la manga porque en cierta forma reproduce el paisaje en el que crecí y todo, y el chico-ex-galán de Taina lo primero que me comentó era que el paisaje no estaba mal pero que era muy típico, y hasta simétrico.

Le mostré a mi padre algunos de los bocetos y pruebas de color, algunos mas alegres que otros, que hice justamente para ver si convencía a los alumnos de Andrea, a lo que mi papá me dijo que no, que tenía que ser sobrio, formal, y hasta lúgubre para hacerle justicia a todas las implicaciones filosóficas y metafísicas que tiene, y que por eso es una imagen tan cabrona, porque además es una puerta que no necesita ningún tipo de muro y que hay que pasar a huevo por la puerta, bueno, no lo dijo así, pero es la idea, y precisamente esa una de las ideas del mural cuando lo concebí, la puerta en sí separa y comunica... pero no diré qué, y que las deficiencias técnicas de mi cuadro original, que además me apañó y lo puso en su casa, eran insignificantes frente a lo poderoso de la idea y la imagen.

Lo mejor es que cada quién tiene su propia lectura del mural, y lo curioso es que hay quienes han visto la puerta ellos mismos: Sofía me regaló una fotografía de Vietnam donde vacacionaba y que la vio en medio de la selva; Gucho junto con el Putre la vieron en un viaje; y uno de los novios de Andrea cuyo nombre no recuerdo, en una conversación muy pacheca que tuvimos me dijo que eso estaba en el desierto, que lo llaman Las Ánimas, que si no había ido (no, no conozco aún), y que como no había ido teníamos que ir en verano... pero no se armó nunca el plan.

También es raro pero le gusta a mas gente el mural de secundaria que el de la preparatoria, aunque gente como Tets lo detesta... A mi me gusta un poco más el mural de la preparatoria, porque ahí sí me debrayé pesadísimo, y lo curiosos es que debido a la gran popularidad del mural de secundaria en general se refieren a él como "nuestro mural" y al de prepa como "tu mural"... ja que mamada.

Pero todo esto venía porque mientras buscaba mis bocetos y dibujos del mural junto con mi padre, no pude evitar sonreírme al recordar que conocí al Señor X como X de los Súper X mucho tiempo antes de que dijera esa estupidez, pero fue tan impresionante, que borre todo lo anterior y fijé mi "primera impresión" en esa "segunda impresión"... Así que eso, tengan cuidado con las cosas que dicen al conocer a alguien nuevo.

lunes, 18 de julio de 2011

Cuatro notas breves

i.
El primer ejemplar que leí de Ficciones de Borges es de mi padre, después de un par de leídas preferí leer/destrozar un ejemplar que fuera mío y que no me valiera reclamos y reproches porque el suyo es el ejemplar que usaba en su seminario de Borges del posgrado de la FFyL.

Y bueno, pues ahora que estuve trabajando sobre hipertextos pensaba en qué hipertextos podían servir para ilustrar un par de ideas y pensé de inmediato en Cortazar y Borges. Ya que volví a pensar en "El jardín de los senderos que se bifurcan" quise re-leerlo, pero no más no encontré mi ejemplar.

Lo usé mucho durante un tiempo, el mismo tiempo en que el cuento obsesionó (literalmente) a MLabadie y lo discutimos mil veces antes de que se fuera a París, sólo que nos centramos en los aspectos metafísicos y matemáticos pero no lo hipertextual del cuento; y con el Sr. Spilbergo lo habré discutido un par de veces en la época del Docu-metal -ahí sí: sobre hipertextualidad-, pero para entonces ya no tenía mi ejemplar...

No se que hice con él, diré que lo perdí...

ii.
Creo que hay una tercera forma de leer Rayuela, lo tengo que poner a prueba ahora que tenga días de descanso, ya lo leí "en orden" y "en desorden", pero es casi lo mismo.

Ciertamente la novela es un hipertexto pero no es perfecto, ya que la secuencia es la misma leas como leas la novela -de corrido o con los artículos extra siguiendo "El tablero de direcciones"-, a menos que sigas a veces sí y a veces no "El tablero de direcciones", y eso es lo que quiero probar en esta tercera leída. El jardín del cuento de Borges es un hipertexto -porque en realidad es un texto y no el jardín-, puedes seguirlo de muchas maneras y no siempre llegas a la misma conclusión y tampoco te sales nunca de los límites del propio jardín/texto, lo importante ahí es lo infinito-, ideas también presentes en El libro de arena, Funes el memorioso y El Aleph (entre otros), pero ninguno de estos cuentos es en sí hipertextual.

iii.
Lo más raro es que hace un par de años justamente el seminario que da mi padre lo enfocó a comparar a Borges y Cortazar, precisamente Ficciones y Rayuela, y ahora que platicamos de eso me dijo que no se le había ocurrido lo que le exponía, es eso, o me estaba dando el avión para no herir mis sentimientos cuando me diera cuenta de que lo que escribí eran un montón de obviedades.

iv.
Temo que debo insistir, nunca presten/regalen libros que puede que quieran re-leer... menos si es a la misma persona (creo).

martes, 21 de diciembre de 2010

Necesito una bibliotecaria menos ciega que yo

Hace unos días tuve un flashback... o la sensación de estar viviendo algo que ya había vivido sin que fuera exactamente lo mismo, o sea: no fue un deja vú sino una vieja sensación que no había tenido en mucho tiempo.

Le pregunté a mi padre si tenía algún ejemplar de La Odisea que fuera "manejable" para re-leerla en el camino a Colima, es decir, no la de la Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana de la UNAM que está en varios tomos, ni una que tenga como mil páginas de estudio introductorio o un aparato crítico de media hoja en cada página. Me dijo que sí, "una de Oxford y la de la UNAM es La Iliada no La Odisea".

- ¿y está en inglés?
- No, en griego...
- E inglés...
- No, sólo griego.
- ¿No había una en griego Y francés?
- Mmmmh no, debe haber una de Sepan Cuantos.
- Sí, ya la busqué pero no está, ¿no habían una en francés?
- No, esa es una Iliada, debe haber una de Sepan Cuantos.
- No, ya la busque...

Salió del cuarto y en segundos regreso refunfuñando "ya la busqué ya la busqué" y me dio un ejemplar de La Odisea en la colección de Sepan Cuantos... me trajo tantos recuerdos de la secundaria y la preparatoria, épocas en las que no pocas veces compré varios libros que tuve que leer porque según yo no estaban en su casa y a los dos días ahí estaban, como burlándose de mi... o que tuvo que ir él a buscar los libros que aun teniéndolos frente a mi no encontraba... como un punto ciego, como el tono de azul del argumento de Hume.

A veces se me va un poco el pedo, así pasa cuando sucede y a veces pasa todo el tiempo. Para este momento estoy en la playa, espero que no leyendo o no demasiado para que se me quite este horrible color tesista de ciudad...

miércoles, 3 de febrero de 2010

El Reverendo Alegría es un principiante



La canción Big Train de Mike Watt me recordó que Gigio me había preguntado por estas cosas:


http://www.fleischmann.de/
http://www.fleischmann.co.uk/
http://en.wikipedia.org/wiki/Fleischmann_%28model_railroads%29

A veces creo que mis padres sí son como los papás de Flanders, unos forevers, ¿quién en su sano juicio considera estas cosas juguetes apropiados para sus hijos?, lo peor es que Gigio y yo sí jugamos con ellos y ahora que mi hermano me pregunto por ellos hace poco, los ví todavía guardados en sus empaques originales en la biblioteca de casa de mi padre, no deben servir, por años de no usarlos, me dieron ganas de armar un súper circuito acá, de toda la biblioteca... hay una bolsa viejísima de la Tienda UNAM, con el diseño de carrito de compras/logo Puma, que está llena de tramos de vías, hasta soñé que los ponía a trabajar, ah, que memorias
.

sábado, 26 de septiembre de 2009

En lo que escribo la Pt. 3...


Hoy desperté con una duda teológica, y para que vean que esa idea de que dios es un señor barbón y de pelo largo, en túnica, sentado en una nube viendo al mundo girar es una mamada, porque es una antropologización muy ingenua de algo que se supone está más allá de todo lo humano (y sí, sí, sí, ya se que los dioses son proyecciones humanas, pero esa idea de dios es... digamos, propia de quienes tienen conflicto con la autoridad o no tienen una figura paterna clara como referente y lo extrañan)... decía: desperté con la duda de por qué en el Génesis dios habla de tener hijos solo cuando expulsa a Adan y Eva del Paraíso. Me recuerda dos cosas de mi padre.

Por un lado que, como el dice, las nuevas generaciones por "hacer carrera" soslayan el "formar una familia" y luego se viene el drama porque son muy viejos para atender a los hijos, que no se de que se queja si cuando yo nací mis padres tenían ya 40 años, que hace 30 era raro, pero ahora es lo mas común.


Lo otro es que ya se de donde vienen esas dudas teológicas al despertar, alguna vez mi padre me despertó todo emocionado porque había estado pensando en un súper argumento que rebatía la acusación de deicidio contra los judíos, y es que según él, por el simple hecho de que Jesús fuera judío, era la muestra clara de la alianza entre dios y su pueblo... Y del libre albedrío porque habían decidido libremente crucificarlo; pero que ese simple hecho -que Jesús era un judío- lo han ignorado abiertamente muchas religiones y estados nación adversos al pueblo ya mencionado... lo malo es que su argumento pasa un poco de agua porque por muy libres que fueran los judíos en esa época cumplieron con el plan de dios de sacrificar a su hijo, así que muy libres muy libres no eran, y es curioso porque esa idea del plan maestro divino sobre la voluntad humana es una de las defensas mas serias de Judas, pero ese argumento no es de mi padre.


Justo ahora me acuerdo de una vez que platicaba con RHorneffer del principio de creación ex nihilo -osea de la creación de algo de la nada- y me explicó que nel, eso es una cosa cristiana que nada tiene que ver con los griegos, que ellos mas bien pensaban que de la nada no se creaba nada porque la nada no era... pues eso, nada. Recuerdo que, era un poco antes de navidad y que pocas veces había visto a Ricardo tan emocionado en una diatriba contra la brutalidad de un dios hecho humano clavado a una cruz... ese día supe cómo son los verdaderos ateistas, nunca antes de ese día, había escuchado a Horneffer hablar de forma personal sobre el dios cristiano -simplemente no le preocupa mas que como tema de clases-, y vaya que fue una sorpresa y completamente iluminador lo que me dijo ese día
.

En fin, la teología no es TAN facilita como ciertos publicistas del egiptismo quieren que crean, ya antes del lunes prometo la parte 3.

viernes, 15 de mayo de 2009

El Pasajero Fantasma 6


Quiero aprovechar para mandar saludos, abrazos y felicitaciones a todas mis maestras y a todos mis maestros, es decir a mis VERDADEROS MAESTROS, algunos de ellos de fuera de los salones de clases... y a mi padre -que la puritita neta es un güey a toda madre, me cae-, y que en cierta forma hoy es su otro cumpleaños, de ser profesor emértio... y yo que a veces vendo biblias...

jueves, 16 de abril de 2009

Tómenlo como un rumor


Aníbal me contaba la anécdota detrás de esta foto y hablábamos de que uy los alemanes no perdonan y uy cuidado con los alemanes, pero que con todo y todo hay alemanas guapas y no como la que vivió en casa de mi padre tanto tiempo.


Eso me recordó que hace años intentamos grabar a distancia con Julia Skye, una chica alemana que estaba en una onda folcloroide rockera chistosona, no se si tenga un my space pero hace años que no se de ella. No recuerdo, o mas bien no reportaré como la conocí, la cosa es que según su msn estaba guapona y por eso empecé las gestiones de armarnos unas rolas a distancia y hacer una colaboración Julie/Mono… habría estado cagado, pero nunca se armó, algunos demos si llegaron a Alemania y recuerdo que le habían gustado algunas cosas como “El Viejo se apoya” y “Ardillitas en el Bosque” (no se que tiene esa rola que gusta a las chicas tanto).


Entre broma y en serio Katana me propuso que hiciéramos unas rolas a distancia, él desde Madrid, el Pedazo desde Dubai (o donde quiera que esté) y yo en D.F. e hiciéramos un Split Single (aunque sea digital) del Jinete Sin Cabeza con Mono Capuchino para invitar a Tets. Pues la otra idea, de juntar los instrumentos más básicos de música con una Hiper Compu Mega Red de producción que llamaríamos “DJ Mezcla y DJ Cimbra featuring MC Albañil” nos pareció un poco idiota al final.


Aunque estaría cagado hacer algo así creo que cumpliría un poco con los formatos de bandas que tanto esquivamos por muchísimo tiempo, y es que aunque tengamos nuestros fanes, no se, a veces creo que sería mejor dejar que la leyenda de Mono se diluyera poco a poco sin un anunciadísimo y sobadísimo regreso a la foreveres, vaya, no somos The Police pero poco nos falta, juntarse tendría que ser una onda mas orgánica y menos pretenciosa (¡aja, cómo no!) y mas desmadrosa, sin embargo la idea de trabajar en algo a distancia a mi me emociona un poco.


Eso sí, para bandas que me gustaría que se reunieran, pues no se, Los Beatles, Pink Floyd y los Ramones con sus alineaciones originales.