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martes, 22 de noviembre de 2022

Ser parte de una Bolita

 Por distintas razones me he ido desprendiendo de mi cuenta en Twitter, todavía no la abandono del todo porque la abrí para ayudar a EPriani a promover las Ráfagas de Pensamiento, que aún transmite Radio UNAM, y eso al menos, sigue funcionando más o menos bien. 

Una de las razones de la mudanza a esta otra red social fue seguir en contacto con una querida amiga de la Facultad y algunas nuevas amistades en el mundo de las redes socio-digitales. La verdad es que a mi no me tocó ver lo peor de Twitter porque siempre tuve una cuenta pequeña, bien elegida y bien administrada, y desde hace varios años no veía el tl general, sino sólo lo de la gente que sigo desde el Tweetdeck. 

Esta otra red social me esta gustando mucho porque me recuerda cuando inicié en Twitter y tenía que hablar con los demás para hacer nuevos contactos y establecer vínculos académicos/filosóficos interesantes, tónica con la que lo sigo usando, pero mis interacciones se han vuelto más escasas aunque publico más que al principio. 

Aunque sé de la existencia de cúmulos, agrupaciones o ligas de usuarios de Twitter con ideologías francamente neo/filo f4scist4 y n4zi nunca he interactuado con ellos directamente, he visto a amigos queridos perder el tiempo intentando dialogar con quienes no debemos darles tal oportunidad. Ni me he asomado jamás al Mundo Maga o de los supremacistas. Sé que existen, y no es que los ignore, pero no tengo estómago para aguantarlos. 

Una cosa que me gusta de esta red social es que es abiertamente Antifa en un 99.99%, y eso me parece muy bien, necesario para estos tiempos que corren. Lo otro que me gusta es, como ya dije, que he tenido que interactuar más con la gente que me interesa seguir e intercambiar con ellas y ellos. Y me gusta porque me ha traído recuerdos curiosos de la primaria.

Es decir, me cambie junto con un grupo de amistades que cada vez están más cómodas y que cada vez tienen más contactos e interacciones. Yo soy tan tímido dentro de las redes socio-digitales como en el mundo real, y me recuerda a la primaria, cuando algún amigo que tenía desde preescolar trababa amistad con alguna de las bolitas de los niños y niñas populares –a finales de primaria, principios de la secundaria–, y me invitaban a pasar tiempo con sus nuevos amigos y me intentaban integrar, y yo simplemente nunca me hallaba de todo. Seguí siendo buen amigo de mis amigos de toda la via y logre hacer nuevas amistades, pero ser parte de la bolita y desenvolverme en ellas con naturalidad nunca fue lo mío. 

Conservo algunas de esas amistades desde la primaria, o antes: del preescolar; y cada una de las nuevas se ha vuelto valiosa para mi, puede que eso contribuya a modificar el enfoque con que usé las redes socio-digitales desde el principio, pero no siento que tenga una intoxicación facebuquera o tuitera, pero quizás es tiempo de moverse a otro sitio. Allá, allende sus limites, el ambiente se está poniendo bueno.

lunes, 16 de mayo de 2022

Pensar fuera de los límites disciplinares

 La expresión "pensar fuera de la caja" es un anglicismo que se ha vuelto un lugar común, tanto que pensar fuera de la caja es en buena medida pensar dentro de ella. Pero como todo eslogan, a pesar de volverse un lugar común, aun puede transmitir de vez en cuando la intención que originalmente nos quería comunicar. 

Esta reflexión nace de la experiencia reciente que tuve en un Coloquio de Divulgación de la Filosofía, donde impartí junto con Ernesto Priani un mini taller de divulgación de la filosofía. Este mini taller fue una actividad única en su genero porque fue la única actividad más o menos práctica, la única que involucro a otros –practicantes de la divulgación añejos, principiantes y algunos interesados o intrigados en dicho que hacer. Además fue la única actividad a distancia, pues en la convocatoria estaba la opción de hacerlo presencial o remota, y por distintas razones elegimos participar a distancia. Fuimos los únicos. 

Una de mis razones para no ir es que me cansa un poco la dinámica del grupo que organizó el coloquio, discuten entre ellos cada cierto tiempo, nos invitan como familiares lejanos y a veces escuchan lo que tenemos que decir, pero la mayoría de las veces parece que lo echan en saco roto y continuan sus discusiones de siempre. Esto no significa que Ernesto y yo tengamos la palabra final en la teoría o en la práctica de la divulgación de la filosofía ni que lo pretendamos; tampoco significa que uno no pueda aprender cosas de los demás y que las ideas propias no se vean enriquecidas con las ideas diferentes con las que te encuentras, es simplemente que la discusión nunca sale de eso, la discusión sobre la divulgación y luego cada quien a sus cosas. 

Otra cosa que es extraña y a mi me dificulta dialogar con ellos es que a veces no ven más allá de los límites de la filosofía. Leen de filosofía popular, leen a los grandes divulgadores filósofos de la divulgación de la filosofía. Pero confunden pedagogía con comunicación pública del conocimiento. Leen poco o nada de divulgación de otros saberes, menos sobre teoría de la divulgación y mucho menos sobre teoría de las ciencias de la comunicación y estudios y prácticas de la comunicación, los medios, medios masivos, los encuentros y la comunicación inter personal. 

Y me quedé pensando, ¿de las cosas que he estudiado, leído, hecho, cuáles me han servido y cuales no? ¿De dónde saque las que sí me sirvieron? Una respuesta con tres ejemplos. 

Primero. Leí el libo de Samuel Larson Guerra Pensar el sonido hace unos años, el libro en realidad es sobre sonido para cine, pero tiene un montón de información sobre la naturaleza del sonido, la grabación y reproducción que me ha resultado sumamente útil para las Ráfagas de Pensamiento de Radio UNAM y otros podcast de por ahí. 


No es precisamente un manual, tiene una buena carga de teoría y esta pensado para un medio diferente al que yo trabajo, sin embargo esa parte teórica complemente muy bien la parte práctica de levantar sonido, arreglarlos y organizarlos en un mosaico que cumpla su cometido y sea semejante a lo que imaginamos. 

Segundo, el libro de Imagologies de Mark C. Taylor y Esa Saarinen, sobre filosofía de los medios, pero mas concretamente es sobre la cultura digital en el momento en que estaba naciendo, a principios de los 90, por lo que algunas de las ideas pueden estar más o menos superada o ser muy ingenuas aunque tengan cierta actualidad. 


El libro es de un seminario transatlántico –Estados Unidos-Finlandia, y recalco, a principios de los 90–, y desarrolla por un lado el texto filosófico que se discutió y estableció en dicho seminario, intercala algunos comunicados entre Taylor y Saarinen sobre las dificultades técnicas y las posibles soluciones para llevar a cabo el seminario el siguiente semestre, y cuenta cómo se desarrolló el semestre. Es una mezcla de McLuhan con Shannon y con Eco. 

Una de las lecciones más importantes que me dejó fue que no hay idea, por genial que sea, que se pueda transmitir sin más, hay que resolver un montón de problemas para poder comunicar de manera cercana a lo que queremos, y cuando hablamos de medios masivos o redes socio digitales, no está de más conocer sus aspectos técnicos, funcionales, básicos. Además del contenido de lo que queramos decir.  

Tercero. El libro de Scott McCloud Undestanding Comics, que como su nombre lo indica es sobre cómics, ¿qué puede tener que ver con la filosofía o la divulgación de la filosofía? Pues más o menos, pues una de las ideas fundamentales de este libro es que los cómics son un medio por derecho propio, no un medio menor o intermedio, y que una de las cosas que lo hacen ser un medio particular es que tiene la capacidad de transmitir ideas complejas en secuencias más sencillas, y nos puede dar mucha o poca información, todo depende de cómo los leamos. 

Mi tesis es que la divulgación de la filosofía tiene dos tareas, por un la de mostrar las herramientas básicas de la reflexión filosófica y mostrar que dicha reflexión es argumentativa, requiere de secuencias de pensamientos complejos, y a diferencia de la divulgación de la ciencia, no puede dar saltos espectaculares y mostrarnos los avances y resultados de la investigación y el pensamiento filosófico, en este caso, lo importante es el paso de un punto a otro, la secuencia. Como los cómics. Podemos añadir una tercera tarea que sería dar a conocer la historia de la filosofía o de las distintas escuelas y tradiciones filosóficas, pero esa la pongo al final porque suele confundirse la historia de la filosofía, tanto en contextos educativos como divulgativos. 

El libro de McCloud es ya un clásico dentro de su propio ámbito y vale la pena revisarlo para entender los cómics por sí mismos, pero también para entenderlos como un medio válido para divulgar filosofía o para pensar en cómo hacer un cómic filosófico sin que sea una presentación de diapositivas pasada al formato conveniente. Esas serían sus implicaciones más obvias, pero hay otra, que son las herramientas creativas que McCloud propone para desarrollar el arte o medio de los cómics. Destaco principalmente el capítulo el capítulo 7 y su esquema de los seis pasos


En la parte de imaginar, proponer y desarrollar nuevos productos de divulgación de la filosofía uno puede encontrase propuestas e ideas brillantes que no llegan a nada porque no están afinadas en sus aspectos prácticos, o encontrase con personas muy capaces en los aspectos técnicos pero con ideas poco originales, y los que no tienen ideas, quieren imitar o robar las ideas de otros y nada más. Y a veces las cosas salen como un menos lo espera y son exitosos los productos que menos posibilidades tenían, o fracasan los que tenían todo resuelto.  

Los seis pasos de McCloud sirven para desarrollar no sólo cómics y su lenguaje, sin mayor adaptación, uno puede aplicar las mismas ideas al desarrollo de los productos de divulgación de la filosofía. Yendo de derecha a izquierda, McCloud nos dice que uno parte de tener una idea superficial y tiendes a imitar lo que otros hacen. Para crear algo propio y algo de buena calidad, hay que empezar desarrollando habilidades y adquiriendo conocimientos básicos del quehacer, de los cómics, o de los medios que queramos usar para divulgar. Esto nos lleva a entender la estructura del medio –estructura que podemos llenar con el contenido que queramos–, y es precisamente ese contenido el que nos ayudará a desarrollar un idioma propio dentro del medio y eventualmente una forma particular que finalmente hace que tanto la idea que queremos comunicar y el propósito que tenemos coincidan y nos permita desarrollar un producto enteramente propio. 

De los cómics, como los productos de divulgación, son muy pocos los que llegan al 1, algunos llegan al 2 o al 3, muchos nunca salen del 6 porque no les interesa pasar siquiera al 5, dejen ustedes el 4.


Creo que deberían leerlo, al menos ese capítulo, el libro se puede conseguir digital –legalmente, por supuesto... pero también de otras formas–, el caso es que a veces pienso que ese libro y ese capítulo han hecho más por mi manera de entender, desarrollar y aplicar la divulgación que todos los libros y artículos especializados que podamos imaginar. Pero para encontrar este tipo de textos, es necesario pensar fuera de los límites disciplinares. 

sábado, 29 de noviembre de 2014

Sobre detenciones arbitrarias, presos políticos, marginación y re-marginación

(Esta entrada es resultado de una larga meditación, aunque de pronto parecerá no muy articulada y que franquea entre el problema político y la discusión ética con la moralina y la gazmoñería pero es porque lo escribí al calor de un par de cosas que leí y prefiero no re-escribirlo para dar un poco la idea de lo que sentí y que me condujo a finalmente escribir sobre lo que está en la segunda parte). 

Antes de continuar debo dejar claro que repruebo las detenciones arbitrarias y que no es posible llamarlo de otro modo: son presos políticos, y me uno a la demanda por su libertad inmediata:


(Luego me andan sermoneando porque por mi condición de intelectual clasemediero y pequeño burgues no puedo ver la "realidad" claramente y debo solidarizarme antes con los "de abajo" para ganarme la posibilidad de participar en el movimiento, y entonces tal vez ellos se solidaricen conmigo y me acepten como un igual). 

1.
Hace unos días un twittstar -que hasta hace poco consideraba muy inteligente- preguntaba que si los presos políticos del 20 de noviembre fueran en realidad estudiantes o personas que habían decidido pasar a la acción directa, que si pediríamos tan activamente su libertad, y lo que siguió fue un montón de malos razonamientos y falacias maniqueas que rechazaban justo eso: lo maniqueo. Ahora lo considero mas o menos inteligente porque es más que evidente que los 11 presos políticos poco o nada tienen que ver entre sí ni con los que generalmente están inmersos en la violencia, pero todos los presos tienen dos rasgos comunes: son estudiantes o académicos universitarios y son jóvenes, me resultó un poco chocante pensar en ellos como presos políticos que son estudiantes o personas decididas a tomar "acciones directas" porque no puedo sustituir a estos 11 con otros 11 que sabían cuales podían ser las consecuencias de sus "acciones directas". Creo que hay varias razones para rechazar la violencia y la acción directa en estos contextos, con lo que respondo a otro tuitero famoso:

1. El problema no es la violencia en sí. 
1.1 El problema es la violencia que genera y que se expande contra todos en una marcha convocada como pacífica.
1.2 El problema son las detenciones arbitrarias e injustificadas que siguen a ello.
1.3 No importa la puerta del Palacio Nacional ni el Metrobus, importa que eso sirve para justificar represión y arrestos arbitrarios, que nunca son contra los responsables directos. 
2. La convocatoria fue para una marcha pacífica y de ambiente familiar, si cabe la expresión. 
2.1 Si estas personas han decidido pasar a la acción directa, por qué tomarla en una situación en la que ponen en riesgo a muchas personas que no están dispuestas o prevenidas ante éstas (por no hablar de "niños, mujeres y ancianos" y como si todos los hombres y solo los hombres adultos pudieran participar de esas "acciones directas"). 
2.2 Hay muchos lugares y muchas formas de entrarle a la acción directa, no necesariamente en estas concentraciones y sin embargo siempre las aprovechan.
3. La acción directa que no está en, o no espera a las grandes concentraciones se llama de otra manera y opera de manera muy distinta. 
3.1 La primer regla de esa otra manera de actividad es "no hablar de la acción directa"
3.2 La segunda regla de esa otra manera de actividad es "no hablar de la acción directa"
4. Hay un "marco histórico" que permite decir que el "marco teórico" no está equivocado:
4.1 Tenemos muchas evidencias y anécdotas de marchas y movilizaciones anteriores que terminaron mal por provocadores y reventadores.
4.2 Tenemos muchas evidencias y antecedentes de cómo han terminado esas acciones directas que no se unen al contingente.

2.
Ahora, yo les devolvería la pregunta de otra forma: ¿qué harían si los detenidos Jacqueline y Bryan, detenidos injustificadamente, fueran estos?:




Porque hay que decirlo también: muchas veces estos otros jóvenes también son detenidos de manera arbitraria, para construir culpables y resolver crímenes, para cumplir cuotas de detenidos, para amedrentar, para criminalizar. ¿Alguien recuerda el documental "Presunto culpable" y cómo manejaron el caso? ¿De cómo construyeron el caso para inculpar a alguien que nada tenía que ver con el crimen del que se le culpaba? ¿Alguien recuerda de que medio social se trataba? Un sector de la población citadina pauperizada y marginada, lúmpen. Bueno, pues eso pasa muchas más veces de las que uno se entera, porque muchas veces no hay un documental que demuestre lo corrupto y mal hecho de cada caso.

Y lo digo porque hay un fenómeno muy curioso: a los mal llamados "Chairos" (o radicales de izquierda), y a lo que ahora llaman "Progresía" (pero que originalmente eran los "Chairos", es decir, los pensadores progresistas burgueses, que no es mas que la clase media, la burguesía intelectual), les molesta que los llamen de una u otra manera, pero no tienen el menor empacho en re-marginar a los "Chakas" y convertirlos en blanco de todo tipo de burlas y comentarios mas bien dirigidos por el odio, es decir: a la juventud de un amplio sector lumpenizado y marginado. 

Que es cierto que pueden ser delincuentes y atroces, y que por ello no merecen mas que el desprecio y el odio de esos bien pensantes y de buena voluntad que son el pueblo y la pequeña burguesía aliada (que debe solidarizarse con ellos pero no para-limpiar-su-conciencia-como-siempre-lo-hacen-¡malditos!) sino como un acto de redención y conciencia de clase -a la que no pertenecemos según ellos y a ver si nos dan chance de hacerlo algún día-. 

Porque los "Chakas" son delincuentes, tienen nombres horribles como la Yakie, el Brayan, el Yoni, el Yostin, la Wendy, o la Yanis; andan con sus San Juditas taloneando cada mes y molestando a los demás con ese monigote perteneciente a la religión mas pendeja y manipuladora que existe; pero además se monean, escuchan reaggeton, son ruidosos y se visten mal, van al CONALEP, tienen embarazos adolescentes no deseados, y seguro son peñabots (aunque a nadie le conste).

El problema es que no sólo se trata de re-marginar a quienes ya están marginados, además con un odio profundo con el que nunca conseguirás "despertar su conciencia" ni hacerle ver que está más jodido que tú que vienes a salvarlo pero sin perder de vista las diferencias. El problema es que esa es la gente a la que no le importa nada lo que pasa en el país, es la gente que puede hacer ganar o perder un proceso electoral porque votarán tarjeta de Soriana mediante. Que pueden y de hecho lo hacen, alimentar no sólo las filas del crimen organizado, sino también de los aparatos represivos del estado, el ejército o la policía y los paramilitares. Pero también podrían resultar un aliado valioso en estos momentos.  

No resulta muy inteligente tratarlos como enemigos jurados y valdría más la pena pensar en estrategias de colaboración, porque aunque resulten incómodos, también son mexicanos, de algún otro tipo y con otras ideas, pero mexicanos. Y que, aunque no lo crean también son víctimas del mismo tipo de represión y brutalidad criminal, quizás no se acuerden, pero el caso de los 13 jóvenes desaparecidos en el Bar Heaven's fue un crimen atroz contra jóvenes tepiteños que por alguna razón no causó una indignación como lo sucedido en Iguala, o el New's Devine, donde el victimario fue directamente el Estado o el Gobierno del Distrito Federal. Lo tenebroso del caso Iguala es la cooperación entre el crimen organizado y las fuerzas policiales de la ciudad, en ese sentido es una especie de suma o síntesis del Bar Heaven's y el New's Devine. 

3. 
Hace unas semanas EPriani se preguntaba por cuáles eran las razones por las que los jóvenes que crecen en las mismas condiciones de pobreza y marginación, incluso en las mismas comunidades, unos tomaban el camino para convertirse en maestros normalistas y otros el de sicarios. No faltó el que dijo que era una brutalidad lo que Priani decía y se rasgó las vestiduras por la idea de que los muchachos desparecidos pudieran tener alguna semejanza con los que los mataron, que también son muchachos, y también crecieron en condiciones de carencias muy cabronas pero tomaron un camino muy diferente. 

La pregunta era muy concreta, cual es la diferencia en educación y cultura que hace que uno de ellos quiera ser maestro y el otro matón, porque no podemos aceptar que haya una diferencia ontológica que haga a unos buenos y a los otros malos en sí o por sí mismos. La pregunta va más allá de ese supuesto superficial, y exige una respuesta mucho más meditada y profunda que este discurso de polarización: no es una cuestión ontológica, sino deontológica. 

Tal vez en el fondo 13 tepiteños o los 12 del New's Divine causen menos indignación y estupor que los 43 normalistas porque para muchos seguro hay una diferencia profunda entre unos y otros, que unos sean criminales o estén asociados con ellos y otros no y estén comprometidos con sus comunidades hace una diferencia que introduce valores tramposos. Por ejemplo, ese es el modo en que han apostado al olvido con el caso de los 22 muertos en Tlataya, Estado de México: estaban relacionados con una banda de secuestradores y atacaron primero (y es justo la lógica que usaba el idiota de Calderón, nótese).

Esto va a sonar muy Osho pero, si ustedes odian a los que consideran los aliados naturales de sus enemigos, aunque no necesariamente lo sea, no les sorprenda que ellos los odien a ustedes y que solo recojan más odio. Y piensen que, considerarlos unos orcos no los hace a ustedes paladines, elfos o enanos, solo unos Uruk-hai: orcos elitistas que desprecian a los orcos "inferiores". 

Así que si se trata de rasgarse las vistiduras y chantajear a los demás, no olviden que ustedes también son responsables de otras omisiones de solidaridad e indignación en otros cosas que seguramente se hayan preguntado como el idiota de Fox: "¿Y yo por qué?" y si tanto les ofende que mucha gente malbarate su voto porque no sabe ni que va a comer la semana siguiente y cualquier cosa a cambio de esa cosa tan abstracta como "ir a votar", y que es mejor que te digan por quién hacerlo y además recibir algo a cambio... bueno, pues únanse a una campaña de alfabetización y compártanles por qué es importante que no se dejen manipualr y que no vendan su voto, pero no vayan a "concientizarlos" como quien va a evangelizar y salvar a los demás, esas posiciones de supuesta superioridad nunca le ha ayudado a nadie....

(Disculpen los errores de dedo y la mala redacción, pero lo escribí un poco encabronado por la hipocresía y la doble moral).

miércoles, 9 de abril de 2014

Regresamos del Congreso Internacional de Filosofía (yo pensé que era nacional, pero no, es internacional). 

Todo bien, así nos sentimos ahora:



Recordé porque suelo evitar a ciertos tipos de filósofos (mujeres y hombres) y los congresos y otras reuniones de este tipo, se siente más un ambiente de competencia que de colaboración y de encuentro para el intercambio de ideas y experiencias.

Pronto noticias.

viernes, 4 de abril de 2014

El lunes estaremos en el Congreso Nacional de Filosofía de la Asociación Filosófica de México, en la ciudad de Morelia. 

Le llaman Conferencia Magistral, pero mas bien será una charla informal muy a nuestro estilo, es sobre divulgación de la filosofía. 

Si están por allá vayan a vernos, no nos vaya a pasar algo así:

jueves, 13 de marzo de 2014

Debo admitir que soy un acumulador filosófico

Realmente no necesito a Gadamer en esta tesis, ni a Gaos, ni a Trabulse (o tal vez a Trabulse sí); y tal vez ni siquiera haga falta Popper. Y debería dejar reposar por ahora a Villoro y a Danto y a Hernando Calvo. Debería quedarme sólo con Estrada, Salmerón y Nicol, pero simplemente no puedo quitarme de encima todo ese bagaje filosófico... 

Creo que por eso desespero a mis maestros. 

Y creo que en parte ese es un defecto de formación de la Facultad de Filosofía y Letras que muchas veces no se va, pensando justo en todos los artículos y libros que leí en los que aparecen nombres y fechas y títulos que buscan apoyar los argumentos pero que no los hacen más fuertes ni mejores ni mucho menos... y viendo cómo está organizado el próximo Congreso Nacional de Filosofía de la Asociación Filosófica de México. 

lunes, 17 de febrero de 2014

Diferentes lecturas para diferentes edades, aunque son los mismos libros

Hace un par de años platicaba con EPriani sobre el Hobbit, el libro, supongo que a partir de la película de Peter Jackson. Me decía que el no creía que el libro fuera una fábula juvenil sino todo lo contrario; que muy seguramente era una deformación de los ex alumnos del Cole Madri -sus hijos tienen la misma opinión del libro y también estuvieron en el Colegio- pues es una buena costumbre leer a Tolkien en la secundaria del Madrid; que él lo leyó en la Facultad y que leyó una historia más adulta. 

Me pareció un buen punto, entre otras cosas por la cronología: cuando Ernesto entraba a la Facultad mi hermano Rodrigo estaba a la secundaria. De mi hermano mayor todos los demás asumimos a Tolkien como una lectura "de la época en la que uno deja de ser... y llega a ser...", es decir, de transición, de la adolescencia, una lectura juvenil. De hecho no soy el único, todos mis amigos que leyeron El Hobbit y El Señor de los Anillos en secundaria tienen hermanos mayores mas o menos de la edad de mi hermano. 

De modo que el libro se popularizó en la misma época pero debido a las diferentes edades cada cuál lo leyó de distintas maneras y pasó al acervo cultural de cada familia según la época en la que los primeros miembros de cada familia lo leyó. Creo que pasó un poco lo mismo con La conjura de los necios, que a Priani no le gustó -o no ha podido con él-, y yo a mis 14 años lo devoré porque decían que ese sería mi futuro (un chiste entre halagador y ofensivo de parte de una de mis maestras más estimadas e importantes en esa etapa formativa). 

No vi la segunda parte del Hobbit, la película, porque quería re-leer antes el libro, pero seguramente se me cruzó un perro con un jamón o que tenía la cola peluda y es un pendiente que tengo. 

Lo que sí hice fue re-leer a José Emilio Pacheco a partir de su muerte. Ya saben, esa especie de compromiso intelectualoide de recordar porque es importante leerlo y porque hay que leer lo que uno no conoce, como yo, que de su poesía no había leído nada, pero eso merecería una entrada aparte, y esta esta aquí un poco por el insomnio, un poco por el fin de semana que termina. 

Volver a leer El principio del placer y Las batallas en el desierto después de tantos años me hizo entender mejor la idea de Ernesto. Seguramente la primera vez que los leí en la secundaria, habré centrado mi atención casi completamente en el tema del amor, de la iniciación en el trato con el sexo opuesto, y la muchas veces frustrada y frustrante iniciación en el intercambio carnal con ellas (ájale, sólo me falto decir algo sobre los pecados veniales o algo así para sonar completamente anacrónico). Debo aceptar que en esa época tenía buenas razones para pensar así, me identificaba con los dos personajes y sus dos diferentes modalidades de amor no correspondido. 

- El de Las batallas en el desierto con una mujer mayor, porque como muchos otros tuve una muy seria infatuación, o enculamiento, o como quieran decirle, con una maestra, no tantos años mayor y que no era particularmente guapa ni estaba buenísma ni era objeto de deseo de otros compañeros, pero a mi me gustaba mucho (y ya, lo dije, ni modo, pueden burlarse de mi, y cabe aclarar que no es la otra maestra que me recomendó el libro de John Kennedy Toole). 

- Y el de El principio del placer con una chica de mi edad, pero que claramente tenía una idea más clara que yo de qué es lo que quería -y con quién lo quería- y que yo no figuraba en todos sus planes. La ventaja en este caso es que la chica en cuestión, con la que tuve muchos intentos de acercamiento y de entendimiento ahora es una amiga muy querida, sin la cual mi juventud podría haber sido tal vez más sencilla, pero mas aburrida, y menos... menos "de nosotros" (esto no lo voy a balconear, porque quien me conozca y tenga dos gigas de memoria sabrá quien es).

Supongo que a esa edad uno se atribula demasiado con esas preocupaciones y además encuentra por todos lados buenos argumentos y buenas refutaciones a lo que le está pasando, y mas si es literatura juvenil, esa en la que los personajes dejan de ser uno y llegan a ser otro aunque sean el mismo. O como pasa con los libros, como dice el título de esta entrada.

Lo que leí ahora en José Emilio Pacheco es menos la anécdota juvenil en sí misma como el hecho de recordarlas, el hecho de escribir y recuperar parte del pasado, pero no para revivirlo, sino para detener, o para acelerar la pérdida de ese pasado, aceptar que se ha terminado, que no hay más, que es tiempo de pasar a otras cosas, de dejar a los muertos muertos y a las relaciones rotas fuera de nosotros. Lo noté en la descripción constante que hace no sólo de como pasan los días mientras cuenta la historia, sino como va poniendo una sobre otra distintas medidas del paso del tiempo mientras cuenta una anécdota de semanas o meses. Es decir, indica en el paso de un día a otro también un paso más de semanas, y de meses, y de años. 

También la forma en que describe la forma en que la ciudad se transforma, en que decae, en la que coexisten y cohabitan distintos parajes de la ciudad, que aparecen y desaparecen, concretamente en la Colonia Roma. En Morirás lejos el recurso lo lleva a un extremo mas amplio, pues lo que coexiste sin estar realmente todo junto son los personajes con muy distintas historias y circunstancias. 

Esta relación o nueva visión a partir de la nostalgia y del paso del tiempo me ayudo a poder nombrar o señalar la sensación que tengo cada vez que vuelvo a Colima, la ciudad de mis abuelos que no es a misma en la que ellos nacieron y crecieron, ni la ciudad en la que nació mi padre pero no creció en ella, ni la que yo visitaba cuando era niño, y que a partir de la muerte de mi abuela dejé de visitar con frecuencia. Y sé que últimamente traigo la angustia -un poco pendeja- de saber que hay mucha gente que son mayores y que como todos habrán de morir y que no hay nada que uno pueda hacer al respecto más que aprovechar mientras todavía están aquí, mientras en el fondo, como la escenografía de un teatro va cambiando sin que uno se de cuenta sino hasta el final de la obra, o de una época. 

Creo que en cierta forma, parte de la obra de Tolkien tiene que ver con eso, con lo inexorable de la muerte para los seres humanos, con la corrupción que produce la codicia y la ansiedad ante lo inevitable, con el decaimiento de la tierra media y de cómo las cosas se van transformando, sin poder decir si para bien o para mal, pues el fin de la tierra media da paso a la era de los hombres, a la nuestra, pues.

Quizás en esta relectura de los libros estoy poniendo, de nuevo, demasiado de mi mismo, pero no hay otra cosa que pueda hacer, no puedo leerlos como alguien más ni de manera absolutamente objetiva y/o desprendida. Creo que una de las cosas más gratificantes e importantes de leer literatura es la posibilidad de leer-se en cada lectura. 

En fin, es importante leer a José Emilio Pacheco, háganlo, no por compromiso intelectualoide, sino porque les puede hablar de ustedes mucho más de lo que imaginan. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Jorge Ibargüengoitia - Sálvese quien pueda

Esta última reseña la adelanté por varias razones. 

Una de ella es para honrar a Ibargüengoitia, el pasado 27 de noviembre fue el 30 aniversario de su muerte y por un descuido imperdonable no lo recordamos en Ráfagas de Pensamiento. Vaya, llevamos años queriendo hacer una serie de cápsulas solo de él, y ésta que era la oportunidad perfecta simplemente se nos pasó, lo olvidamos. Lo difícil de hacer esa serie ha sido que tanto EPriani como yo somos fanáticos jurados y se nos ha dificultado escoger sólo 6 u 8 textos para publicar sólo 5 cápsulas de la serie de un mes. Yo creo que cada semestre deberíamos revisar a Ibargüengoitia, pero quizás sería demasiado.

Otra de las razones es que en en la reciente Feria Internacional del Libro de Guadalajara iban a hacerle un pequeño homenaje en la presentación de éste volumen que reseñaré e iban a estar regalándolo ahí mismo. De hecho es el mismo que estuvieron regalando el Día Nacional del Libro, que fue el 12 de noviembre (en el Natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz). Justo hasta ahora entiendo por qué fue Ibargüengoitia el autor que escogieron este año, que además es el número 33 de la serie de libros regalo del Día Nacional del Libro, si nos ponemos cabalísticos y sacamos la numerología porque además yo empecé a ser su fanS hace unos 20 años, pero no, de eso no se trata.

Y esa es la última razón, la personal. En los próximos días que iré a Manzanillo, a la casa familiar de siempre, con la familia, como cuando éramos niños, adolescentes, jóvenes y ahora de adultos. Ni siquiera es como que vaya a estar allá mucho tiempo y no me de tiempo de subir esta entrada. No, lo hago porque descubrí a Ibargüengoitia en un viaje a Colima, un diciembre (no sé si del 93 o del 94). Mi hermano Alvaro llevaba el libro La casa de usted y otros viajes, recuerdo que me lo prestó "para el camino", pero la verdad es que no lo volví a soltar hasta que lo terminé y luego se lo devolví. 

Recuerdo claramente que pensé que era una genialidad cómo escribía Ibargüengoitia, la desfachatez, el buen humor, los chistes elaborados y los chistes simplones intercalados con reflexiones muy serias y profundas, el rigor periodístico y narrativo que tiene, la inventiva que nunca es exagerada y sin embargo uno sabe que entre todo eso que parece ser cierto y familiar hay un tono fantástico; lo festivo y divertido al mismo tiempo que oscuro y hasta deprimente, mientras te mueres de la risa con lo que es mortalmente serio... En fin, tantas cosas que ahora que lo pienso influenciaron mucho la manera en que yo escribí durante años y que creo que aún lo hago.

Cuando en la secundaria y en preparatoria tuvimos que leer los libros que todos debieron haber leído: Los pasos de López, Los Relámpagos de Agosto y la obra de teatro El atentado y Maten a León. Yo no podía estar mas contento, leer algo que te gusta para la escuela es mil veces mejor que leer algo que detestas y además a huevo. Pero vayamos al asunto. 



Como casi todos los libros de Ibargüengoitia que no son novelas u obras de teatro, o para decirlo en una definición general: una unidad en sí misma, mucho del material recopilado proviene de sus columnas de los jueves en el Excélsior, me parece, por lo tanto pueden sentirse pasadas de moda o con los años encima si hacemos caso sólo a los detalles, pero en general, las ideas rectoras de una u otro comentario son actuales, horriblemente actuales. El problema con que muchos de los libros sean recopilaciones de textos sueltos es que tengo la sensación de que hay algunos artículos repetidos de otros libros, o quizás me confundo pues la primera vez que leí Sálvese quien pueda fue hace muchos años. 

El libro está dividido en tres secciones, cada una reúne ideas o temas similares, en la primera algunas sobre las mujeres y los niños llamada "Las mujeres y los niños primero" estratégicamente puesta al principio del libro. Digámoslo de una vez: si usted arma pedo de género cada vez que lee algún comentario o broma sobre las mujeres, o piensa que el humor que manejamos "los mexicanos" es machista y opresor de las mujeres, esta sección no es para ustedes. 

Los artículos sobre los niños son quizás los más autobiográficos y no me recuerdan tanto a mi infancia, pero por ejemplo, si noto algunas semejanzas entre lo que escribe Ibargüengoitia y cosas que me contaron mis padres de su propia infancia y alguna anécdota de mis abuelos y tíos abuelos en general, hombres y mujeres (no nos vaya a caer un ataque de paladines de la igualdad de género y me niego a escribir esas barbaridades de tod@s y demás mamadas). 

La segunda sección, llamada "Cuidado con los arrecifes" es en realidad una obra de teatro, "La conspiración vendida", que no es mala pero tampoco es lo mejor del teatro de Ibargüengoitia, hay quienes dicen que es el germen de lo que después se volvería Los pasos de López. Y por último, la sección que da nombre al libro tiene algunos artículos más sobre la vida diaria y el trabajo, la ciudad, la historia nacional y sus festejos que es quizás la mas divertida de las tres. 

El prólogo "La risa es sabia" de Alberto Ruy Sánchez  es nuevo y no sólo esta entretenido, sino que pone en perspectiva parte de la personalidad de Ibargüengoitia y de su historia personal que solemos pasar por alto, o al menos algunos de nosotros, al encontrar sus textos como una descripción de los mexicanos, asumimos que es universal, una f para toda x que sea mexicana. Pero no, o no sólo, sino que tiene mucho mas en su obra que también tiene mucho que ver con su historia personal, familiar y sus circunstancias. 

Además, Ruy Sánchez se encarga de recordarnos uno de los aspectos mas dolorosos de que Ibargüengoitia no esté ya entre nosotros: que nos hace falta para ver con buen humor el giro siniestro y ridículo que el país ha tomado en los últimos años y de como pudo haber hecho una contra-celebración oficial del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, y que habría sido infinitamente más inteligente, entretenido y popular que los actos oficiales. Pero ni modo. 

La verdad es que si se pueden hacer de una versión que no sea ésta, háganlo, pues al ser un libro regalo la edición tiene sus problemas: es un formato pequeño y de letra apretada, las hojas están pegadas, no cocidas y pegadas, así que las hojas se sueltan si lo abres completamente, y si no lo haces al cabo de un rato se vuelve cansado leer un libro a medio abrir. Aunque se agradece el gesto de regalar libros, y que es loable e importante, seguramente existen las re-ediciones de la editorial Joaquín Mortiz/Planeta -las normales- son más cómodas y deben ser baratas y fáciles de conseguir. 



Un libro altamente recomendable para terminar un año mas bien medio raro en el que escribí muy poco en el blog, eso me avergüenza y apena un poco pero espero corregir el próximo año, pero que sirvió para sacar dos o tres cosas de filosofía que tenía pendientes y son importantes. Mientras les dejo saludazos y les deseo lo mejor para lo que queda de este año y para el que sigue. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Antes de navidad una idea suelta, o una anécdota


Cito a Jean Meyer que cita a un Rabino Italiano del siglo XIX, dice:
La palabra que sale de tu boca, llevada por el viento, llega al oído de tu prójimo. Si te quiere bien, entenderá lo que dijiste; si te tiene mala voluntad, entenderá lo que se le antoje entender. 
La cita sirve como antecedente histórico del "haters gonna hate" y previene sobre su participación en la discusión de un tema por el que siente aversión extrema y muy pocas veces tiene buenos argumentos para oponerse a lo que consideran una opinión, piensan que es una cuestión de sus (pesudo)argumentos contra la opinión que no comparten y se olvidan de la teología y partes de la filosofía, la historia y la psicología que son fundamentales para comprender a cabalidad lo que intentan discutir y que no son "meras opiniones" o especulaciones, sino que son los expertos... 

Es tal la pasión que le imprimen que me hace dudar, y lo he dicho en estas semanas, que sea una crítica legítima más allá de una cierta rebelión con aspiraciones reformistas del asunto que atacan (sí, hoy ando elusivo y no digo las cosas por su nombre)

El argumento que dice que hablar mierda de algo o alguien sistemáticamente es signo inequívoco de cierta admiración o deseo de cercanía. Freud lo llama denegación, pero los términos simplones en los que está puesto aquí son propios de un periodista (ultra super recontra hyper uso-abusivo-del sic), que bueno, lo pone en términos más pederestes y vulgares, y siendo congruentes con su definición: la razón por la que él se clava tanto en atacar a ciertas etnias y nacionalidades y religiones es por un deseo incumplido o no correspondido de cercania y/o reconocimiento (quien tenga tres dedos de inteligencia sabra de quién hablo, no lo quiero nombrar abiertamente porque él y sus acólitos son trolles profesionales, y que hueva lidiar con ellos acá).

La cosa es que es bien fácil hablar mierda y disfrazarlo de súper argumentos de algo que odiamos, o no entendemos a cabalidad que simplemente aceptar rencores personales o diferencias triviales, o que simplemente no lo podemos entender. Como yo y toda la mierda que dije de la química y ahora que hago fotografía llanera la entiendo mucho mejor y hasta lo disfruto, pero bueno. 

Ser ateo no implica atacar a las religiones, sus iglesias, sus códigos, textos y rituales, y sobre todo no implica atacar a sus practicantes. Por el contrario.

Yo en mi vida he conocido a dos ateos de verdad, uno de ellos personalmente, porque el otro es Freud y no hay modo de conocerlo mas que mediante sus obras. El que conozco personalmente es  RHorneffer.  

La única vez que escuche a Ricardo decir algo anti religioso fue en una platica sobre metafísica, le pregunté algo de Parménides y si había algo del principio de creación ex nihilo en su filosofía o dónde quedaba esta idea dentro de la tradición que pasaba de los filósofos presocráticos a los filósofos medievales, o algo así. Conforme me fue explicando de donde venía dicho principio se empezó a emocionar y me dio una descripción que a mi nunca se me habría ocurrido de ello. Pero la anécdota está mal contada y con detalles confusos, no espero que lo entiendan.

Fue un diciembre, me acuerdo de eso, me acuerdo que me decía algo sobre lo terrible que era primero celebrar el nacimiento de un Mesías y que en el resto del año lo presentaran sanguinolento y maltratado para decir "este es tu dios, y esto eres tú, solo una masa maltratada de huesos, carne, sangre y mierda". Creo que no habló de fluidos sexuales porque no quería hacer una diferencia entre hombres y mujeres. Fue un momento de esos que te dejan ver mucho de la persona y que finalmente agradeces la honestidad y la confianza que te depositan en ese preciso momento y el agrado de saber que estas de acuerdo con eso, pero que tu crítica puede ser mas inteligente y menos visceral. 

Al final de la charla, ya en cosas de la vida cotidiana me dijo que el aprovecharía las vacaciones para descansar y ver a la familia, y que eso lo disfrutaba mucho de estas fechas, tener esa oportunidad sin importar el contexto religioso que le dan otras personas a estas fechas, y que son de suyo originalmente, y de eso no hay discusión. 

Creo que la anécdota sirve para aclarar un poco lo que decía hace unos días, de cómo la filosofía puede no compartir muchas cosas de las religiones, sin embargo tiene la capacidad de entender algunos de sus conceptos y pensar algunos de sus dogmas sin necesariamente ser ofensivos o sin ser tan contradictoriamente intolerantes con la intolerancia de otros pero no con la propia, o eso cabría esperar de un verdadero filósofo, como RHorneffer.

Otro buen ejemplo, me parece son AConstante, que aunque tiene una opinión mas fuerte al respecto no la pregona a los cuatro vientos y mucho menos para llamara la atención, por el contrario, puedo decir que la mayor parte de su desacuerdo con la religión en general, no con una sola, tiene que ver con ciertos filósofos que admira y respeta (yo no admiro ni respeto TANTO a esos filósofos, sin embargo podemos hablar de ello sin denostar y sin insultar las creencias y la inteligencia de otros). Alberto tiene varios libros editados por mil editoriales así que no sé que recomendarles en específico, y tampoco es que siempre que trabaje sobre Nietzsche trabaje contra la religión, por ejemplo, sin embargo es bien interesante su pensamiento, el de Alberto pues.

El otro buen ejemplo es EPriani que desde la filosofía y la crítica inteligente ha examinado a las religiones con detalle, es especialista en ciertos autores medievales y del renacimiento (por ejemplo llama simplemente Tomás de Aquino y Agustín de Hipona a estos dos grandes filósofos y padres de la iglesia, que él no crea lo mismo que ellos no les quita sus méritos filosóficos, sólo no les da el estatus de Santo que les otorgó la Iglésia Católica Apostólica Romana. Sería una gran tontería que lo hiciera y sería una gran tontería que por rechazo a una religión y a una institución no supiera de que habla, pero nunca deja que las pasiones le ganen a las ideas. Les dejó acá una interesante lectura que recomendó hace unos meses: es una entrevista con Jacques Le Goff, y dos cápsulas que no son lo más politicamente incorrecto que hemos hecho pero si son bastante provocadores, pero con buenos argumentos e ideas bien planteadas (cápsula 1 y cápsula 2)

Dirán que es trampa porque evoco a mis tres maestros preferidos y con los que más he trabajado, pues sí y no, porque justo porque compartimos muchas ideas y formas de entender muchas cosas es que he trabajado con ellos todos estos años y que la verdad es que los respeto y los admiro mucho en parte por sus propias propuestas filosóficas, nada más y nada menos.


A mi el asunto me la traen muy floja, la verdad es que a las religiones no las entiendo como tales, más bien las he pensado mucho desde la filosofía y tengo algunas nociones de teología, pero me parecen que todas y cada una de ellas representan lo mismo, y hay que reconocer que tienen sus puntos buenos tanto como tienen sus puntos malos y que una cosa es la religión, otra la iglesia y otra la congregación, que había estado pasando por alto estos días, aunque se deja entre ver en el problema del credo para lerdos. 

Lo que me parece mas cuestionable es el papel de las iglesias o congregaciones, esa idea del intermediario válido y verificado entre el ser humano y sus dioses me parece extraño e increíble, pero tampoco es nuevo ni propio de una sola religión, ya saben, los gurus y los guías y los viejos sabios y las viejas sabias y todas esas cosas. Por eso les recomendaba el libro de Freud, pues explica sin virulencia lo que intento explicar que yo no comprendo ni comparto en general de todas y cada una de las religiones y sus iglesias. 

Y no encuentro una forma de hacer una crítica válida contra las congregaciones, o quienes practican una religión y en su vida tienen muchas contradicciones, sin que yo mismo, quede como un gazmoño farisaico de esos que detesto, no por practicar una creencia distinta (la ciencia o la filosofía) soy mejor que la gente que tiene una religión, los mismos errores y atropellos los comenten muchos de estos ateos.

Lo que no comparto es que las críticas que se pueden hacer contra las iglesias no son contra el propio dogma o la iglesia, es decir, si la iglesia católica esta llena de pederastas eso no se arregla burlándose o despotricando contra sus creencias, sino que es un asunto legal y civil, no importa quién o dónde trabaje, un pederasta es un pederasta y merece un castigo civil, no el escarnio y la burla desde redes sociales contra quienes practican o son ministros de dichas religiones, claro, hecho desde el púlpito de los no creyentes, que pontifican y son tan gazmoños como sus enemigos jurados, osea, paren el mame y reconozcan que el problema no es de religiones, en todo caso será de la iglesia, pero tiene un castigo y un proceso civil, con las leyes.

Y pues eso, la idea de RHorneffer sobre la época dicembrina como una época familiar más que religiosa o consumista es una idea que adopte e hice mía sin pedos, desde el mismo día que dicha platica tomó lugar, y honestamente, deje de preocuparme tanto por lo que hicieran los demás, como diría Paul McCartney: vive y deja morir, o como dice Def Con Dos: vive libre, muere en paz.

lunes, 25 de julio de 2011

Acerca de Twitter

Desde hace unas semanas había estado estudiando y observando cómo funciona el mentado sitio de microblogging, para evaluar si me conviene o no usarlo, y cómo poder usarlo y que sea provechoso para las cosas que hago (en principio Radio UNAM y las Ráfagas de Pensamiento, los otros proyectos mas bien quien sabe, ni puta idea.... ) y bueno, creo que de verdad no me gusta.

Recordé que en una conversación hace ya un año o dos EPriani me decía que era útil para algunas cosas pero no para cualquiera, dado que es como "vender naranjas a grito pelado en los pasillos de la facultad" lo fundamental era tener clarísimo lo que tenías que poner y luego andar no más picoteando a lo güey y hacerte de un público que se interesará en las cosas clarísimas que publicas, creo que su enfoque funciona porque a él le ha funcionado bastante bien.

Pero con este par de semanas de observarlo y de leer algunos twitteros y sus mensajes, me doy cuenta de que el famoso Twitter es una rara combinación de blog y chat que no termina de ser ni una cosa ni otra, ni realmente mezcla las dos porque el re-twitt tiene la misma función que el re-blog de Tumblr, es decir, es una cosa muy rara... Sí, sirve para promocionar y comunicar inmediatamente un montón de cosas, lo cual esta muy bien, pero de pronto se vuelve una cosa toda rara de mensajes aparentemente inconexos, como un chat room disperso en distintas cuentas.

Así que en el mundo real del espacio y el tiempo, Twitter es como vender naranjas a grito pelado, pero también es como ir interrumpiendo las conversaciones de otros y meter tu cuchara y opinar por todos lados -aunque no te hayan invitado-, también es como aquellas personas que hablan muy fuerte nada más para llamar la atención y que todo mundo los note...

He decidido que si abro una cuenta de Twitter sería nada más para establecer la única cuenta con síndrome de Tourette y llenarla de falacias de relevancia, conclusión inatinente y falacias ad hominem.

Aquí una guía intereshaaaante...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Esto SÍ es Facebook


Hace unos días Amaro me criticaba porque según el "no podía ser posible" (jajaja me encanta la frase, pero ojo: Amaro no la usó) que yo supiera tanto de Facebook y demás redes sociales sin que yo sea un usuario o suscriptor, y que lo mas seguro es que tuviera una cuenta secreta.

Nada más lejano a la realidad.

Existe un grupo de Ráfagas de Pensamiento en Facebook, tengo un Flickr, tuve algún perfil en Hi5 gracias a Katana y Savi, nunca usé Myspace, menos Last FM, ni pienso usar Twitter ni Tumblr; y si tengo un celular es por accidente y nunca me verán con un smaaaaaartphone goooooei... Que no sea usuario no significa que uno no las pueda utilizar en alguna medida.

Pero es cierto que en el último año me he ocupado de pensar un poco más en la relación de internet con la filosofía, o como diría EPriani, la filosofía y los filósofos 2.0, que las redes sociales ocupen una parte de mi pensamiento epistemológico y etológico no significa que tenga que usar dichas herramientas y que la especie de Ilustración 2.0 de la que habla a veces AConstante o la Hypermodernidad que ha estado estudiando C- últimamente y que los memes me sean familiares no significa que los use realmente ni que mi vida se exprese mediante ellos. Es como pensar que un psicólogo tuviera que padecer alguna psicopatología para estudiarlas, aunque a veces sucede, o que los topólogos viven en espacios imaginarios... ¡no mames!


Lo peor de todo es que justo ayer encontré ese libro sobre Facebook y aunque no urge que lo lea ya me clavé... sí sí, es como leer un libro de albures y luego salir a practicarlos, es eso o tanta ermitañes me esta haciendo daño...

¡Nah! He andado ocupadón. Saludazos.

Y una guía para los que sí usan Facebook: AQUÍ...

jueves, 5 de noviembre de 2009

Ah, la soberbia

Buscaba textos de Eduardo Nicol para Ráfagas de Pensamiento y recordé el primer capítulo de Los principios de la ciencia, en el que básicamente Nicol expone el origen de la crisis de las ciencias y que por lo que leo, no ha terminado, pues se han atajado los síntomas, pero no el origen. Es largo de explicar y no es mi única intención señalar ese problema -que es interesante y fecundo y que puede ser un buen proyecto de Doctorado-, lo que quiero expresar es eso de lo que me he dado cuenta sobre las relaciones interdiciplinarias tan de moda en estos días. Y es que, como ha dicho en semanas anteriores, a veces se nos acusa, a quienes sin rebozo defendemos la metafísica y su importancia en la filosofía y para las ciencias, que somos arrogantes y soberbios y tendemos a reducir todo a formulaciones vacías sobre problemas superados y/o aporéticos.

Nada más falso.

Creo que he sido afortunado pues he tenido la oportunidad de discutir el problema con mucha gente de distintas áreas del conocimiento y del quehacer humano -o del ser de la expresión para usar la expresión de Nicol-, y he visto que lo que hay es desconocimiento efectivo, o llana ignorancia, de lo que realmente es la filosofía y la metafísica en su forma profesional, pues en su nivel existenciario o vital es un poco diferente, es un apasionamiento raro por cuanta cuestión se nos cruce, es un arrobamiento cabrón por el mundo de la vida, es alucinar bellotas mal pedo día a día...

Ambos -el arrobamiento y alucinar bellotas- se expresan en emoticon así:


@¿@

Y es ese desdoblamiento -el vital y el profesional- es el que nos envidian muchos otros que son una cosa como profesionistas y luego viven de otra manera, como alguna vez le comentaba a Cibo Matto...

Pero ya en serio, creo que el problema es la soberbia y el perorgullo tanto de unos como de los otros que ocultan la raíz fundamental del problema y que no es banal ni mucho menos, es importante, y de repente no se que es peor, si la arrogancia con conocimiento de causa, como la que podría caracterizar a los metafísicos, o la arrogancia fundamentada en la ignorancia. Pero dejo a Nicol hablar un momento y luego concluyo...

La aversión de los físcos por la metafísica (o por lo que ellos entienden por metafísica) es casi unánime. En unos deriva de una disposición subjetiva; en otros deriva de un convencimiento implícito en la superioridad de los métodos de las ciencias naturales; en otros deriva de una lectura de aquellas doctrinas que, desde la propia filosofía, han criticado a la filosofía y han negado el fundamento de su legitimidad; en otros, finalmente, proviene de un desconocimiento completo de lo que sea y deba ser la metafísica. Pero la animadversión es declarada, en unos y en otros. Sin embargo, la necesidad de una ciencia que trate de los principios, y que examine rigurosamente esos problemas epistemológicos y ontológicos que reaparecen siempre en las zonas más altas del trabajo científico, es una necesidad que resulta confirmada por las disquiciones que sobre tales asuntos se creen obligados a hacer los mismos físicos.


Los problemas metafísicos (ontológicos y epistemológicos) no hay manera de eliminarlos. Y como falta demostrar qie sean apropiados para su estudio los instrumentos conceptuales empleados por la ciencia física, y que sea adecuada, por lo tanto, la formación teórica del físico, en tanto que físico, de ello debería inferirse la urgencia de constituir ahora, si no existiese ya, una ciencia de los principios, definida como ciencia del ser y del conocer. Esta ciencia habría de establecer, de manera unitaria y común para todas las ciencias particulares, las condiciones efectivas de suposibilidad y legitimidad. Sería por tanto la ciencia primera, respecto de la cual todas las demás son ciencias segundas. Esta disciplina principal debiera proporcionar, como Kant decía, “los fundamentos metafísicos de la ciencia en general”. Pero resulta que esta ciencia nueva que buscamos es la misma que ha existido milenariamente, y a la que se conoce por el nombre de metafísica. Si ella esta en crisis, es menester reformarla, (…) pero no es en modo alguno necesario inventarla, ni es posible suprimirla.




Eduardo Nicol, Los principios de la ciencia.


El texto de Nicol no desmiente la soberbia y arrogancia imputada a los metafísicos, pero si pone en perspectiva la importancia de la metafísica (como ontología y epistemología), que es el fundamento de la ciencia, y que son nombres de la propia filosofía. Es un problema de pertinencia, de competencias en su mas estricto sentido -no de quién lo tiene mas largo-, sino de qué tema corresponde a qué área del que hacer humano, del ser de la expresión. Si la filosofía ha reconocido que ha sido superada en más de un ámbito, no entiendo por qué, encima de todo, se le escatima su principal tarea, la de comprender y expersar el ser y cómo es y cómo lo conocemos, y con ello fundamentar as ciencias y artes dentro de un sistema serio y riguroso. Es arrogante, sí, sí quieren, pero es la naturaleza propia del que hacer filosófico. El estudio de las partes es cosa de las ciencias y las artes y la técnica, el todo y de los fundamentos o principos corresponde a la filosofía.

El libro de Nicol es muy divertido, a pesar de que él no lo era tanto y era muy serio y a veces hasta parco, porque bueno, son páginas y páginas en las que sutilmente llama a medio mundo "incompetente".


Y no es desprecio hacia otras actividades, es simplemente la forma de ser cada una de ellas, no olvidemos que la técnica, por ejemplo, esa área tan cuestionada por algún gastronomo, es desde la piedra filosa que corta y da alimento y abrigo, o la forma más primitiva de hacer fuego, hasta la carrera espacial y la exploración de Marte, pasando por la agricultura y mil cosas mas. Las distintas áres deberían disputar menos y colaborar más... pero al final del día pueden estar o no de acuerdo, solo aprendan a escuchar otro tipo de argumentos.

(Disculpen los errores de dedo pero estoy hasta la madre como para ponerme a revisar puntillosamente).

Anexo:
Parecería que, por ejemplo, EPriani no estaría del todo de acuerdo conmigo:


viernes, 15 de mayo de 2009

El Pasajero Fantasma 6


Quiero aprovechar para mandar saludos, abrazos y felicitaciones a todas mis maestras y a todos mis maestros, es decir a mis VERDADEROS MAESTROS, algunos de ellos de fuera de los salones de clases... y a mi padre -que la puritita neta es un güey a toda madre, me cae-, y que en cierta forma hoy es su otro cumpleaños, de ser profesor emértio... y yo que a veces vendo biblias...

miércoles, 25 de marzo de 2009

El libro indicado en el momento correcto


En diciembre que releí Herzog me dijo un montón de cosas que no sabía la primera vez que lo leí, debe haber sido cosa de la edad. Pero no solo eso, pues escribí en enero una entrada que nunca publiqué en la que comparaba este libro con La conjura de los necios y de cómo ambos describen en cierta forma mi propia vida pero en dos momentos muy diferentes y nunca la subí. El libro de Bellow es muy bonito aunque es un poco deprimente, la neta, pero tiene mucho que ofrecer y que deja mucho que pensar, no es un libro que deje indiferente.

Recuerdo que en año nuevo le reseñé una parte al Pedazo y me reía como idiota porque no solo estaba muy pacheco, sino que me estaba burlando de él y de Derzu, pues les contaba los detalles de cómo Moshe Herzog nunca termina de escribir su gran libro mientras me choreaban de que pedo con la tesis, pero en realidad me estaba burlando de mi mismo, pues a quién se le ocurre compararse con un antihéroe que es un romántico trasnochado cuyo estrepitoso fracaso resuena en toda la sociedad judía intelectual de varias universidades estadounidenses.

Este libro fue el primero que quise adaptar a comic con un nuevo final, que no es que sea malo, es precioso, sólo que en el siglo XXI parece raro, hoy día se que ese cómic nunca verá la luz porque no habrá quién lo ilustre y es una especie de derrota incluso antes de intentarlo siquiera, pero hay muchas cosas flotando y rebotando que no me permiten concentrarme en todo lo que quiere ni todo lo que quiero será como lo quiero…

Y como le escribía a Ceci hace unas horas, parece que hay ideas que nos persiguen toda la vida, cosas que nos marcan de tal manera que se nos presentan una y otra vez de diversas formas, y es que hace un par de años hicimos una cápsula sobre él, no se si el texto lo escogió Ernesto o Alí, la cosa es que escogieron justo la parte que resume la antropología de Bellow y muestra el conflicto del libro y que en estas últimas dos semanas me ha hecho mucho ruido y que lejos de alejar el malestar que siento lo empeora. Y dice:

“¿Por ejemplo? Bueno, por ejemplo, qué significa eso para ser un hombre. En una ciudad. En un siglo. En transición. En la masa. Transformado por la ciencia. Bajo un poder organizado. Sujeto a tremendos controles. En una condición causada por la mecanización. Después del último yerro de las esperanzas radicales. En una sociedad que no es comunidad y devalúa a la persona. En deuda con el múltiple poder de los números que hace a la persona insignificante. El mismo que gasta miles de millones contra los enemigos externos pero que no puede pagar por el orden en casa. El que permite salvajismo y barbarie en sus propias grandes ciudades. Al mismo tiempo, la presión de millones de humanos que han descubierto lo que los pensamientos y esfuerzos concentrados pueden hacer. Como mega toneladas de organismos de forma acuática en el piso del océano. Como la marea que pule las piedras, como le viento que ahueca los acantilados. La hermosa súper maquinaria abierta a nuevas vidas por innumerables humanidades. ¿Podrías tú negar su derecho a existir? ¿Podrías pedirles que trabajen y tengan hambre mientras disfrutas de ti mismo con tus viejos valores? Tú mismo eres un hijo de esa masa y un hermano de todos los demás. O, de otro modo, serías un ingrato, diletante, idiota. Entonces, Herzog, pensó Herzog, desde que tú preguntaste, por ejemplo, ese es el camino que sigue”.
Saúl Bellow. Herzog.

Algún día aprenderé a subir MP3, o sí alguien sabe como hacerlo que me avise para poner la cápsula aquí. Es una de las cápsulas que mas impacto han surtido entre los radioescuchas de Radio UNAM y creo que está aquí en iTunes.

Trivia: Sabían ustedes que en los Simpson cuando al fin Bart y Lisa convencen al rabino Krustovsky de que se reconcilie con su hijo con una cita sobre el pueblo judío, uno de los probables autores que cita es Saúl Bellow, solo que la traducción es mala y lo llaman “Saúl Velo”

Escucho “(Hats Off To) Edgar Broughton” de El Diablo, rock y no mamadas.