viernes, 29 de marzo de 2013

Gaos y la vocación filosófica

Esta reseña la dividiré en dos partes, una sobre comentarios generales, y la otra será de algunos comentarios un poco mas filosóficos, pero seguramente no mucho, porque como estoy en contra de la forma en que Gaos y sus alumnos hacen, o hacían filosofía, pues lo mas seguro es que sus fans digan que hago de todo menos filosofía, ya saben: rigorista, formalista, analítica, lógica, pero como diría el Bananero... mmmh no, mejor no lo cito. 

El libro en cuestión es este:

Es un pequeño volumen pero no por ello es menos denso. En cuanto a los comentarios generales hay que decir que, si ustedes alguna vez se han preguntado cómo se hace la filosofía y qué es lo que nos conduce a ella deberían darle una leída a este libro que recopila y ordena algunas sesiones del seminario de Filosofía Moderna que conducía Gaos, en el que se puede leer como los alumnos y el propio maestro exponen sus ideas sobre la vocación filosófica -lo que nos lleva a ella, a estudiarla, a trabajarla- y cómo cada uno de ellos plantea preguntas, observaciones y objeciones sobre los puntos de vista de los otros. 

Es una especie de resumen muy básico: la filosofía se hace en el diálogo, pero también leyendo y escribiendo, exponiendo ante otros, recibiendo y haciendo críticas, observaciones y objeciones. Ciertamente el tema puede ser cualquiera pero no se trata de decir cualquier cosa, digamos, hace falta tener buenas razones y argumentos, ideas claras y saber lo que dices. 

Ahora, sobre lo filosófico propiamente dicho, es notable por un lado que la relación entre los alumnos no es tersa y que mucho de la discusión discurre entre argumentos más o menos objetivos pero rodeados de muchas observaciones personales ofensivas, concretamente la discusión entre Villoro y Uranga. En cierta forma esto se agradece porque nunca usan como argumento un ataque personal, la falacia ad hominem, cuando, en los tiempos que corren actualmente, el ataque personal ha sustituido las buenas razones y los buenos argumentos. Lo otro que es notable es que el tema que discuten, la vocación filosófica no resultaba ser un tema muy atractivo para los alumnos. Uranga escribe sobre la vocación filosófica pero un poco como se le da la gana, no es muy filosófica su primer intervención; la intervención de Rossi es muy buena y quizás la más orgánica. 

En cierta forma Guerra escribe un mero esquema de algo debería haber desarrollado pero va más allá de presentar ideas generales, cabe suponer que el desarrollo de sus ideas lo dejó para las sesiones mismas del seminario y que no recuperaron del todo en este volumen pues su intervención se siente un poco deficiente. Villoro es el más analítico de todos, lo cuál significa dos cosas, claridad y organización en su discurso, pero también cierta frialdad en el tratamiento de un tema que debería haber sido, quizás, mas apasionado, se da el lujo de responder los ataques de Uranga y de hacer él mismo otros sin despeinarse, como casi toda su filosofía. 

La exposición de Gaos tiene un punto incómodo, y que es el blanco de todas las críticas de los alumnos, y es que si bien para discutir la vocación filosófica hay que ser autobiográfico, es decir, a la pregunta de por qué hacemos filosofía hay que pasar por el cómo y el por qué nos acercamos a ella, lo cuál hace cuestionable que sea un verdadero problema filosófico pues es un "asunto" particular, cada quién ha llegado a la filosofía de diferentes maneras y no hay modo de unificar o de ser realmente objetivo. Pero lo que lo hace ciertamente incómodo es el tono confesional de Gaos, no es que simplemente exponga su autobiografía para dar cuenta de su vocación, sino que se siente más como una justificación que una exposición. 

Y parte de lo confesional/justificación de la exposición de Gaos es sobre las razones por las que nunca ha logrado concretar su pensamiento en una obra filosófica orgánica y bien estructurada. Lo cual es cierto, en general las obras de Gaos se sienten como esbozos, como meras aproximaciones que nunca terminan de concretarse del todo. Pienso en otros filósofos, concretamente en Nicol, que es el tipo de filósofos que son mal vistos y en cierta forma denostados en el algunas partes del texto, como mencionaré más abajo. 

Contrario al trabajo de Gaos, la filosofía de Nicol a veces parecería repetitiva y re-cursiva pero no tanto porque él mismo se repita, sino porque en cada parte de su filosofía hay reflejos e hilos conductores a todas las demás "partes" de su pensamiento, produce esa rara sensación de leer a Nicol y recordar cada una de las partes en las que ha expuesto las ideas relacionadas con las que le ocupan en el texto en turno, por ejemplo, cuando habla sobre la vocación filosófica en los distintos artículos del libro La vocación humana (escritos entre 1939 y 1952) hasta El problema de la filosofía Hispánica o en la Metafísica de la expresión, La idea del hombre (las dos versiones de cada uno de ellos)... no sé, creo que no fui muy claro y creo que sobra decir que soy fanS de Nicol... 

Lo que me lleva a lo siguiente. 

Debería ser un poco mas cauto y argumentar mejor lo que sigue, pero nah, son vacaciones. 

Parte del problema que encontré en el texto es el enfoque analítico militante que tiene. Es por todos sabido que entre analíticos y "continentales" la relación es tensa, no están de acuerdo en muchas cosas, como por ejemplo, qué es la filosofía continental, que va desde el existencialismo, la fenomenología, el deconstructivismo, la hermenéutica, la metafísica y en general todo lo que no está cimentado firmemente en el análisis lógico y formal del lenguaje (para muchos otros dicho análisis lógico formal tampoco es filosofía, pero bueno). 

El problema que veo es que no hay exposición de los participantes del seminario que no tenga un ataque contra las tradiciones filosóficas distintas a la analítica, quizás Rossi sea el mas objetivo y centrado en su tratamiento de lo que es distinto a su propia corriente filosófica, pero ni Gaos, ni Villoro ni Uranga presentan buenos argumentos contra la metafísica pues curiosamente la confunden continuamente con la teología o la llana religión, siendo analíticos deberían haber tenido más cuidado en sus críticas y en la definición de sus conceptos, lo cuál no necesariamente es así, al menos no con lo que consideran filosoficamente irrelevante, o todo lo que no es filosofía analítica.

La sensación que me queda es que no hay derecho de replica, discuten entre ellos y las posibles objeciones que otros filósofos pudieran hacerles, digamos que hay una ausencia notable de otros filósofos, pero bueno, por alguna buena razón dichos "otros" filósofos no estaban en el seminario de Gaos. Lo incómodo es que aún hoy día hay quienes esgrimen los mismos dogmas anti-metafísicos y pro analíticos que los miembros de este seminario que tomó lugar hace unos 50 años o más. A la pregunta de porque un seminario de hace mas de 50 años es relevante creo que una buena respuesta es que muchos siguen convencidos de las mismas ideas militantes de la tradición analítica y el desprecio por la metafísica y la idea de que son los "metafísicos" los que atacan a su "rama" de la filosofía constantemente cuando, cada vez que leo algún filósofo analítico, no pierde la oportunidad de atacar a la "rama" metafísica. Ahí no más. 

El dato curioso: de los cinco participantes del seminario de Filosofía Moderna sólo uno esta vivo y sigue publicando: Villoro y ha modificado algo su rigorismo filosófico analítico; todos los demás, Gaos, Guerra, Rossi y Uranga murieron. 

Es un buen libro digamos, para honrar su memoria, aunque uno no siempre esté de acuerdo con ellos y para honrar la forma en que se hace la filosofía, o para honrar a la filosofía misma.

jueves, 21 de marzo de 2013

Resultados septiembre 2012-marzo 2013

 Amanecer

Ocaso

Aun hay detalles que perfeccionar, la imagen no es muy nítida, creo que puedo (y debería) hacer el estenopo más pequeño aún. El papel sufrió dos procesos climatológicos muy disparados, literalmente se pasó de tueste con el calor del sol sobre la lata y luego se mojo algunos días con las heladas y bajas temperaturas. Encontré el papel doblado dentro de la cámara, habrá que pensar si no vale la pena que lo fije a las paredes internas de la lata para evitar que eso pase. 

Ahora, las cámaras quedaron inservibles, pues la cinta sella ductos se secó mucho a la intemperie y el adhesivo se quedó en las latas. 

Ésta es la estenopeica que tomó el amanecer durante 6 meses.



Ésta es la estenopeica que tomó el ocaso durante 6 meses.

Así quedaron las latas después de que las abri para sacar el papel. Se podrían reconstruir pero no sé si que valga la pena, como diría Hegel, están llamadas a destruirse pero lo mejor es reciclar.

Tendré que ir por un six de chelas más para la próxima exposición.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Hoy es el equinoccio de primavera

Hoy tengo que cosechar las cámaras que puse en septiembre, que fueron un par de cámaras que me armé a toda prisa porque había olvidado que se aproximaba el equinoccio de otoño. Total que esta vez no tuve tiempo de armar unas para los siguientes seis meses, de verano a otoño. 

Ni modo, tendré que conformarme con cosechar éstas y apuntar en mi agenda con semanas de anticipación del solsticio que no sólo debo recuperar las cámaras ya puestas sino que lo mejor sería construir otras con que sustituirlas -o arreglar las que quitaré hoy para que estén en buenas condiciones en tres meses mas o menos-. A ver si no se me olvida hasta eso. 

Cuando tenga los resultados los comparto aquí o en Flickr o ya veremos.

Por cierto, sigo creyendo que las mejores cámaras son las hechas con latas de aluminio, que sean de cerveza es solo un gusto personal, lo que si pienso hacer es probar las que usa Diego Calvin López (acá pueden ver su tutorial y su página principal), más por cómo las sella que por otra cosa, porque se aproxima la temporada de lluvias.

Por cierto, ¿todavía está de moda eso de vestirse de blanco y salir a cargarse de energía positiva en el equinoccio? Siempre me ha parecido un poco rara esa creencia, pero bueno, ahí cada quien. 

Saludazos a todos.

domingo, 17 de marzo de 2013

Es bueno ver a la banda, aunque siempre faltan algunos, pero es bueno saber que todos están bien, me da un no sé qué medio cursi pero me llena de energía positiva. 

Tengo mil pendientes y mil borradores de los tutoriales que tengo medio terminados y así, debo dedicarle un poco más tiempo y organizar(me) mejor, pero todo bien, quizás en abril recupere el ritmo de las actualizaciones. 

Saludazos a todos, y felicidades a Chanty y Mayra, y por razones distintas pero también a Chaky y Jani.

jueves, 28 de febrero de 2013

Zizek y la defensa de la intolerancia

Si yo fuera editor de Zizek le habría propuesto otro título para este libro, a saber Denuncia de la hipocresía, o que quizás lo usara como subtítulo.

Esto no se debe a un capricho o a una cuestión de gusto, si no de estilo, pues creo que esta idea describe mejor el contenido del libro que el de Defensa de la intolerancia. Voy por partes pues como la mayoría de los libros de Zizek tiene mucha más información de la que el pequeño volumen podría exibir en el caso de otros autores, y com siempre señalaré ventajas y desventajas de texto.

Empezando por las desventajas. 

1. Desventajas del libro.
El análisis de Zizek aunque es vigente y tiene resonancias en nuestra sociedad en este momento específico si adolece de cierto envejecimiento y de un sello específico de su origen y destino. Es decir, es un texto que delata muy claramente que fue escrito a finales del siglo XX, principios del siglo XXI, con los problemas propios de Europa de Este, su multiculturalismo y su apertura democrática de finales de la decada de los 80. Lo cual no está mal, pues es el principio de muchas de las situaciones que tenemos que enfrentar hoy día en el mundo: el capitalismo globalizado como única y omnipresente forma de organización social y la vorágine de la ultraderecha empresarial y política; el descrédito de la izquierda política y peor aun: el derrumbe de la izquierda económica; y lo acomodaticio e hipócrita de las "buenas conciencias" de posiciones de centro y moderadas. 

La otra desventaja es meramente de estilo, y es que sin que esté realmente dividido en tres partes, el libro si tiene tres momentos muy distintos que se notan al leer el libro pero que no queda del todo claro como conecta una cosa con la otra. 

Empieza con la definición del multiculturalismo y de cómo se proclama una tolerancia hipócrita con los extranjeros, los que son diferentes, los adversarios políticos y que lejos de admitir la posible animadversión que les tenemos, se usa la tolerancia como un medio de marginación y distinción toda vez que supuestamente su finalidad es la integración a la sociedad, pero lo interesante es quienes usan la tolerancia de este modo no son el Estado o los poderes fácticos de las sociedades, sino las propias minorias que se cobijan bajo el manto de la tolerancia para separarse de la sociedad y conseguir algún tipo de privilegio y distinción sobre el grueso de la población "que no son ellos" y que se los debe por la opresión de años. 

En el segundo momento Zizek analiza el fin de los regímenes del socialismo real en Europa del Este y las lecturas sesgadas y tramposas de la realidad y la cultura de otros grupos sociales, es decir: el fracaso del socialismo "real" y la imposición sin trabas del capitalismo no se debe al fin de la historia ni a que las sociedades socialistas estuvieran listas para el capitalismo así no más, sino que en el fondo, el andamiaje de corrupción y de negocios privados del capitalismo ya existía en los países socialistas pero con otra fachada. Así mismo, como el "regreso" de los mismos governantes a través de elecciones democráticas a los pocos años no se debe al desencanto del capitalismo, es que no había más opciones políticas que las mismas que habían desarrollado y manejado los regímenes socialistas a lo largo de años y años en el gobierno. 

Aquí la hipocresía consiste en pensar que los mismos modelos económicos y políticos sirven en todo el planeta y que las pequeñas diferencias culturales son de segundo orden, y su versión actual, que es pero: que por esas pequeñas deferencias culturales, económicas y políticas no podemos y no debemos intervenir en el desarrollo de otras sociedades aun cuando presenciemos abusos contra los derechos humanos, destrucción, guerra inenarrable y horror en la sociedad civil. 

Por ejemplo, es más fácil condenar y criticar a Israel porque es la única democracia con igualdad de géneros y participación amplia de su sociedad en el medio oriente y todo lo que pasé en Gaza, Irán, Siria, etc es incomprensible para nosotros y por lo mismo no debemos interferir en sus asuntos internos, como la opresión de mujeres, ancianos, niños y otras minorías; peor aun, parte del horror de lo que sucede en esos países es nuestra culpa. 

Lo que conduce al tercer momento del libro, que es un poco menos consistente, pero en fin, analisa el feminismo, que en su lucha por la apertura por espacios y por la igualdad de géneros ha descuidado las diferencias que existen entre los mismos y que siente una repulsa radical contra todo intento de conciliación y que con suma intolerancia exige la reivindicación de sus luchas y sus fines, pero exclusiva y radicalmente para las mujeres, o concretamente: para las feministas. 

Y eso es lo que lleva a la conclusión de que la atomización de las luchas y los intereses en la sociedad produce una neurosis y una psicosis socialmente activas y funcionales, pero no necesariamente saludables. Hay algunos pasajes mas oscuros que no terminan de ser ni filosóficos ni históricos, sobre todo sobre la tercera parte, o eso parece si olvidamos el hecho de que Zizek es, además, psiquiatra, de modo que cuando se pone a hablar de psicopatologías, complejos, reacciones y otros temas de psicología tiene buenas razones y buenos argumentos para ello y generalmente complementan muy bien sus ideas, aunque luego le da por mezclar todo en un párrafo con alguna oscura referencia cinéfila. Pero eso es parte del encanto de leer a Zizek.

2. Ventajas del libro.
Bueno, además de que soy un gran fan declarado de Slavoj Zizek, hay que reconocer en este libro que logra efectivamente, sin rodeos y sin reboso una denuncia de la hipocresía disfrazada de tolerancia casi impecable, y que defiende a la intolerancia como posicionamiento político claro y firme y no navegar según la corriente y no como una mera forma reactiva de oposición/defensa frente a lo extraño, desconocido o diferente. La palabra clave para la intolerancia que propone Zizek es la congruencia entre lo que pensamos, lo que hacemos y lo que decimos y no tres esferas separadas, independientes aparentemente y que eso produce cierto grado de psicosis

La hipocresía subyacente a la tolerancia, y que Zizek dice que deberíamos cambiar por una dosis de intolerancia política, se ha filtrado a todos los grupos políticos e ideológicos de la sociedad, es decir, ya no es de uso exclusivo de gazmoños y fariseos "bien pensantes" y "bien actuantes" (lo que Hegel llama las buenas conciencias y que con el paso del tiempo y por razones históricas se les identifico claramente con la iglesia católica y sus seguidores, pero eso ya no es tan preciso, si acaso alguna vez lo fue). Y donde calado ondo es en toda la pletora de movimientos que son "políticamente correctos" -curiosa simetría con la "buena conciencia"- de pensamiento progresista y de defensa de las particularidades de un sin fin de grupos variopintos, de toda tendencia ideológica, pero mucho más marcado a la "izquierda", porque la "derecha" defendería más la "tradición" y la "normalidad".

Por ejemplo, sobre la vigencia y virtud del texto en el caso de México, claramente podríamos esperar que esta forma de hipocresía podría presentarse en los grupos mas radicales y conservadores de la derecha y la ultraderecha nacional, pero esto no es así, esta actitud de exigir un nivel alto de tolerancia a una minoría que en la práctica es absolutamente intolerante con el pensamiento de otros es la izquierda, militante y activista del país. Un ejemplo bien claro son los grupos de activistas de la UNAM, esos que Ruba llama equivocadamente "hippies" o "estudiantes" que constantemente señalan los abusos, atropellos y la intolerancia con que son tratados por la sociedad, pero cuando uno no está de acuerdo con ellos, de intolerante, nazi, pro judío, vendido y demás epítetos no te sacan, aun cuando podrías estar de acuerdo con ellos en algunos elementos de su discurso, si no piensas como ellos y no eres como ellos tu opinión no vale para nada. 

O una curiosa distinción y separación entre lo que se convirtió el movimiento estudiantil #YoSoy132 de los grupos originales los 131 alumnos de la Ibero, o como los de Mas de 131 o o los de #YoSoy132 de distintas asambleas de universidades privadas frente a las asambleas de las universidades públicas, donde, hay que decirlo sin rubor, se sentía un cierto desprecio hacia unos y resentimiento hacia los otros (expresiones de desprecio que de pronto aflora encubierto en la mierda de programa ese Sin Filtro de ForoTv). Distanciamiento y oposición que se notaba claramente en las manifestaciones y en las distintas opiniones que vertían a los medios masivos de comunicación o en cómo cada una de las asambleas fijaba su posición sin dejar de señalar que ellos eran la asamblea específica de la institución específica y se deslindaban de los demás tal como los griegos con los bárbaros, ya saben, "nosotros somos el faro de luz y de civilización y los demás puro barbarismo".  

Otro tanto se podría decir de los últimos comunicados del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, por voz del Sup Comandante Marcos. También del Dalai Lama y el Tibet y sus entusiastas libertadores iLiketivistas.

3. Conclusiones.
Definitivamente es un libro que tendrían que leer todos los entusiastas de... bueno, básicamente de todo: de personajes públicos, de partidos políticos, teorías económicas, movimientos sociales, religiones, luchas de minorías, etc. Es un poco vergonzoso terminar por reconocer más de una actitud detestable de lo "politicamente correcto" no sólo en amigos, conocidos o familiares, sino en uno mismo.

Sobre mi posición sobre ese movimiento y la llamada Primavera Mexicana no diré nada porque no corresponde aquí, solo lo uso de ejemplo. Sobre el Zapatismo tendría que decir mucho más, pero tengo que pensarlo con calma, respecto a ese tema dudo que exista alguna manera de exponer mi posición sin ofender o agraviar a nadie (exactamente como en el 94-96 ¡que retro!).

Lo que hay que denunciar por medio de la intolerancia es pues, es la hipocresía de las minorías cobijadas por la tolerancia y que separan y sobajan a otras minorías, finalmente, como dice el propio Zizek, la idea de normalidad como hombre de mediana edad, blanco, rico, poderoso y con propiedades resulta ser la minoría más pequeña y que la mayoría de las personas si no son parte de una minoría, por lo menos si son "peculiares" o particulares, o ellos mismos. Pero en vez de pensar en un movimiento como el del 99%, los Ocupa-esto-y-aquello Zizek proponía que admitamos un cierto grado de intolerancia como la capacidad de disentir y de fijar claramente nuestras ideas y pensamiento, de no estar de acuerdo con lo políticamente correcto sin que te tachen de fascista o intolerante, y que curiosamente te señalen con medios, argumentos y  expresiones propias de fascistas e intolerantes. 

Lo mas feo de todo es que Zizek se convirtió en uno de los héroes o personajes emblema de los movimientos del 99% o del Ocupa-esto-y-aquello y creo que la deliciosa ironía que encerraba su propuesta de más intolerancia contra la tolerancia hipócrita fue coptada, le quitaron no solo los dientes sino las garras y todo lo que podía hacerlo realmente una propuesta peligrosa e interesante para la sociedad, pero bueno, luego me acusan de ser demasiado radical dentro de mi apatía conformista pequeño burguesa y así.

jueves, 21 de febrero de 2013

Obsesivo y procrastinador

No se si la combinación tiene sentido, clinicamente hablando, parecería contradictoria (quizás Rayo, Adri o Miriam puedan decirlo). La cosa es que en esas ando desde hace un par de semanas con la famosa "nueva" tesis que de pronto se parece más de lo que debería en términos de eficacia a la famosa "vieja" tesis. 

Bueno, en realidad creo que así soy con casi todo casi todo el tiempo.

Pero todo bien, no estoy ni muerto ni de parranda.

Saludazos.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Parménides, Heráclito y ahora también Euclides

Estoy en el terrible momento en que me doy cuenta de que, para poder hacer exactamente lo que quiero, tengo que acercarme a la rama de la filosofía que menos me gusta y para la que menos talento tengo... 


Y sin olvidar a los treinta mil autores que debería volver a estudiar aunque originalmente parecían tan ajenos a esa vieja idea, que es como la verdad definida por Nietzsche: como un relámpago en medio de la noche, lo ilumina todo en un instante, y después sólo nos queda la intuición de cómo es el paisaje en el que estamos parados. 


Mucho trabajo aparentemente estéril, pero ese proyecto filosófico sigue siendo importante, al menos para mi.

lunes, 4 de febrero de 2013

No es sorprendente que no estemos sorprendidos

No justifico ni intento explicar de ninguna manera las versiones oficiales sobre la explosión de la torre B2 del complejo de oficinas de Pemex en la Ciudad de México. Lo que si cuestiono es la enorme red de sospechosismo y de teorías de la conspiración que se teje desde el primer momento en que se supo que había habido una explosión en dicho edificio. 

Lo que me parece muy mal, así como la explosión y la explicación dudosa y bastante cuestionable que han dado las autoridades, es que hay quienes crean con las mismas "sólidas" bases pero con pruebas diferentes que las de la explicación oficial la teoría de la conspiración afin a sus filias y fobias: que hay un complot para vender Pemex u ocultar actos de corrupción, que todo es culpa de Andres Manuel López Obrador, que es nuestro 11 de septiembre (no más que en un 31 de enero y con repercusiones y destrucción menos escandalosa), que es el complot judío-masónico para apoderarse del petróleo mexicano, etc.

El chiste de Magú lo saqué de aquí.


Pero lo que me parece mas triste de todos es cómo esos conspiracionistas y sospechosistas de todo lo que sucede en este país no sean congruentes con su mismo sospechosismo y sus famosas "cortinas de humo". Cada vez que hay un problema serio, según ellos lo cubren con cortinas de humo, ya la liberación de FCassez, o ya sean perros asesinos en Iztapalapa, el rumor de los grupos de Antorcha Campesina que venía a linchar defeños, la influenza A H1N1, el disparo a Cabañas o TT y hashtags hirientes en las redes sociales con los que todos se enganchan y denuncian las cortinas de humo y los elementos de distracción sin darse cuenta, o probablemente conscientes de ello, que discutir si es o no una cortina de humo es entrarle a juego, inmovilizarse y orbitar el problema desde el sospechosismo y en buena medida del conformismo: basta con denunciar la teoría de la conspiración, pero no hay nada que podamos hacer para evitarlo/detenerlo. 

La explosión está ahí, no hay que buscarle más, no creo que sea una "cortina de humo" para otra cosa porque esa otra cosa debe ser mil veces peor... Lo que necesitamos es dejarnos de teorías de la conspiración y exigir una explicación que esté más allá de toda duda razonable y dar la batalla para que las autoridades deslinden responsabilidades, y hagan una buena investigación -o al menos sea razonable-, no entregarnos de antemano a la duda y la sospecha que no abonan en nada a que este país se deje de tales discursos y nos hagamos mas responsables.

Hay un chiste de Abel Quezada sobre la verdad desnuda, lo buscaré y lo pongo cuando lo encuentre. 

Fin del comunicado.

jueves, 31 de enero de 2013

Inspirado por el buen Rayo y sus libros comprimidos (reseñas de 140 caracteres o un poquito más), y para cumplir con ciertas peticiones de libros recomendados para una u otra finalidad (empezar a estudiar filosofía o algún tema específico de la misma, etc), o simplemente para compartir, retomaré mis reseñas incendiarias de libros incendiarios, que espero subir no sé, el último jueves o viernes de cada mes.

Por supuesto que lo más fácil habría sido agarrar doce libros de los que usé para le tesis, hacer las reseñas y programarlas todas para el resto del año. Esa no es la idea, la idea es compartir algo de lo que estoy leyendo, sea de filosofía, ciencia, literatura o lo que sea que haya leído en el mes. Y en algunas ocasiones esto puede darles alguna idea de qué saldrá en el futuro en la serie de Ráfagas de Pensamiento (y en FB). 

Empiezo con el libro Jihad et haine des Juifs, por varias razones, una de ellas es porque lo empecé en diciembre y en esos días me encontré con esta imagen:



A veces el problema no es tanto que la gente lea o no, empiezo a creer que eso es un esnobismo intelectualoide que tira más al fariseismo cultural, sí, de esos que el mismo Nietzsche detestaba profundamente. El problema es más bien de dónde obtienes tu información, pues muchas personas no leen, pero otras tantas leen cualquier cosa o leen cosas que deberían provocar rubor. 



El libro en cuestión no es nuevo ni mucho menos, es de 2002, con una cierta actualización cuando lo tradujeron al francés en 2007, originalmente está escrito en alemán. El libro está dividido en cuatro capítulos, el primero trata de los antecedentes, el periodo antre guerras y la misma Segunda Guerra Mundial (con todo y luchas intestinas por el poder en Palestina), el capítulo 2 desarrolla el tema desde el final de la Guerra hasta nuestros días; en el capítulo 3 da una explicación de cómo Hamas ha usado la Jihad como ariete político y finalmente en el capítulo 4 amplia el tema hacia la islamofobia resultante de los eventos del 11 de septiembre de 2001 y las guerras preventivas.

Pero el libro es interesante porque examina los antecedentes históricos del antijudaísmo en Palestina, es decir: las razones profundas, añejas y casi olvidadas del odio contra los judíos, lo occidental, lo cristiano, lo infiel y lo "decadente" en las sociedades árabes y de como la Jihad se ha convertido en una especie de guerra santa entre "el bien" y el "mal" y de cómo el antisionismo se ha vuelto la cara políticamente correcta del antijudaísmo, ya que empatan todo lo judío con sionismo y eso es una mentira total, es como decir que hace seis meses éramos todos panistas y apoyábamos al irascible de Calderón, y que hoy día somos todos partidarios del ridículo de Peña Nieto. 

Entre los antecedentes históricos que examina Küntzel está la enorme cercanía -y simpatía- entre los lideres del movimiento Hermanos Musulmanes, concentrados en Egipto y Palestina, con el Nacional Socialismo. Si bien es cierto que la iglesia que la gente de buenas conciencias y "progre" tanto detesta, pues resulta que la nación que tanto defienden de palabra, porque actúan muy poco por ella- también se plegó... no, no: se alió con los Nazis y las potencias del Eje. Es un hecho poco conocido y disputado, pues hoy día se dan el lujo incluso de sostener que el Holocausto nunca sucedió y que es una trata del "complot judío de dominación mundial".

Es un hecho histórico que no debería caer en el olvido, pero que pasan por alto continuamente porque les resulta incómodo, como les resulta incómodo admitir que los primeros desplazados y los territorios tomados -ilegalmente y lo que quieran- pero son resultado de la invasión de Palestina por los países árabes vecinos cuando se creó el Estado de Israel, y que debido a diferentes confrontaciones los israelíes han tomado mas territorios, de hecho los asentamientos judíos que han construido en esos territorios son ilegales porque en algún momento dijeron que los regresarían a los Palestinos y no sólo no lo han hecho sino que han construido asentamientos civiles ahí. 

Pero volviendo a lo esencial  la próxima vez que alguien diga que los judíos son unos nazis habrá que recordarles personajes como el Gran Mufti de Jerusalem, Haj Amin al-Husseini o el movimiento de los Hermanos Musulmanes y su desarrollo en el periodo entre guerras y particularmente en los años 30, o de cómo después de la Segunda Guerra Mundial muchos criminales de guerra se refugiaron en países árabes y no sólo fueron recibidos sino que muchas veces fueron protegidos.

Pero además el libro tiene la virtud de que explica bastante bien no sólo el desarrollo histórico del panislamismo, la jihad (primero como reivindicación religiosa y luego como política exterior), el concepto de musulmán, árabe; así como los conceptos del otro lado de la balanza: judío, judaísmo, sionismo, judío-árabe, los judíos refugiados, los de otros países, etc. Y los conceptos de antijudaismo y antisionismo, es curioso pero no usa el término antisemitismo. De hecho el cuarto capítulo tiene una argumentación más o menos eficaz contra la islamofobia que ha crecido a partir del 2001.

Pero el libro tiene una desventaja, quizás una gran desventaja: lo escribió un académico de la Universidad Hebraica de Jerusalem y si no es judío al menos si es simpatizante de ellos y ha dedicado la mayor parte de su trabajo a esclarecer los lazos entre el nazismo y el islamismo. Esta desventaja puede hacer pensar a mas de uno que se trata de propaganda pro sionista y que se circunscribe a los trabajos de justificación y engaño mundial en que trabajan los judíos, que es propaganda pues. Expresiones que se encuentran en todas partes, desde las constantes declaraciones de Ahmadinejad, en el boicot de actos académicos porque se sienten agraviados unos aunque pueden agraviar a otros (como aquí) o en la misma Universidad Autónoma de la Ciudad de México (ver acá).

Así que es difícil que lo lea alguien que defiende a rajatabla a los Palestinos lo lea (ojo, nadie ha justificado la existencia del Estado de Israel, ni los desplazados, los territorios ocupados, ni nada de eso, solo he establecido la relación que sí existe entre islamismo y nacionalsocialismo), y si lo llegare a leer me parece difícil que lo tomara en serio o que no sospechoseara que se trata de propaganda pro israelí. Es pues un libro que será leído solo por quienes ya tienen el interés -y probablemente la simpatía- por la parte demonizada del conflicto, pues como me decía el Dr. Jean Meyer hace unos días no sirve discutir con fanáticos, y es desesperante informar más y mejor a quienes ya están informados, pero no se puede hacer más.

Crean lo que quieran, pero al menos deben informarse más y mejor de todos los aspectos de una situación histórica y antes de lanzar epítetos y acusaciones asegurarse de que no incurren en el mismo fatal error, como decir que los judíos son unos nazis cuando de hecho los palestinos lo fueron y con mucho gusto. 

Y ya, espero que el próximo mes mi reseña sea incendiaria pero no tan deprimente como esta. También cosas de fotografía llanera pronto. Saludazos.

miércoles, 23 de enero de 2013

Estoy justo en ese momento en que me arrepiento de no haber escrito por adelantado todo lo de enero y todo lo de febrero, y no se si es advertencia o halago pero no se preocupen, este blog lo escribiré y atenderé hasta siempre que exista la plataforma de blogger.

Saludazos a todos.