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martes, 22 de noviembre de 2022

Ser parte de una Bolita

 Por distintas razones me he ido desprendiendo de mi cuenta en Twitter, todavía no la abandono del todo porque la abrí para ayudar a EPriani a promover las Ráfagas de Pensamiento, que aún transmite Radio UNAM, y eso al menos, sigue funcionando más o menos bien. 

Una de las razones de la mudanza a esta otra red social fue seguir en contacto con una querida amiga de la Facultad y algunas nuevas amistades en el mundo de las redes socio-digitales. La verdad es que a mi no me tocó ver lo peor de Twitter porque siempre tuve una cuenta pequeña, bien elegida y bien administrada, y desde hace varios años no veía el tl general, sino sólo lo de la gente que sigo desde el Tweetdeck. 

Esta otra red social me esta gustando mucho porque me recuerda cuando inicié en Twitter y tenía que hablar con los demás para hacer nuevos contactos y establecer vínculos académicos/filosóficos interesantes, tónica con la que lo sigo usando, pero mis interacciones se han vuelto más escasas aunque publico más que al principio. 

Aunque sé de la existencia de cúmulos, agrupaciones o ligas de usuarios de Twitter con ideologías francamente neo/filo f4scist4 y n4zi nunca he interactuado con ellos directamente, he visto a amigos queridos perder el tiempo intentando dialogar con quienes no debemos darles tal oportunidad. Ni me he asomado jamás al Mundo Maga o de los supremacistas. Sé que existen, y no es que los ignore, pero no tengo estómago para aguantarlos. 

Una cosa que me gusta de esta red social es que es abiertamente Antifa en un 99.99%, y eso me parece muy bien, necesario para estos tiempos que corren. Lo otro que me gusta es, como ya dije, que he tenido que interactuar más con la gente que me interesa seguir e intercambiar con ellas y ellos. Y me gusta porque me ha traído recuerdos curiosos de la primaria.

Es decir, me cambie junto con un grupo de amistades que cada vez están más cómodas y que cada vez tienen más contactos e interacciones. Yo soy tan tímido dentro de las redes socio-digitales como en el mundo real, y me recuerda a la primaria, cuando algún amigo que tenía desde preescolar trababa amistad con alguna de las bolitas de los niños y niñas populares –a finales de primaria, principios de la secundaria–, y me invitaban a pasar tiempo con sus nuevos amigos y me intentaban integrar, y yo simplemente nunca me hallaba de todo. Seguí siendo buen amigo de mis amigos de toda la via y logre hacer nuevas amistades, pero ser parte de la bolita y desenvolverme en ellas con naturalidad nunca fue lo mío. 

Conservo algunas de esas amistades desde la primaria, o antes: del preescolar; y cada una de las nuevas se ha vuelto valiosa para mi, puede que eso contribuya a modificar el enfoque con que usé las redes socio-digitales desde el principio, pero no siento que tenga una intoxicación facebuquera o tuitera, pero quizás es tiempo de moverse a otro sitio. Allá, allende sus limites, el ambiente se está poniendo bueno.

jueves, 28 de mayo de 2015

"El espíritu no es un hueso"

Estas líneas son para recordar y honrar a José Ignacio Palencia 


José Ignacio Palencia 
(1935-2015)

Fue maestro de muchos y un gran filósofo, y en excelente hegeliano. Aunque nunca fue líder de masas ni mucho menos, no tenía un séquito, ni fans, pero ciertamente creó escuela en la Facultad de Filosofía y Letras. Hay mucha gente que no estaba de acuerdo con su lectura de la Fenomenología del Espíritu o de la Ciencia de la Lógica, sin embargo era sabido por muchos que había que dialogar con él en muchos aspectos para tener una mejor comprensión de estos textos y en general de la filosofía de Hegel, y de la filosofía. 

Me atrevería a decir que en FFyL había tres tipos de hegelianos cuando yo estudié la carrera: los alumnos de Palencia, los alumnos de Ricardo Guerra, y los que habían estudiado con alguien más, pero ese alguien más era o alumno de Palencia o de Guerra. Yo afortunadamente tuve oportunidad de estudiar con ambos, pero me inclino un poco mas hacía el buen Profe Palencia, pero mas bien por motivos personales. 

Era el hermano de Xavier Palencia, que trabajó muchos años en el CCH y era un amigo cercano de mis padres que conocían también bastante bien a José Ignacio. De hecho mi madre me contó una anécdota un poco tonta pero divertida cuando empecé a tomar clases con él, me dijo que cuando yo nací se confundía cuando XPalencia le comentaba algo de su hermano, pues tenemos el mismo nombre, José Ignacio. Claro, yo no me llamo así por él, sino por que es un nombre familiar antiquísimo y viene de una larga línea de José-algo en la familia de mi padre, total que mi madre pensaba en mí cuando Xavier decía algo de su hermano José Ignacio Palencia, y que se preguntaba como un bebé podía escribir de filosofía. 

Creo que cuando yo tomé la decisión de estudiar filosofía mis padres no se sorprendieron porque era como poner una "sucursal" más del "negocio" familiar y porque ya conocían a un gran filósofo llamado José Ignacio (aunque aún queda la duda de que tan bueno soy yo en eso). 

Sin embargo, como dije antes, Palencia era un maestro que hizo escuela, formó a muchísima gente y aunque podía parecer parco y distante siempre sabía quienes eran sus alumnos y que pensaban de cada parte que habíamos estudiado con él, era además un maestro que podía estar fuera de la dinámica del amor-por-las-novedades y se daba chance de leer y re-leer los textos básicos de Hegel, bueno, la Fenomenología, la Ciencia de la Lógica y alguna vez la Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas con la paciencia y el ritmo necesarios para hacerlo lo mas comprensible que le fuera posible. Se tomaba el tiempo necesario para leerlas con cada grupo (seminarios de dos años, por ejemplo). Yo cursé uno de ellos, para la Ciencia de la Lógica, la Fenomenología la estudié con él en Ontología. 

Y es curioso, porque estos días había estado pensando en él, por dos razones.  

- Resulta que Katya, la chica de la que hablaba hace una semana, hizo su tesis de licenciatura con él, y en cuanto la empecé a leer noté ese cuidad y esa guía tan peculiar que Palencia tenía, y no puede evitar compararlo con las tesis de otros amigos sobre Hegel que trabajaron con otras personas y que se nota que esas tesis fueron hechas casi casi en una línea de ensamblaje, la diferencia puede ser sutil, e insisto, a muchos no les parecían algunos aspectos de su interpretación, pero creo que para estudiar a Hegel en serio, había que pasar por el salón de José Ignacio Palencia o por el de Ricardo Guerra. Lamentablemente ambos ya nos han abandonado

- Me parece que murió el lunes en la madrugada, el domingo en la noche yo estaba releyendo a Zizek y me acordé de él porque en algún momento Zizek menciona un pasaje de la Fenomenología en la que Hegel dice que la falsedad de la frenología está en pensar que "El espíritu es el hueso" (el cráneo), y con esta pequeña observación Hegel hace uno de los chistes mas oscuros de la historia de la filosofía pero que a Palencia le divertía mucho, sobre todo porque, como explicaba, ponía en juego la dialéctica y la negatividad: no, el espíritu no es el hueso, la forma de la cabeza no determina la personalidad, pero al mismo tiempo, no hay posibilidad de una "personalidad" si no esta contenida o atada a un hueso, y que en la relación del hueso y el espíritu, o de la mente y del cuerpo aparece el Espíritu, pero solo mediante esta relación dialéctica negativa, esto no es eso como el para-sí no es el en-sí (o algo así), y sin embargo, en dicha relación mediatizada aparece la conciencia, el para mí, que luego, muchos movimientos después, se eleva hasta el Espíritu Absoluto. 

No quiero pensar que ambas cosas tienen una relación causal, pero me pareció curioso, y hasta cierta ternura, pensar que mi último recuerdo del Profe Palencia es como sonreía al explicar este oscuro chiste, y de como mucho de mi lectura de Hegel depende de él. 

Lo extrañaré, sin duda. 

martes, 19 de mayo de 2015

La etiqueta que a veces uso de "a veces se me va un poco el pedo" sirve para describir cosas como la que me pasó hoy que estuve en Ciudad Universitaria. 

Hoy tuve la oportunidad de conocer a IColmenares, que ha trabajado años con mi padre y que han estado juntos en mil cosas de la Universidad, me lo presentó en la entrada de su oficina y después resultó que él iba a la Biblioteca Central, que está junto a la Facultad de Filosofía y Letras. Nos despedimos de mi padre y mientras platicábamos de camino me dijo que su hija también había estudiado filosofía y que también estaba metida en cosas de medios de comunicación, concretamente haciendo cosas de cine, guiones.

Estuvimos de acuerdo en que la filosofía está pasando por un momento en que debe hacer dos cosas: tomarse en serio la divulgación, y explorar otros medios de comunicar la filosofía. Debí haberle preguntado en ese momento dónde podría contactarla porque entre los planes que estoy desarrollando necesitaré alguna ayuda con cosas de guiones cinematográficos. 

Horas después se me ocurrió que podría ser el padre de Katya, una chica que iba un par de años arriba de mi en el Cole Madri y luego en la licenciatura, y estuve con ella y con AVázquez en una onda de elección de consejos técnicos (¿o académicos?) para el Colegio de Filosofía de la Facultad (y como dato adicional es la chica que me enseño ha hacer mini ranas de papel, que es parte de esta otra anécdota).  

Y tengo estas dos fotos suyas mal escaneadas que me gustan mucho, son de mis preferidas de esa época:  



Y cuando digo que me tomó horas pensar que podía ser su hija es literal, no fue sino hasta en la tarde que terminé con todo lo que tenía que hacer me puse a pensar: no es un apellido tan común y él no es muy alto, Katya tampoco, ambas chicas estudiaron filosofía, él es un personaje que está muy metido en cosas de cultura y medios. 

No lo sé, seguramente la próxima vez que lo vea se me olvide preguntarle si es su hija, y tal vez pasen años antes de que pueda despejar la duda. 

A veces se me va un poco el pedo. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Estaba buscando unos papeles para unos trámites que tengo que hacer en la Facultad de Filosofía y Letras. No estaban en el archivero junto con otros papeles importantes que no hay que andar paseando por todos lados. Por un momento me preocupé pues deberían estar ahí. Después de un rato pensé en dónde podrían estar: en un librero cerca de mi escritorio mas pequeño y mas a la mano en el que están los papeles de trámites en curso. 

Y ahí estaban, entre mis papeles para mi fallida maestría en Cambridge, lo cuál no deja de ser irónico lo de "papeles de trámites en curso" porque eso es de hace 10 años. Estaban entre las cartas, los proyectos de investigación para realizar allá, mi proyecto de tesis de acá, un par de adelantos (uno de ellos revisado y anotado por RHorneffer que mas bien parece un Pollock), los instructivos, una especie de carta de visto bueno de allá, los papeles de inscripción, las solicitudes de becas, unos estudios socio-ecónomicos y unos cuestionarios sobre movilidad y necesidades especiales, sobre todo médicas. 

Y recordé este chiste de Mafalda porque me sentí como Raquel: 



La última vez que vi a Rayo creo que fue un poco antes de que terminara por abandonar a Parménides y el proyecto de destrucción de la tradición metafísica parmenídea y sentar las bases para una metafísica heraclítea (sí, pensaba que lo podía hacer todo y de paso darle a Eduardo Nicol el lugar en la filosofía universal que se merece). Recuerdo bien que él llevaba por lo menos dos años en Cambridge trabajando y viviendo, con Eva, y creo que Maya aún o estaba siquiera en vías de desarrollo. Recuerdo que me dijeron que esperaban verme el próximo verano allá con ellos. 

Y esa es una de las razones por las quiero tanto al buen Rayo: no importa que tan idiota pueda ponerme o cuanta pendejada pueda hacer, él nunca ha dejado de tener fe en mi. Y esa es sólo una de las muchas razones por las cuales es uno de mis mejores amigos, aunque hace ya un rato que no nos vemos en persona, pero pienso en él seguido. 

Además, hoy es su cumpleaños, así que además de este elogio le mando muchas felicitaciones y un gran abrazo, y a Eva y Maya. 

jueves, 13 de marzo de 2014

Debo admitir que soy un acumulador filosófico

Realmente no necesito a Gadamer en esta tesis, ni a Gaos, ni a Trabulse (o tal vez a Trabulse sí); y tal vez ni siquiera haga falta Popper. Y debería dejar reposar por ahora a Villoro y a Danto y a Hernando Calvo. Debería quedarme sólo con Estrada, Salmerón y Nicol, pero simplemente no puedo quitarme de encima todo ese bagaje filosófico... 

Creo que por eso desespero a mis maestros. 

Y creo que en parte ese es un defecto de formación de la Facultad de Filosofía y Letras que muchas veces no se va, pensando justo en todos los artículos y libros que leí en los que aparecen nombres y fechas y títulos que buscan apoyar los argumentos pero que no los hacen más fuertes ni mejores ni mucho menos... y viendo cómo está organizado el próximo Congreso Nacional de Filosofía de la Asociación Filosófica de México. 

jueves, 6 de marzo de 2014

Nota sobre Luis Villoro

Hace unos meses, o semanas, escribía de esa rara angustia que me da de saber que aún no concreto mis proyectos ni ordeno mis ideas como para poder echar a andar algunos de ellos y poder tener una contribución de primera mano de estos personajes tan importantes, muchos de ellos personas mayores. 

Uno de ellos era Luis Villoro Toranzo. Que murió ayer por la tarde. De todos los grandes de su generación es el único con el no tuve oportunidad de tomar clases con él, y mi primer acercamiento a si filosofía fue muy dogmático por la clase en que lo vimos, de Teoría del Conocimiento. Pero recientemente, leyendo más de su obra me di cuenta de que había una intención de sistema mas tirado a lo político y a lo ético que a la mera filosofía analítica o a la epistemología. 

Aunque no estoy de acuerdo con algunas de sus posiciones sobre democracia y participación de y en el movimiento Zapatista, por razones que no aclararé aquí, pero dejo para después, pienso que el pensamiento y la forma en está sistematizado de Villoro es relevante, es importante tomarlo en consideración en camino de la construcción de un mejor país y una mejor sociedad. Sus a veces áridos ensayos y libros sobre teoría del conocimiento cobran una nueva dimensión cuando los revisamos a la luz de su trabajos sobre ética y política. Todo ese trabajo analítico no se queda en el preciosismo del argumento y la exacta maquinaria argumental, como mucha de la filosofía analítica que se hace en el país, sino que apuntaba, desde entonces, a aterrizar a la situación concreta de lo que es posible y lo que es necesario para lograr lo deseable. 

Muy probablemente muchas personas de la izquierda más militante crean que la filosofía es pequeño burguesa y que, contrario a la multicitada y pocas veces comprendida tesis 11ª sobre Feuerbach de Marx, no transforma la realidad. O la derecha utilitaristas que piensa que la filosofía es perfectamente inútil porque no produce riqueza ni valor tangible. Creo que ambos grupos radicales fallan en comprender las sutilezas del pensamiento filosófico, por ejemplo la siguiente cita de Villoro: 
No siempre una concepción política racional en ese sentido es mas razonable. Porque un diseño racional de la sociedad, válido universalmente, puede chocar con la realidad histórica y resultar en ella irrealizable o aun contraproducente. Para alcanzar una sociedad más justa, no basta con establecer un diseño racional de justicia: para lograr la prosperidad común no es suficiente seguir procedimientos de intercambio dictados por una teoría económica consistente; para alcanzar una sociedad respetuosa del derecho ajeno, no sirve imponer una legislación racionalmente impecable. Tratar de lograr a toda costa una sociedad racional puede incitar a una acción política y económica que, en lugar de perfeccionarla, la deteriore. Al intentar construir una sociedad racional diseñada en abstracto se ha logrado, a menudo, regresar a la peor barbarie. ¿No es esto lo que ha acontecido con la mayoría de las utopías, cuando han tratado de realizarse aquí y ahora? Muchas concepciones revolucionarias modernas, al tratar de cambiar la realidad, no fracasaron por ser irracionales sino, al contrario, por imponer en la realidad una estructura racional abstracta.  
Luis Villoro, “Lo racional y lo razonable”.

Creo que no lo veremos convertido en meme de internet pues unos y otros pensarán que plantea las tesis radicales de sus adversario ideológicos, en cierta forma sería afortunado no encontrarlo como el clásico meme del mame, como tantas citas de otros intelectuales que fuera de contexto se usan como armas arrojadizas en un debate estéril donde lo que cuenta es ser más estridente que los otros (el ejemplo mas patético es el uso que se hace de la imagen y pensamiento de George Orwell tanto por izquierdas como por derechas, ciertamente el libro de 1984 critica el totalitarismo, pero tanto el de izquierda como el de derecha).  

Cuando muere un personaje de ésta talla queda un vacío enorme y no es fácil ver quiénes tomarán los lugares y espacios de trabajo académico y humanístico, de consciencia social y de honestidad intelectual como ellos (Adolfo Sánchez Vázquez, Ernesto de la Peña, Bonifaz Nuño, etc.). Sin embargo sé que los habrá, hoy día hay aún gente estudiando y preparándose en cosas que muchos consideran inútiles bagatelas, pero es que que está trabajando por mejorar este país, aunque no se vea, aunque no sean trending topic, aunque no sean populares y aclamados por la mayoría de la gente, los hay, y los habrá.

En cierta forma me queda la certeza de que esto será así porque el último libro de Villoro apuntaba al futuro, Tres retos de la sociedad por venir podría ser una especie de manifiesto de por lo menos tres grandes tareas que los filósofos, pero no sólo los filósofos, sino todas las personas tenemos que terminar de establecer en el futuro próximo: justicia, democracia y libertad. 

Luis Villoro Toranzo nos dejó antes de tiempo, pero nos dejó una enorme tarea y un enorme reto para lograr una mejor y mas justa sociedad, y hay que trabajar en ello todos los días, aunque no seamos visibles ni para unos ni para otros ni para el resto. 

lunes, 17 de febrero de 2014

Diferentes lecturas para diferentes edades, aunque son los mismos libros

Hace un par de años platicaba con EPriani sobre el Hobbit, el libro, supongo que a partir de la película de Peter Jackson. Me decía que el no creía que el libro fuera una fábula juvenil sino todo lo contrario; que muy seguramente era una deformación de los ex alumnos del Cole Madri -sus hijos tienen la misma opinión del libro y también estuvieron en el Colegio- pues es una buena costumbre leer a Tolkien en la secundaria del Madrid; que él lo leyó en la Facultad y que leyó una historia más adulta. 

Me pareció un buen punto, entre otras cosas por la cronología: cuando Ernesto entraba a la Facultad mi hermano Rodrigo estaba a la secundaria. De mi hermano mayor todos los demás asumimos a Tolkien como una lectura "de la época en la que uno deja de ser... y llega a ser...", es decir, de transición, de la adolescencia, una lectura juvenil. De hecho no soy el único, todos mis amigos que leyeron El Hobbit y El Señor de los Anillos en secundaria tienen hermanos mayores mas o menos de la edad de mi hermano. 

De modo que el libro se popularizó en la misma época pero debido a las diferentes edades cada cuál lo leyó de distintas maneras y pasó al acervo cultural de cada familia según la época en la que los primeros miembros de cada familia lo leyó. Creo que pasó un poco lo mismo con La conjura de los necios, que a Priani no le gustó -o no ha podido con él-, y yo a mis 14 años lo devoré porque decían que ese sería mi futuro (un chiste entre halagador y ofensivo de parte de una de mis maestras más estimadas e importantes en esa etapa formativa). 

No vi la segunda parte del Hobbit, la película, porque quería re-leer antes el libro, pero seguramente se me cruzó un perro con un jamón o que tenía la cola peluda y es un pendiente que tengo. 

Lo que sí hice fue re-leer a José Emilio Pacheco a partir de su muerte. Ya saben, esa especie de compromiso intelectualoide de recordar porque es importante leerlo y porque hay que leer lo que uno no conoce, como yo, que de su poesía no había leído nada, pero eso merecería una entrada aparte, y esta esta aquí un poco por el insomnio, un poco por el fin de semana que termina. 

Volver a leer El principio del placer y Las batallas en el desierto después de tantos años me hizo entender mejor la idea de Ernesto. Seguramente la primera vez que los leí en la secundaria, habré centrado mi atención casi completamente en el tema del amor, de la iniciación en el trato con el sexo opuesto, y la muchas veces frustrada y frustrante iniciación en el intercambio carnal con ellas (ájale, sólo me falto decir algo sobre los pecados veniales o algo así para sonar completamente anacrónico). Debo aceptar que en esa época tenía buenas razones para pensar así, me identificaba con los dos personajes y sus dos diferentes modalidades de amor no correspondido. 

- El de Las batallas en el desierto con una mujer mayor, porque como muchos otros tuve una muy seria infatuación, o enculamiento, o como quieran decirle, con una maestra, no tantos años mayor y que no era particularmente guapa ni estaba buenísma ni era objeto de deseo de otros compañeros, pero a mi me gustaba mucho (y ya, lo dije, ni modo, pueden burlarse de mi, y cabe aclarar que no es la otra maestra que me recomendó el libro de John Kennedy Toole). 

- Y el de El principio del placer con una chica de mi edad, pero que claramente tenía una idea más clara que yo de qué es lo que quería -y con quién lo quería- y que yo no figuraba en todos sus planes. La ventaja en este caso es que la chica en cuestión, con la que tuve muchos intentos de acercamiento y de entendimiento ahora es una amiga muy querida, sin la cual mi juventud podría haber sido tal vez más sencilla, pero mas aburrida, y menos... menos "de nosotros" (esto no lo voy a balconear, porque quien me conozca y tenga dos gigas de memoria sabrá quien es).

Supongo que a esa edad uno se atribula demasiado con esas preocupaciones y además encuentra por todos lados buenos argumentos y buenas refutaciones a lo que le está pasando, y mas si es literatura juvenil, esa en la que los personajes dejan de ser uno y llegan a ser otro aunque sean el mismo. O como pasa con los libros, como dice el título de esta entrada.

Lo que leí ahora en José Emilio Pacheco es menos la anécdota juvenil en sí misma como el hecho de recordarlas, el hecho de escribir y recuperar parte del pasado, pero no para revivirlo, sino para detener, o para acelerar la pérdida de ese pasado, aceptar que se ha terminado, que no hay más, que es tiempo de pasar a otras cosas, de dejar a los muertos muertos y a las relaciones rotas fuera de nosotros. Lo noté en la descripción constante que hace no sólo de como pasan los días mientras cuenta la historia, sino como va poniendo una sobre otra distintas medidas del paso del tiempo mientras cuenta una anécdota de semanas o meses. Es decir, indica en el paso de un día a otro también un paso más de semanas, y de meses, y de años. 

También la forma en que describe la forma en que la ciudad se transforma, en que decae, en la que coexisten y cohabitan distintos parajes de la ciudad, que aparecen y desaparecen, concretamente en la Colonia Roma. En Morirás lejos el recurso lo lleva a un extremo mas amplio, pues lo que coexiste sin estar realmente todo junto son los personajes con muy distintas historias y circunstancias. 

Esta relación o nueva visión a partir de la nostalgia y del paso del tiempo me ayudo a poder nombrar o señalar la sensación que tengo cada vez que vuelvo a Colima, la ciudad de mis abuelos que no es a misma en la que ellos nacieron y crecieron, ni la ciudad en la que nació mi padre pero no creció en ella, ni la que yo visitaba cuando era niño, y que a partir de la muerte de mi abuela dejé de visitar con frecuencia. Y sé que últimamente traigo la angustia -un poco pendeja- de saber que hay mucha gente que son mayores y que como todos habrán de morir y que no hay nada que uno pueda hacer al respecto más que aprovechar mientras todavía están aquí, mientras en el fondo, como la escenografía de un teatro va cambiando sin que uno se de cuenta sino hasta el final de la obra, o de una época. 

Creo que en cierta forma, parte de la obra de Tolkien tiene que ver con eso, con lo inexorable de la muerte para los seres humanos, con la corrupción que produce la codicia y la ansiedad ante lo inevitable, con el decaimiento de la tierra media y de cómo las cosas se van transformando, sin poder decir si para bien o para mal, pues el fin de la tierra media da paso a la era de los hombres, a la nuestra, pues.

Quizás en esta relectura de los libros estoy poniendo, de nuevo, demasiado de mi mismo, pero no hay otra cosa que pueda hacer, no puedo leerlos como alguien más ni de manera absolutamente objetiva y/o desprendida. Creo que una de las cosas más gratificantes e importantes de leer literatura es la posibilidad de leer-se en cada lectura. 

En fin, es importante leer a José Emilio Pacheco, háganlo, no por compromiso intelectualoide, sino porque les puede hablar de ustedes mucho más de lo que imaginan. 

viernes, 24 de enero de 2014

¿Qué pedo con mi separador en Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime?

Me lo encontré ahora que estaba re-leyendo a Kant. 

Quiero creer que lo usé de forma irónica, pero claramente los que lo hicieron no conocen ni la sutileza, ni la ironía, ni el sentido del humor... No me extraña que en la Facultad tuviera tantos enemigos, algunos no declarados... Ni que tenga este tipo de cosas en mis libros, hay que ver que cosas usaba como separadores provisionales y nunca sustituí.

Debe ser como de 2003, la época en la que hicimos estampas contra la guerra (invasión a) Irak, esas estampas no las arrancaron como las de la campaña de Don Diablo, incluso algunas personas de algún cubículo de activistas me pidieron unas cuantas. 

Y lo curioso es que lo encontré mientras estaba buscando algunas citas políticamente incorrectas que enfurecerían a esas personas que se solidarizaban con Irak pero que no toleraba la propuesta "posmo" de Don Diablo para el Consejo Académico.

viernes, 26 de julio de 2013

Henry Rollins - Get in the van: On the Road with Black Flag

Todos los años desde hace unos 14 años, me corto el pelo a la manera de los mohicanos, que a veces creo que es una costumbre muy juvenil pero que al mismo tiempo me recuerda algunas características de mi mismo juvenil que no debería olvidar, y que si bien puede sorprender y hasta resultarle chocante a algunas personas, creo que eso es lo que menos me importa. 


La foto que sostengo debe ser del verano del 2003, ese año no obtuve mi título de filosofía como debía, pero por lo menos sí tenía mi bebida preferida que sostengo en la foto, se llamaba Filósofo, y era un dizque whisky con agua quina no se de qué marca y podía ser nauseabundo y dar unas crudas bien culeras, pero fue un gran descubrimiento. Luego se puso de moda y se volvió muy mainstream entre estudiantes de filosofía en FFyL, la neta. 

La cosa es que, también releo con bastante regularidad, una vez al año si es posible, el libro que sostengo en esta otra foto:
Henry Rollins - Get in the van: On the road with Black Flag

Es un documento interesante y mas o menos importante, pues aunque sean los diarios personales -y seguramente editados- de Henry Rollins cuando estaba con Black Flag, una banda extremadamente under y perseguida por sus posiciones políticas y forma de trabajar: su logo es la bandera negra estilizada del anarquismo, el arte de sus discos y tocadas hechos por Raymond Pettibon y la llamada ética DIY con que operaban como una familia/mafia/pandilla. Pero que en el fondo era un montón de jóvenes expresando su malestar y descontento en una sociedad que aún no consideraba eso como una comodidad, como un producto de lujo para la adolescencia y la prolongación de ésta. 

Lamentablemente hoy día Black Flag, o por lo menos sus playeras, son insignia hipster. 

Lo interesante y lo importante de este libro es como de primera mano HRollins nos cuenta las experiencias que tuvieron girando por todos los Estados Unidos, cómo eran básicamente bien recibidos en las costas del país y que todo lo que quedaba en medio era una especie de prueba de resistencia y de lealtad a la banda y a sus principios. De cómo en los pocos días libres que tenían Rollins podía ver a la gente en la calle y confrontar sus decisiones de vida y trabajo frente a los demás, esos que han escogido el camino llano y bien pavimentado de "lo que hace la mayoría", y de cómo se convence día a día, madriza tras madriza, arresto tras arresto, que al final de cuentas esa es su vida y que la ha escogido a consciencia. 

Es ese tipo de cosas que vale la pena recordar de vez en cuando. 

Es un documento importante porque de los cinco o seis años que Rollins estuvo con Black Flag sólo dos se mantuvo la alineación original: Greg Ginn, Chuck Dukowski, Roberto "Robo" Valverde, e incluso con Dez Cadena que ya no cantaba pero sí como segunda guitarra. Después de salida de Cadena, Dukowski y Robo y la entrada de Kira Roessler como bajista y Bill Stevenson en la batería la banda vive sus dos últimos años mas o menos estables, pero cuando estos dos abandonan la banda dejando a Ginn y Rollins como únicos miembros permanentes de la banda empiezan a funcionar como banda de puerta giratoria: entran y salen músicos y la banda tocaba bien pero no suena como una banda.

El libro se centra básicamente en esos seis años, desde que HRollins conoce a la banda, acepta intempestivamente la invitación intempestiva de que se una a ellos, las primeras giras con la alineación original, las giras con la última alineación estable, y por último las dos o tres giras catastróficas donde se ve (o se lee) como la banda esta cayéndose por todos lados como un viejo automóvil en neutral que baja a toda velocidad y acelerando por una calle mal asfaltada y que sus tripulantes saben que pronto chocarán contra algo más fuerte que ellos mismos. 

También tiene un montón de fotografías muy buenas  de muchos de mis fotógrafos preferidos de la época y de la escena, así como memorabilia que acompañan el texto.

Aprovechando esta metáfora del camino mal pavimentado cabe aclarar de una vez por todas una cosa, que en los 90 haya podido existir una explosión de la música "alternativa" se debe a dos o tres factores que operaron en los 80, sí, esa década tan decadente tenía cosas buenas. Una de ellas era precisamente el trabajo de Black Flag y su disquera la SST, si no me creen chequen su catálogo y verán que en los 80 sacaron montones de discos de bandas que hoy son de culto, este es el lado punk. Por el otro lado esta algo más pop la disquera IRS que tuvo el buen tino de publicar los primeros discos de R.E.M. y básicamente eso pero también en ayudarlos a organizar buenas giras sin necesidad de tanto dinero. En la mitad están los Butthole Surfers y su sello Latino-BurgerVille, que son tan raros y fuera de lugar que ellos tuvieron que formar su disquera para poder sacar sus discos y a ellos debemos parte del artsy-fancy rock. 

Esto entonces se llamaba DIY o Do It Yourself, también conocido como indie porque las bandas hacían todo el trabajo para grabar, promocionar, armar giras, el arte de los discos, todo de manera independiente. O como en el caso de R.E.M. lo hacía una compañía pequeña sin mucho capital. Desarrollaron un circuito de bandas, disqueras, estaciones de radio, lugares para tocar, donde era bienvenida u propuesta musical y donde se reunía la gente que estaba en los márgenes de la sociedad quería algo más que no estaba ni en la radio comercial ni en la MTV. 

Después aparece la disquera Sub Pop que podríamos decir, es la que capitalizó todos estos esfuerzos e hizo productos "alternativos" que podían ser consumibles por masas cada vez mas grandes y que de hecho lo logró cuando vendió el contrato de cierta banda mas o menera a la disquera de David Geffen. La historia completa y con detalles la pueden encontrar en el fantástico libro de Michael Azerrad Our Band Could Be Your Life, también altamente recomendado

Luego, ya en la primera década del siglo XXI les dio por llamar Indie a un movimiento musical guitarrero, sin más y sin mucha propuesta musical ni muy diferente a los estilos mainstream, pop y comerciales que explotaron en esa década. Pero además, una vez que la idea de que el DIY era posible y que podía ser un buen negocio, muchas bandas se fueron por la vía independiente y sacaron sus propios discos e hicieron sus propias giras. No está mal, lamentablemente se volvió una escena indulgente y mas bien mediocre, pues una banda mala que no conseguía contrato con un disquera grande podía sacar su disco y hacer su gira sin mucho problema, algunas de ellas eran muy populares, por cierto. Algunas bandas muy buenas hicieron pocos discos, giraron menos y se disolvieron en la noche de la vida nocturna y "la escena rockera", perdón: indie o que ahora son motivo de adoración hipster.

No crean que sueno a viejo amargado, es que es cierto. El "Indie" de esa época es mas bien pop y ni siquiera es independiente. Y sobre la indulgencia y la facilidad con que una banda mala podía grabar y distribuir sus crímenes contra el buen gusto, y para que no crean que soy parcial o poco objetivo, pues no más basta con mencionar la banda en la que estuve, pero la diferencia es que Mono Capuchino como banda sólo quería compartir sus debrayes e ideas y no volvernos ricos y famosos y rockstars. 

El libro de Rollins finalmente nos recuerda, o: me recuerda que hay que rendirle honores a quienes honores merecen, y que muchas de las posibilidades, estilos y éticas de trabajo tan manoseadas y desvirtuadas hoy día vienen de lejos y gracias a los esfuerzos de un montón de gente que se quedó en el camino, o que siguen trabajando en cosas, menos vistosas pero igualmente importantes como lo han hecho casi todos los ex-Black Flag, sobre todo HRollins. Y me recuerda cual es la parte importante de tocar: que te guste lo que haces.

También pienso que valdría la pena hacer una especie de genealogía y volver a los principios y a las definiciones originales, sin ser dogmáticos, pues en honor a toda esa gente que trabajó durante años para lograr expresarse y poner al alcance de otros su arte y sus ideas justamente combatiendo el deber ser y el dogmatismo y poner las cosas en su justa dimensión, por eso hay que leer y escuchar a estos nuevos clásicos. 

En fin, corto esta reseña porque podría seguirla y creo que he escrito ya lo suficiente.

viernes, 19 de julio de 2013

Apunte marginal

Hace unos días platicaba con alguien, no es que me lo reserve, es que no recuerdo quien era, a cosa es que hablábamos de lo que él llamaba la "indignación de sofá", que es diferente al iLiketivismo. En el segundo el iLiketivista se limita a expresar su indignación y sus ganas de hacer su revolución por medio de las redes sociales, cree que es suficiente transmitir mensajes y compartir información en las redes sociales sin llevar su compromiso más allá, es decir no necesariamente salir a la calle a marchar, o no necesariamente subirse a la sierra y rifarse como es debido. 

El "indignado de sofá" no es como los otros indignados que va y hacen un campamento en plazas públicas y ocupan esos espacios para manifestar, bueno, no se qué porque la indignación es un buen comienzo pero no es un fin, esta bien mostrarse indignado y señalarlo, pero ello debería conducir necesariamente a la acción, cualquiera que sea. Finalmente creo, puedo estar equivocado, pero la indignación es pasiva, y sumamente reactiva, y no, no se necesita más de eso para hacer la famosa y tan manoseada revolución, o eufemísticamente: EL cambio social. 

El "indignado de sofá" esta indignado pero ni siquiera sale de casa y ni siquiera participa del supuesto debate e intercambio de ideas que se da en las supuestas redes sociales, pues esos intercambios solo radicalízan, los involucrados reafirman sus ideas y buscan imponerse a los demás sin escuchar/leer lo que los otros están exponiendo, es en pocas palabras perfectamente inútil. El "indignado de sofá" ni siquiera eso, quizás vocifere y exprese su indignación y su opinión mientras lee el periódico o en una conversación. Nada más. 

No estoy diciendo que yo haga algo más, ni siquiera estoy seguro ya de que estas ideas quepan en este blog que se había especializado en fotografía llanera y experimental, y algunas reseñas de libros, pero justamente mi punto es que hay un punto medio entre hacer en serio las cosas o no hacerlas, y que hablar de hacerlas en el fondo es no hacer nada. Ya sea iLiketivista o "indignado de sofá"... porque en el fondo el tipo de acciones que hay que tomar es el tipo de cosas que no se dice que lo vas a hacer, lo haces, desapareces un buen día y pasas a la clandestinidad (y ya, y seguro con esto podría quedar etiquetado y ser sujeto de espionaje, pero si de verdad yo fuera a unirme a una guerrilla, pues me uno y ya, no bloggeo sobre eso, no hago iLiketivismo ni me quedo en la sala de la casa). 

Había escrito algo sobre ello hace unos meses, el día de la revolución, es la entrada en que recomendé/reseñé unos cuantos libros sobre algunas posibles consecuencias de asumir una actitud más activa en ese "cambio social", o revolución, que debería ser el nombre (la entrada es ésta). 

Pero también sé que no me hacen caso, muchas veces he dicho un montón de cosas que a los tantos meses, a veces años, les cae el 20 y resulta que es lo más obvio y de dominio público. Es más, muchos iLiketivistas e "indignados de sofá" ya ni leen este blog, pero no pierdo nada con recomendarles este blog y sobre todo esta entrada. 

Tengo la impresión de que esta chica -bueno, ya no TAN chica- es más o menos mi contemporánea de FFyL y seguramente conocemos gente en común pero no la termino de ubicar muy bien, pero en su blog hay muchas reflexiones muy interesantes e importantes sobre los suceso de verano del año pasado y de como al final no pasó nada de nada, digamos que las entradas de 2009, 2012-13. 

Me gusta en parte de su conclusión final 

Cuando no puedes trabajar en nada más, hay que trabajar en la revolución. Pero trabajar en la revolución es un suicidio. Cualquiera puede matarte en cualquier esquina y robarte el dinero, una víctima más de la delincuencia en la ciudad. O atropellarte, una víctima más del tránsito. Por supuesto, primero intentarán vías más civilizadas como sabotear o pervertir tu supuesta revolución.

y sobre todo la frase: 

Y si nadie te persigue, entonces man, no estás haciendo una revolución.

es aniquiladora, no hay más, pero es verdad. Como dijo en una platica de bienvenida de Alfabetización del Cole Madri cierta maestra con la que tuve mis diferencias teóricas, pero esto nunca se lo discutí: los tibios no se comprometen... y por eso el mundo no arde en llamas pero hay pequeños esfuerzos que hay que celebrar y apoyar. 

No sé, no sé ni siquiera porque escribí esto, pero espero que pronto tenga sentido. 

sábado, 6 de julio de 2013

Google Reader

Quizás lo sepan, o tal vez no, pero la gente de Google decidió desconectar el Reader, una poderosa herramienta para seguir sitios con actualizaciones de contenidos mas o menos constantes pero imperceptibles, es decir, no como las actualizaciones de cada mil años de ciertas bandas que cuando lo hacen cambian toda la página o de la Facultad de Filosofía y Letras en las que las actualizaciones llegan después que el Twitter, el FB o la misma Gaceta UNAM (ver para creer). 

No, era el complemento ideal para Blogger, podías saber cuando actualizaban alguno de tu gigantesca lista de blogs que sigues sin tener que estarlos visitando todos todo el tiempo. 

En fin, una decision extraña. 

Si no sabían tal vez tampoco estén leyendo esto porque no sé quienes habrán actualizado sus suscripciones y si en ese proceso habrán copiado el enlace de este blog. Pero no se trata de chantajear a la gente. Sino de esto: Yo estaré usando dos sustitutos, quizás hasta que me acomode a uno solo y desecharé el otro. 

Por un lado el Feedly, que me recomendó el Otto, es un plug in para el Chrome -si no me equivoco-, que supongo puede funcionar con el Moxilla Firefox, no lo sé, que tiene la ventaja de ser eso, un plug in que puedes abrir sin tener que abrir la página cada vez que quieras entrar a leer tus actualizaciones, el problema es que tiene un diseño muy limpio, demasiado limpio, no ves nada de información hasta que no le das click al cuadrito semi trasparente indicado y así. 

El otro es el Old Reader, que como su nombre lo dice es un émulo del viejo Reader, no del que acaban de desconectar sino el anterior, tiene la ventaja de ser una interfase mas o menos familiar y ese sí con toda la información visible y que puedes ir filtrando. La contra es que es de esos freewarez que luego te piden cooperacha -a veces cada vez que lo abres- y que no es muy claro cuanto tiempo pueda mantenerse así, en plan "pura buena onda". 

Todas las demás opciones, como Bloglivin' y esas weas la verdad es que están más pensadas para teléfonos inteligentes y tabletas y tienen un diseño similar al del Feedly pero peor porque los cuadritos no se ven y son minúsculos y emulan mas la interfase del Tumblr que de Blogger: chingo de imagenes que crecen y decrecen y aparecen y desaparecen y pocas palabras. Me desesperan esos diseños, por muy limpios y modernos que sean, odio que las cosas no aparezcan sino hasta que estas sobre ellas, literalmente. 

Y bueno, ya, pronto actualizaciones con más contenido y mas pensado, que espero puedan leer através de algún buen sustituto del Google Reader. Quizás termine por suscribir este blog al Google+, no lo sé, tengo que pensarlo.

¡Ah! Y debo la reseña del mes pasado pero he estado ocupadón, lo sé. 

Hasta la próxima, saludazos.

lunes, 24 de junio de 2013

Lluvias de verano

He escuchado a muchos amigos y conocidos quejarse de las lluvias y de los problemas que traen consigo. Incluso ha figurado en las noticias locales. Lo leo todos los días en mi timeline de Twitter. 

Sin embargo a mi no me molesta, quizás porque no estoy en la ciudad diario ni tengo que moverme por rutas complicadas en horas pico. Creo que en realidad siempre me ha gustado la lluvia de verano.

Se dice que hace mucho tiempo no teníamos un verano en serio, de hecho en DF todas las estaciones son un poco parecidas, no se distinguen tanto en el paso una de otra sino en los polos opuestos: es decir, si se nota una diferencia entre verano e invierno pero el paso de la primavera al verano o del verano al otoño no son tan rápidos, sino graduales. El verano debe ser caluroso y soleado en la mañana y llover torrencialmente en la tarde noche y amanecemos de nuevo con calor y sol.  

Me trae buenos recuerdos este tipo de veranos, sobre todo porque el último "verdadero verano" que realmente "pasé" en la gran ciudad no tenía problema con la lluvia, sus inundaciones y el tráfico que provoca. Podía salir de la Facultad de Filosofía y Letras en medio de las peores lluvias e irme cerca de la ENAP, en Xochimilco, aunque lloviera torrencialmente, aunque el tráfico estuviera de la chigada... yo tenía una meta que hacía no sólo tolerable todo eso, sino una pequeñez, estando ahí todo valía madre, incluso que luego tuviera que irme hasta el Ajusco, para hacer tareas y luego, al día siguiente clase de 7 todavía con las consecuencias y el horrible calendario de después de la huelga del 99-2000...

Lo que hace uno cuando es joven, y está enamorado.

(Archívese en "cosas que debí haberle dicho")

miércoles, 19 de junio de 2013

Una nota breve de en qué he estado...

Güeriño ya me dio algún adelanto de lo que le ha parecido la tesis (la mitad de la tesis, en realidad). Se lo agradezco y me hace pensar que no está mal, sólo hay que concretarla ya. Pero me da gusto y me pone optimista. 

Hoy que salí de casa rumbo a Radio U tomé mi lectura "en curso" y me di cuenta de algo que decía el Güero en el mensaje que me mandó, y recordé que cuando estudiaba en la Facultad me preguntaba quiénes escribían este tipo de libros, pero sobre todo, quiénes los leían:


Hoy sé que sin darme cuenta me convertí en una de esas personas que leen ese tipo de libros, y no está mal... aunque no debería leer tantas cosas, por ejemplo esa desviación con la filosofía de Gaos estuvo interesante pero completamente innecesaria. 

Digo, para hablar de Nicol mejor estudias a Nicol y ya, no a Nicol y a sus detractores. En fin, floto un poco en el eter y se me va el pedo bien cabrón. Aunque sí sirvió, como platicaba ayer con Tets, para definir algunas ideas clave de la tesis pero que no sé si entren en este trabajo.

Saludazos.

jueves, 16 de mayo de 2013

Este es el primero de varios mensajes crípticos que dejé para mi mismo en caso de falta de actualizaciones: 

Está bien estudiar la discusión entre Gaos y Nicol, pero creo que añade muy poco al trabajo que estoy desarrollando actualmente... ¿O será que es más interesante que el tema que estoy desarrollando actualmete?

De vuelta al retiro filosófico, saludazos.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Parménides, Heráclito y ahora también Euclides

Estoy en el terrible momento en que me doy cuenta de que, para poder hacer exactamente lo que quiero, tengo que acercarme a la rama de la filosofía que menos me gusta y para la que menos talento tengo... 


Y sin olvidar a los treinta mil autores que debería volver a estudiar aunque originalmente parecían tan ajenos a esa vieja idea, que es como la verdad definida por Nietzsche: como un relámpago en medio de la noche, lo ilumina todo en un instante, y después sólo nos queda la intuición de cómo es el paisaje en el que estamos parados. 


Mucho trabajo aparentemente estéril, pero ese proyecto filosófico sigue siendo importante, al menos para mi.

viernes, 11 de enero de 2013

Estoy a punto de terminar de leer el Tratado sobre la Naturaleza Humana, de David Hume, sólo espero que el culpable al final, no sea la cebra... 

(ok, es chiste robado de los Simpson y funciona en inglés y sólo cuando uno lee un diccionario, se me ocurrió ahora que tuve que revisar a Hume y a Kant y vi la cantidad de separadores que tenían el Tratado sobre la Naturaleza Humana y la Crítica de la Razón Pura).

Pronto, entradas nuevas y con fotos de cosas de fotografía. 

Y feliz cumpleaños a Adri...

lunes, 17 de diciembre de 2012

Antes de navidad una idea suelta, o una anécdota


Cito a Jean Meyer que cita a un Rabino Italiano del siglo XIX, dice:
La palabra que sale de tu boca, llevada por el viento, llega al oído de tu prójimo. Si te quiere bien, entenderá lo que dijiste; si te tiene mala voluntad, entenderá lo que se le antoje entender. 
La cita sirve como antecedente histórico del "haters gonna hate" y previene sobre su participación en la discusión de un tema por el que siente aversión extrema y muy pocas veces tiene buenos argumentos para oponerse a lo que consideran una opinión, piensan que es una cuestión de sus (pesudo)argumentos contra la opinión que no comparten y se olvidan de la teología y partes de la filosofía, la historia y la psicología que son fundamentales para comprender a cabalidad lo que intentan discutir y que no son "meras opiniones" o especulaciones, sino que son los expertos... 

Es tal la pasión que le imprimen que me hace dudar, y lo he dicho en estas semanas, que sea una crítica legítima más allá de una cierta rebelión con aspiraciones reformistas del asunto que atacan (sí, hoy ando elusivo y no digo las cosas por su nombre)

El argumento que dice que hablar mierda de algo o alguien sistemáticamente es signo inequívoco de cierta admiración o deseo de cercanía. Freud lo llama denegación, pero los términos simplones en los que está puesto aquí son propios de un periodista (ultra super recontra hyper uso-abusivo-del sic), que bueno, lo pone en términos más pederestes y vulgares, y siendo congruentes con su definición: la razón por la que él se clava tanto en atacar a ciertas etnias y nacionalidades y religiones es por un deseo incumplido o no correspondido de cercania y/o reconocimiento (quien tenga tres dedos de inteligencia sabra de quién hablo, no lo quiero nombrar abiertamente porque él y sus acólitos son trolles profesionales, y que hueva lidiar con ellos acá).

La cosa es que es bien fácil hablar mierda y disfrazarlo de súper argumentos de algo que odiamos, o no entendemos a cabalidad que simplemente aceptar rencores personales o diferencias triviales, o que simplemente no lo podemos entender. Como yo y toda la mierda que dije de la química y ahora que hago fotografía llanera la entiendo mucho mejor y hasta lo disfruto, pero bueno. 

Ser ateo no implica atacar a las religiones, sus iglesias, sus códigos, textos y rituales, y sobre todo no implica atacar a sus practicantes. Por el contrario.

Yo en mi vida he conocido a dos ateos de verdad, uno de ellos personalmente, porque el otro es Freud y no hay modo de conocerlo mas que mediante sus obras. El que conozco personalmente es  RHorneffer.  

La única vez que escuche a Ricardo decir algo anti religioso fue en una platica sobre metafísica, le pregunté algo de Parménides y si había algo del principio de creación ex nihilo en su filosofía o dónde quedaba esta idea dentro de la tradición que pasaba de los filósofos presocráticos a los filósofos medievales, o algo así. Conforme me fue explicando de donde venía dicho principio se empezó a emocionar y me dio una descripción que a mi nunca se me habría ocurrido de ello. Pero la anécdota está mal contada y con detalles confusos, no espero que lo entiendan.

Fue un diciembre, me acuerdo de eso, me acuerdo que me decía algo sobre lo terrible que era primero celebrar el nacimiento de un Mesías y que en el resto del año lo presentaran sanguinolento y maltratado para decir "este es tu dios, y esto eres tú, solo una masa maltratada de huesos, carne, sangre y mierda". Creo que no habló de fluidos sexuales porque no quería hacer una diferencia entre hombres y mujeres. Fue un momento de esos que te dejan ver mucho de la persona y que finalmente agradeces la honestidad y la confianza que te depositan en ese preciso momento y el agrado de saber que estas de acuerdo con eso, pero que tu crítica puede ser mas inteligente y menos visceral. 

Al final de la charla, ya en cosas de la vida cotidiana me dijo que el aprovecharía las vacaciones para descansar y ver a la familia, y que eso lo disfrutaba mucho de estas fechas, tener esa oportunidad sin importar el contexto religioso que le dan otras personas a estas fechas, y que son de suyo originalmente, y de eso no hay discusión. 

Creo que la anécdota sirve para aclarar un poco lo que decía hace unos días, de cómo la filosofía puede no compartir muchas cosas de las religiones, sin embargo tiene la capacidad de entender algunos de sus conceptos y pensar algunos de sus dogmas sin necesariamente ser ofensivos o sin ser tan contradictoriamente intolerantes con la intolerancia de otros pero no con la propia, o eso cabría esperar de un verdadero filósofo, como RHorneffer.

Otro buen ejemplo, me parece son AConstante, que aunque tiene una opinión mas fuerte al respecto no la pregona a los cuatro vientos y mucho menos para llamara la atención, por el contrario, puedo decir que la mayor parte de su desacuerdo con la religión en general, no con una sola, tiene que ver con ciertos filósofos que admira y respeta (yo no admiro ni respeto TANTO a esos filósofos, sin embargo podemos hablar de ello sin denostar y sin insultar las creencias y la inteligencia de otros). Alberto tiene varios libros editados por mil editoriales así que no sé que recomendarles en específico, y tampoco es que siempre que trabaje sobre Nietzsche trabaje contra la religión, por ejemplo, sin embargo es bien interesante su pensamiento, el de Alberto pues.

El otro buen ejemplo es EPriani que desde la filosofía y la crítica inteligente ha examinado a las religiones con detalle, es especialista en ciertos autores medievales y del renacimiento (por ejemplo llama simplemente Tomás de Aquino y Agustín de Hipona a estos dos grandes filósofos y padres de la iglesia, que él no crea lo mismo que ellos no les quita sus méritos filosóficos, sólo no les da el estatus de Santo que les otorgó la Iglésia Católica Apostólica Romana. Sería una gran tontería que lo hiciera y sería una gran tontería que por rechazo a una religión y a una institución no supiera de que habla, pero nunca deja que las pasiones le ganen a las ideas. Les dejó acá una interesante lectura que recomendó hace unos meses: es una entrevista con Jacques Le Goff, y dos cápsulas que no son lo más politicamente incorrecto que hemos hecho pero si son bastante provocadores, pero con buenos argumentos e ideas bien planteadas (cápsula 1 y cápsula 2)

Dirán que es trampa porque evoco a mis tres maestros preferidos y con los que más he trabajado, pues sí y no, porque justo porque compartimos muchas ideas y formas de entender muchas cosas es que he trabajado con ellos todos estos años y que la verdad es que los respeto y los admiro mucho en parte por sus propias propuestas filosóficas, nada más y nada menos.


A mi el asunto me la traen muy floja, la verdad es que a las religiones no las entiendo como tales, más bien las he pensado mucho desde la filosofía y tengo algunas nociones de teología, pero me parecen que todas y cada una de ellas representan lo mismo, y hay que reconocer que tienen sus puntos buenos tanto como tienen sus puntos malos y que una cosa es la religión, otra la iglesia y otra la congregación, que había estado pasando por alto estos días, aunque se deja entre ver en el problema del credo para lerdos. 

Lo que me parece mas cuestionable es el papel de las iglesias o congregaciones, esa idea del intermediario válido y verificado entre el ser humano y sus dioses me parece extraño e increíble, pero tampoco es nuevo ni propio de una sola religión, ya saben, los gurus y los guías y los viejos sabios y las viejas sabias y todas esas cosas. Por eso les recomendaba el libro de Freud, pues explica sin virulencia lo que intento explicar que yo no comprendo ni comparto en general de todas y cada una de las religiones y sus iglesias. 

Y no encuentro una forma de hacer una crítica válida contra las congregaciones, o quienes practican una religión y en su vida tienen muchas contradicciones, sin que yo mismo, quede como un gazmoño farisaico de esos que detesto, no por practicar una creencia distinta (la ciencia o la filosofía) soy mejor que la gente que tiene una religión, los mismos errores y atropellos los comenten muchos de estos ateos.

Lo que no comparto es que las críticas que se pueden hacer contra las iglesias no son contra el propio dogma o la iglesia, es decir, si la iglesia católica esta llena de pederastas eso no se arregla burlándose o despotricando contra sus creencias, sino que es un asunto legal y civil, no importa quién o dónde trabaje, un pederasta es un pederasta y merece un castigo civil, no el escarnio y la burla desde redes sociales contra quienes practican o son ministros de dichas religiones, claro, hecho desde el púlpito de los no creyentes, que pontifican y son tan gazmoños como sus enemigos jurados, osea, paren el mame y reconozcan que el problema no es de religiones, en todo caso será de la iglesia, pero tiene un castigo y un proceso civil, con las leyes.

Y pues eso, la idea de RHorneffer sobre la época dicembrina como una época familiar más que religiosa o consumista es una idea que adopte e hice mía sin pedos, desde el mismo día que dicha platica tomó lugar, y honestamente, deje de preocuparme tanto por lo que hicieran los demás, como diría Paul McCartney: vive y deja morir, o como dice Def Con Dos: vive libre, muere en paz.

viernes, 5 de octubre de 2012

Empieza el último cuarto del año

Generalmente en septiembre vuelvo un poco a la vida social, aunque este año me mantuve aun al margen no sé muy bien por qué. Pronto tendré que ir a la U y a la Facultad a terminar unas cosas y empezar un montón más que ya ni sé qué vale la pena y que no... 

Tengo que ver a MFlores, tengo meses postergando la llamada para vernos y platicar de un proyecto específico, lo que pasa es que no quiero verla y que le cuente mis choco aventuras y me vuelva a decir que... bueno, lo que siempre me dice y darme cuenta de que como siempre tiene razón (y por eso la quiero pero también por eso la evito), además se me fue el pedo horrible y olvidé su cumpleaños hace unas semanas, ni pedo...

Del mismo modo tengo que evaluar y pensar con qué cosas sigo y cierro el año y con cuáles no. Cada año cuando comienza la recta final debo decidir que lecturas voy a terminar y cuáles dejaré para el próximo año, ya sean de trabajo o de gusto, generalmente las del trabajo terminan por imponerse a las que son por gusto. Este año dejaré a un lado a Shakespeare y Popper, pero de Popper no lo sé con seguridad porque algunas cosas me servirán para el trabajo. En realidad lo que debería hacer sería tomar decisiones equilibradas, de las lecturas pendientes de placer, ver cuales sigo y cuales dejo, y las de trabajo lo mismo... lo raro es que uno lea filosofía por trabajo... y por gusto, como yo ahora con Popper. Supongo que a los colegas les pasa, terminar leyendo filosofía por trabajo y por placer, a veces la misma obra cae en los dos ámbitos.

Y hay cosas que uno lee por gusto pero terminan siendo una chingadera, como una novelita  que recién leí, es de un autor que no citaré directamente porque tiene muchos fanES muy trolles y hueva intentar explicarles por qué es pretenciosa, obvia y superficial la novela en cuestión y en general sus demás "obras". Y es que, aunque te la leas en una tarde, sigue siendo una perdida de tiempo que uno puede aprovechar en otras cosas pero está bien leerlo para poder decir: "ese güey no escribe nada" con fundamentos... en fin.

Poco a poco y sin darme mucha cuenta me convertí en un ermitaño misántropo onda Unabomber, pero no me quejo ni lo celebro, solo me doy cuenta. Parte del problema es que, por ejemplo, la mitad de los tutoriales de fotografía no los he terminado ni publicado porque tendría que ir a la ciudad por material y eso no me entusiasma tanto... veremos, como acaba el año.

viernes, 27 de julio de 2012

Hablando de charlatanería

Al principio de esta semana nos enteramos que Calderoncín fue rechazado de dos universidades antes de llegar a la Libre de Derecho, una de las universidades que lo rechazaron es la UNAM, (aquí la nota 1, la nota 2 y la nota 3). 


Antes de que se pongan a la defensiva los acólitos de Calderon y que son enemigos jurados de la Universidad Nacional cabe aclarar algo aunque ya sabemos que quienes odian odiaran, ya sea por defender a FCH o ya sea porque odian a la UNAM.


Calderón dice que no entro a la Facultad de Derecho por que no hubo lugares, que todos fueron ocupados por los alumnos con pase automático. Esta es una vil mentira como otras que suelta Calderón y nadie corrobora, pues si así fuera, sería prácticamente imposible que alumnos que vienen de escuelas del sistema de escuelas incorporadas de la UNAM o de las que están incorporadas a la SEP -o de otros sistemas- estudiaran en la UNAM, nadie que no fuera del CCH o de la ENP podría entrar a las carreras de alta demanda, y verán que entra un buen número de estudiantes que no tienen pase automático (habría que acotarlo como "derecho de pase automático" pues la misma UNAM ahora lo llama pase reglamentado) y que un buen número de alumnos de la UNAM vienen de todas partes del país y de todo tipo de escuelas.


Calderón miente. 


Puede que mienta por ignorante y que en realidad no tenga ni idea de cómo funciona la UNAM y el examen de admisión, o puede que mienta porque en realidad nunca lo haya presentado, eso es si no lo sabe. Esa es la excusa mas aceptable. También es posible que mienta porque en realidad no hizo nunca un buen examen y por eso lo rechazaron. Esa razón es posible, pero no aceptable porque debería reconocer que no pudo entrar a la institución por más que le hizo el intento, eso ya es deshonesto.


Los que venimos de escuelas incorporadas sabemos que aunque haya muchos alumnos pidiendo un lugar en la misma carrera que tú, es muy probable que entres si haces un buen examen y tienes buen promedio de la preparatoria (y en mi caso aun con un extra-extraordinario de química) y cumples con todos los requisitos puedes entrar a la UNAM. Es decir, mi generación en filosofía, según recuentos de Pedro Joel ha sido una de las mas grandes en los últimos 30 años o algo así y yo pude entrar con un examen mas o menos mediocre (106 de 120, creo), lo que hizo la diferencia es que para el examen estudié más ciencias -química, biología y física- que humanidades y eso me ayudo a sumar mas puntos que otros y por eso entré con bastante calma a la HH FFyL, o qué, ¿entré a la UNAM por mera casualidad o por la buena voluntad de alguien que me cedió su lugar de los que tenían pase automático, o porque alcancé uno de los pocos lugares que nos habían dejado para los del examen?


Pero la segunda razón por la que podría estar mintiendo es porque en realidad Calderón quiere desprestigiar a la UNAM, dice palabras mas o palabras menos que se quedó fuera de la UNAM porque había muchos alumnos con pase automático y que por ello no hubo cupo para él y añade "sabemos del daño que esos mecanismos le han hecho a algunas instituciones, vamos a dejarlo así". Y es el "vamos a dejarlo así" lo que me hace sospechar de la veracidad de sus declaraciones pues es una forma de evadir argumentaciones profundas y de mayor solidez para demostrar sus puntos o sus razonamientos. 


Como siempre insinua, no dice claramente nada y mucho menos lo prueba, ¿qué clase de abogado es ese..? ¡Ah! ¡Claro! Ahora tiene sentido.


El problema aquí es que mucha más gente le cree con fe ciega a Calderón y no se entera si quiera de cómo funciona el pase automático. 


Es mentira que los alumnos con pase automático tengan preferencia sobre los alumnos de otras escuelas, no se dejen engañar, son dos procesos completamente distintos. Es decir, la UNAM tiene un cierto número de lugares para cada carrera que pueden aumentar o bajar dependiendo de muchas cosas, de ese total de lugares asignan un número para los alumnos con derecho al pase automático y el resto de los lugares son por los que uno concursa en el examen de admisión, son cosas distintas, y no necesariamente se reparten 50% y 50% sino que es de esas cosas raras y medio opacas de la UNAM, que hay que admitir que las hay y luego mas de las que razonablemente queremos admitir.


Pero además, para el pase reglamentado hay ciertos requisitos que cumplir también, como promedio y el número de años cursados, me parece no puedes estar mas de 4 años en la ENP o el CCH para usar el pase automático, es decir el término oficial mas uno, pero es probable que sean los tres años justos o cuatro años pero un muy buen promedio, ya saben, por la gente que se queda un año por una materia, como mi hermano Gigio que se quedó por no sé que cosa como taller o algo así, y luego, gracias al pase reglamentado y su historial académico fue a dar un grupo de excelencia en Matemáticas, en la Facultad de Ciencias...). 


Esas son las cosas raras que pasan en la UNAM y de las que por lo visto Calderón no tiene idea o claramente no quiere tenerla, porque, cualquiera que venga de fuera de la UNAM, y que haga un buen examen y cumpla los requisitos puede entrar a cualquier carrera en un lugar de los que se abren para el examen, no es que estén acaparados todos o casi todos los lugares por el pase automático, pues de ser asípodría haber años y años enteros en que no se abriera la convocatoria para una u otra carrera, Derecho, Medicina o Ciencias de la Computación, por ejemplo. 


Lo que dice Calderón de que no entro porque no había lugar es mentira, y debería saberlo, o debe saberlo.


Así que miente por vergüenza de no haber hecho un buen examen, o miente porque tiene ganas de provocar algo con la UNAM, vaya usted a saber, pero igualmente, sigue siendo mentiroso e ignorante. 


Por eso les recuerdo que no sólo hay que protestar contra EPN y su elección fraudulenta, FCH no sólo ganó de manara dudosa, sino que ya nos consta que su gobierno tampoco ha sido tan efectivo como quiere que crean.