lunes, 29 de octubre de 2012

Recesky TLR vs Blackbird Fly

Esta es una reseña/comparación muy sencilla sobre la Recesky TLR y la Blackbird Fly... 
- ¡Con fotos! 
- Dividido en tres partes porque está muy larga. 
- Y un invitado que he criticado con buenas razones durante 6 años y no hasta ahora que está de moda.

1.
Ok, primero lo primero. Va a leer hasta el hartazgo el término TLR, que significa "Twin Lens Reflex", es decir, una cámara reflex, con espejo para enfocar, con dos lentes, uno sirve para el visor superior de la cámara y el otro es el que de hecho captura la imagen. Se usa poco el término SLR, o "Single Lens Reflex" porque la mayoría de las cámaras de 35mm son de un solo lente, el mismo para enfocar y capturar la imagen y se les llama simplemente "Cámaras Reflex". Casi todas las TLR son de formato medio, pero tanto la Blackbird Fly como la Recesky son TLR, tienen dos lentes -uno enfoca el otro captura- y usan rollos de 35mm. 


La Recesky TLR es un clon de la Blackbird Fly. No sé qué tan legal sea la Recesky TLR pues es tal cual una copia de la Blackbird Fly, y es curioso que siendo una cámara muy sencilla, incluso muy llanera y con varios defectos goce de una gran popularidad y una robusta reputación entre los entusiastas de la fotografía llanera y mas bien azarosa. 

La Blackbird Fly también goza de buena reputación y es ciertamente muy popular pero creo que debe ser por razones diferentes, como veremos al final de esta comparación. Claramente ambas son cámaras de lente de plástico y por lo tanto son cámaras de juguete, pero no por ello son menos interesantes o entretenidas.


Como todo buen clon de un producto previamente bien establecido, la Recesky TLR elimina algunos de los componentes innecesarios y meramente estéticos para conservar los funcionales y mejorar algunas cosas -y empeorar otras-. 


La carcaza de la Blackbird Fly tiene algunos detalles monos y de diseño que la hacen interesante, la Recesky TLR es un poco mas tosca pero con todo y todo es incluso mas pequeña que la original. 

Un elemento que claramente muestra la simplificación del diseño en la Recesky TLR es la estructura interna de la cámara. 
En la Blackbird Fly el compartimento del magazine y de la película expuesta están en la parte de atrás del cuerpo de la cámara 
y el lente y el obturador están al frente. 


En la Recesky está todo al frente del cuerpo, de este modo la tapa de la cámara no es mas que la tapa y eso la hace mas fácil de abrir y cerrar. 

Es importante que sea fácil de abrir y cerrar por dos razones, una es que si se cae la cámara y se abre, entre más rápido puedas cerrarla más exposiciones ya hechas podrás salvar, si te tardas un poco mas lo más probable es que las exposiciones ya hechas se echen a perder (estamos hablando de segundos o fracciones de segundo). 


La segunda razón es que como la tapa de la Recesky TLR es mas simple es mucho más fácil de sellar con cinta de aislar y evitar filtraciones o que se abra, el diseño caprichoso de la Blackbird Fly no lo permite tanto, y mucha gente dirá "¿Para qué quieres llenar de cinta aislante una cámara tan bonita?"

Pues porque tanto el seguro de la Blackbird Fly 
como de la Recesky TLR 
son una mierda y no aseguran que de verdad no se vayan a abrir no sólo en una caída o un accidente, sino hasta en la mochila mientras la transportas de un lado a otro. 

Otra clara ventaja es la forma en que cargas el rollo a la cámara en la Recesky TLR, pues "sigue la curva natural del rollo" o algo así, es decir, la forma en que lo colocas es como en la mayoría de las cámaras de 35mm. 

En cambio en la Blackbird Fly no sólo hay que poner el magazine "al revés" 

sino que la película se desenrolla "en sentido contrario a la curva de la película"... 

o hace una curva poco natural con ella (algo así aproximadamente):

No es que sea un problemón, pero honestamente esos sistemas luego rompen los rollos cuando rebobinas (por ejemplo las cámaras Zenit son excepcionalmente eficaces para eso) y lo único que solucionan mas o menos bien es que conservan cierta tensión en la película no expuesta pero de ahí en fuera nada más. 

La Blackbird Fly tiene un contador de exposiciones en forma, 
que te da el número exacto de exposiciones hechas. 
A diferencia de la rueda con flechas de la Recesky TLR que es algo inexacta, lo cual por lo visto es una de las mas grandes preocupaciones de los usuarios de la Recesky TLR. Yo pienso que no es tan importante y que tener unas cuantas fotos encimadas completa o parcialmente puede producir resultados interesantes e inesperados. 

Además, para rebobinar tiene una palanca de lo más comoda y efectiva, 

la Blackbird Fly tiene el básico seguro que hay que liberar antes de rebobinar la película en el magazine y la Recesky TLR no lo tiene, no tiene nada y como dije antes la perilla para regresar es idéntica a la perilla para avanzar pero con flechas en sentidos opuestos,

a diferencia de las perillas de avance y rebobinado de la Recesky TLR que se pueden confundir -digo que se pueden confundir pero si hay que estar muy en la pendeja para confundirlos-. 


La tuerca para el tripié en el caso de la Blackbird Fly está debajo de la cámara, como todas las TLR profesionales, lo cual se agradece porque así es más fácil enfocar cuando la cámara está montada en el tripié. 

Además tiene zapata para flash, lo cual permite tomar fotografías en condiciones de poca luz o con flash, 

a diferencia de la Recesky TLR que tiene el la tuerca del lado derecho (viéndola de frente) y no tiene zapata. 

El problema es que el único costado con algún espacio para montar la zapata es precisamente en el mismo lado donde está la tuerca para el tripié, de tal forma que es prácticamente imposible exponer con la Recesky en tripié y con un flash a menos que sea un flash separado.  

La ventaja es que Recesky se puede intervenir de muchas maneras, una de ellas es precisamente montarle una zapata (ver este video que es uno de muchos y hay varios tutoriales en la red sobre las distintas modificaciones que se le pueden hacer a la Recesky TLR). 

Además, la Blackbird Fly tiene la ventaja de que la tapa del visor superior se abre solo porque tiene resortes como todas las TLR, 
lo cual para muchos es un fetiche y es lo que define una buena TLR, y tiene visor "deportivo" que sirve también para cuando la cámara esta montada sobre un tripié: 
Como nos muestra aquí el idiota de Calderón.

La tapa de la Recesky TLR hay que abrirla parte por parte 
y hay que abrirla con cuidado, porque si lo haces muy rudo o muy rapidamente puedes sacar alguna de las piezas y eso te puede hacer perder o una buena toma o una pieza. Pero este detalle es solo importante para los fetichistas de las cámaras, la verdad es que la Recesky TLR simplifica el diseño de la Blackbird Fly sin perder las funciones fundamentales, quizás solo el visor "deportivo" que no tiene
como nos muestra nuevamente el idiota de Calderón, lo cual puede ser incómodo para cuando estamos exponiendo con la Recesky montada en un tripié.

2. 
Pero hay diferencias importantes de funcionalidad entre la Recesky TLR y la Blackbird Fly respecto al visor superior y el lente del obturador. 

Para empezar en el caso de la Blackbird Fly la imagen que se produce en el visor es claramente superior que el de la Recesky, es posible enfocar adecuadamente con la Blackbird Fly, no es que sea imposible hacerlo con la Recesky, pero es mas complicado y hay que ser bueno calculando a simple vista las distancias. Aqui la Blackbird Fly enfocando mi mano: 

Y aquí la Recesky TLR enfocando mi mano:

Ademas la Blackbird Fly tiene un marcador con las distancias de enfoque en el lente superior, como cualquier TLR de verdad. 
Los lentes están suficientemente cerca entre sí como para que los dientes del engranaje sean pequeños y cómodos de mover 

En la Recesky están un poco mas separados los engranajes y los dientes pueden llegar a ser un poco molestos cuando tenemos que mover con más fuerza para enfocar a infinito -o acercar más el lente al cuerpo de la cámara-.

La Blackbird Fly es que tiene otras ventajas en el lente del obturador. Una de ellas es una especie de diafragma, o bueno, en realidad son dos aperturas, una para luz del sol y la otra para luz nublada/flash que equivalen a f7 y f11 respectivamente: 

Básicamente ambas disparan con el mismo sistema de resorte que abre y cierra el obturador cuando bajas la palanca del mismo, y en ambos caso al ser extremadamente sencillas el obturador es independiente del avance: 

(este detalle es casi irrelevante por una razón: las únicas Reflex que tienen un sistema de apertura del obturador dependiente del avance son las cámaras con un solo lente, como las profesionales de formato medio, como las Mamiya o las Hasselblad o sus clones, ese detalle puede ser un verdadero infierno porque se puede joder si no sigues los pasos correctos de avance de película, aseguramiento del disparador, y finalmente apertura del obturador, pero algún día lo explicaré con detalle, la inmensa mayoría de las TLR no tienen esa característica).

Otra gran ventaja de la Blackbird Fly es que tiene dos tiempos de exposición: normal (N) 
y bulbo (B) 
que básicamente es la diferencia entre el disparo normal del obturador o que se quede abierto hasta que soltemos la palanca del mismo. Nada muy complicado. 

La Recesky "oficialmente" no tiene función de bulbo, pero si practican lo suficiente y conocen bien su cámara pueden dejar abierto del obturador todo lo que quieran, es un truco de saber que sonido hace la cámara cuando abre y cuando cierra y por lo tanto es necesario conocer bien la cámara y tener buen oído, 
hay que abrir el obturador y sostener la palanca "a medias" sin dejar que se cierre y hay que sostenerlo el tiempo que querramos y luego, simplemente lo sueltan:
(había escrito un tutorial sobre eso pero creo que nunca lo subí, pero este video muestra un método aún mas llanero pero probablemente más efectivo que hacerlo "por oído"). 

Sobre la exposición hay que aclarar que dado que los lentes son de plastico es posible que la imagen no sea nítida del todo, y pedirles mas a las cámaras de este tipo es exagerado y fuera de lugar. 

Lo que es claramente una ventaja de la Blackbird Fly es la posibilidad de tomar tres formatos de fotografías dependiendo de la mascara que usemos, si usamos la de 24x24mm la foto es cuadrada, 
 la máscara de 24x36mm es el clásico formato rectangular de todas las cámaras de 35mm, 

y si no usamos ninguna mascara la imagen es de 36x36mm cuadrada y hasta los orificios de la película, como las que resultan del truco de "Holga 35mm" en una Holga normal pero cuadrada y no rectangular. Ello le da versatilidad a la Blackbird Fly que la Recesky TLR no tiene. Por un lado se pueden tomar tres formatos con a Blackbird Fly dependiendo de la mascara que pongamos,
 cuadrada
 rectangular
exposición completa

 Ojo: solo podemos cambiar de mascara antes de cerrar la cámara, no se puede hacer a medio rollo a menos que lo hagan en un cuarto oscuro o con una camisa/bolsa negra. 


La Recesky TLR se puede modificar con cinta aislante dentro del cuerpo para lograr una foto cuadrada, pero no le veo tanto sentido hacer eso, aunque no tiene distintos formatos lo cierto es que es una cámara tan impredecible que puede producir cosas muy interesantes de las fotos mas pedrestes que se puedan imaginar. 


3. 
Parecería que la Blackbird Fly tuviera una clara ventaja sobre la Recesky TLR, pero no se dejen engañar. Si bien es cierto que el diseño y algunas de las funciones de la Blackbird Fly la hacen una mejor y más versátil cámara, no necesariamente es verdad. Pienso que hay que atender dos razones o dos características específicas de la Recesky TLR que la pueden hacer una mejor cámara o que por lo menos la mantienen dentro de la preferencia de muchos.

Una de las razones es el precio. Al ser un vil clon de la Blackbird Fly, o sea, una copia mas o menos pirata, la Recesky TLR es mucho más barata y accesible para los usuarios noveles, ya sean adultos o jóvenes, como es muy barata es fácil de conseguir y sustituir si se daña, es más no es una preocupación real que la cámara se dañe pues se puede componer con elementos de otras cámaras y es relativamente sencillo, es decir: es una cámara que puedes dejar en manos de los mas pequeños sin temor a que la hagan mierda porque no es una cámara cara ni mucho menos. 

La otra razón es que al ser una cámara que hay que armar uno mismo le da un toque especial. Hay quienes dicen que cada Recesky es diferente, que las distintas manos que las arman les dan sus distintas personalidades. Yo creo que esa es una visión extremadamente romántica y hasta ñoña. 

Por el contrario creo que la ventaja que da armar tu propia cámara es que te familiarizas con ella desde el principio y sabes exactamente como funciona y ello te da la posibilidad de intervenirla, mejorarla, modificarla y hasta tomar elementos de ella para inventar nuevas versiones y distintas estenopéicas a partir de la estructura interna de la cámara, como ya dije antes, la carcaza es lo de menos, aprender como funciona el interior de la cámara es importante e interesante para quienes queremos mejor/modificar/diseñar nuestras propias cámaras estenopéicas.

La diferencia entre el caprichoso diseño y funcionamiento de la Blackbird Fly frente a la Recesky se puede resumir en esto: el manual de instrucciones de la Blackbird Fly es el instructivo de un juguete más caro que hay que cuidar. 

En cambio el manual de armado de la Recesky TLR es el plano maestro de muchas posibles cámaras hechas con todo tipo de materiales y para todo tipo de finalidades. 

Y eso, según yo, es lo que hace verdaderamente especial a la Recesky. Eso no quita que de verdad la Blackbird Fly sea una cámara muy bien hecha y muy bonita en su diseño.

Por último, la página oficial de la Blackbird Fly es mucho mas comprensible que la página de la Recesky TLR, o al menos tiene información sobre la cámara, a veces un poco demasiado auto complaciente pero información al fin y al cabo, pero a falta de información oficial de la Recesky TLR pueden encontrar un montón de información en internet, en blogs, en Flickr o en YouTube, sólo es cosa de que le busquen, por ejemplo aquí hay más información de la Recesky TLR en este mismo blog (aquí y aquí). Debo agradecerle al Rayo por mandarme el enlace de la página oficial de la Blackbird Fly. 


En realidad no son más que cámaras estenopéicas con obturadores de resorte, como la Holga y sus derivados, la Diana y sus derivados, o la Golden Half y todas esas cámaras con lente de plástico que aunque sean de juguete no son cámaras que haya que descalificar sólo por ese hecho (antes de que los fervientes usuarios de esas cámaras nos ataquen), al fin de cuentas son como cualquier cámara que puedes construir con un disquete de 3 1/2 pulgadas, de estos:
(tengo que terminar ese tutorial, lo he pospuesto por mucho tiempo, tal vez me da hueva terminar de escribirlo o no sé, también recuerdo que también puedes hacer libretas con ellos, en esta entrada y los comentarios).

Todo el chiste con estas cámaras es utilizarlas sin tener grandes demandas de ellas, no son perfectas y no es su intención serlo, simplemente son divertidas y pueden producir resultados interesantes, como todas las cámaras, solo hay que saber usarlas bien y conocerlas lo suficiente para que hagan lo que queramos y no nos tengamos que atener a lo resulte sin más. 

Cuando tenga los resultados de la Blackbird Fly subiré algo al blog o a Flickr o ya veremos. 

Nos seguiremos leyendo en este su blog de confianza, puede que suba un par de entradas más de fotografía llanera y los resultados de la Golden Half y de la Blackbird Fly, pero lo que va del 20 de noviembre al 7 de enero son un montón de entradas con críticas, chistes mordaces e improperios de lo mas vario pintos, que si quieren pueden leer, y si no, pues vuelvan en enero, todos menos Felipe Calderón, que caduca este 1º de diciembre. 

¡Ah que bonito se siente tener material para rato para el blog y además tenerlo ya listo!

Saludazos.

lunes, 22 de octubre de 2012

Esta si es una cámara de espia como la de Bart

Es realmente pequeña, como cámara de espia...


Pero no creo fotografiarme el trasero con ella.

La Golden Half no es mas que una cámara esteneopéica o de juguete con lente de plástico, cuya función realmente distintiva es exponer en la mitad del espacio que una cámara normal de 35 mm, con buen diseño y una carcaza bonita, hay que admitirlo. 

Sé que digo lo mismo de cada cámara nueva que tengo, pero ni modo, estoy enamorado de ella: 

Seguramente se puede hacer una cámara con caja de cerillos que exponga la mitad de cada "cuadro norma"l en un rollo de 35mm, pero si tienes una cámara que lo hace por sí misma y perfectamente bien calculado y todo, ¿para qué ponerse a inventarla desde cero? 

Hay que esperar a ver los resultados y esta semana me dedicaré a ella y empezaré hoy que voy a Radio UNAM... ñam ñam...

Tengo que agradecerle al hombre de los mil apodos por traérmela, esa y una Black Bird Fly de la que luego les platicaré. 

¡Gracias Hershel Krustovsky!

viernes, 19 de octubre de 2012

Feria del Libro en el Zócalo

Empieza la Feria del Libro en el Zócalo, cosa que me trae recuerdos confusos, ni muy buenos ni muy malos, como la aventura de DNúñez llamada Solario, la revista. Recuerdos de los primeros años -cuando presentaron la revista-; de cómo conforme pasaron los años se fue peleando con el consejo editorial original -particularmente con AMárquez (que ahora trabaja con mi padre)-; y que el día que por fin la pudo poner a la venta en la misma Feria del Libro del Zócalo no quedaba nadie de ese consejo editorial, mas que él, y chance yo, pero yo no inicie el proyecto. Bueno, eso, pinche Cop.

También me da la certeza de que a la Feria del Libro en realidad la desperdicio en grande, no tanto por los libros y las novedades editoriales que son las mismas que en las tres o cuatro librerías más o menos importantes de la ciudad: deprimentes y tirando más a lo paupérrimo en cuanto a variedad y contenidos interesantes. Pero tal vez soy yo el mamón que se las da de muy acá y que nadie lo merece... Puede ser, pero así es. No, mas bien porque sí es una buena oportunidad y el lugar por excelencia para encontrar cosas independientes como los cómics de IEstrada y algunos de sus productos/debrayes de esta temporada. 

También para conseguir algunas novelas de autores nuevos o mas o menos nuevos pero que talvez son de culto pero no están consagrados del todo, y en una de esas conocerlos en persona. Hay dos autores de quienes quiero leer más, uno de ellos "enemigo" jurado, o mas o menos porque no lo sabe o hace como que no lo sabe, al otro no lo conozco personalmente, pero lo que he leído tiene la extraña capacidad de hacerme reír como idiota y ponerme a pensar seriamente al mismo tiempo. 

Hace unos días le preguntaba a mi padre si tenía más novelas del otro autor, el "odiado enemigo", pues la que leí es bastante mala y quiero saber si el resto de su trabajo es igual de malo. Estuvimos platicando de eso un rato. Me dijo con toda la inocencia del mundo que no lo conocía y que honestamente no sabía bien a bien porqué había comprado esa novela, y que lo mas seguro era que se había convertido en autor de novelas porque tenía un blog y publica en revistas porque las editan sus amigos y que por eso es famoso no porque sea bueno... 

No saben como me hizo reír. Él no lo sabe ni lo conoce, pero lo describió exactamente como es. 

Luego me regaló un libro.

martes, 16 de octubre de 2012

Estaba viendo el football americano hace unos días. 

Me recordó que en la secundaria teníamos breves temporadas de todos los deportes que se pueden practicar en una cancha como la del Cole Madri y con cierta seguridad, es decir: ni beisbol ni americano, por el bate y por los golpes, lo cual era una mamada porque bala y jabalina sí practicábamos. Aún recuerdo cuando nos dedicamos a hacer hoyos con las balas en la cancha de fútbol recién  re-acondicionada. No sé cómo podían dejar una horda de chicos y chicas a los que les importa madre casi todo a manipular esos instrumentos y no nos dejaran jugar o practicar otros deportes como previsión de que no fuéramos a matarnos los unos a los otros. 

La cosa es que el gesto del jugador que bloqueo el pase me recordó que cuando nos tocaba jugar fútbol me quedaba con el Tafito en la línea de defensa, para jugar lo menos posible, o bueno, dependía, si Rayo o el Ídolo o el Güero -o alguna combinación de dos de tres- estaban en el equipo contrario era más fácil que llegaran a la portería... y no recuerdo quien era el portero... 

La cosa es que Tafito, como buen beisbolista que fue toda la vida tenía la rara costumbre de que cada vez que había un pelotazo largo y alto hacia el área no se echaba para atrás e intentaba despejar o cabecear, sino que le daba por brincar con la mano extendida como si trajera manopla y la quisiera cachar en el aire, me daba mucha risa, sobre todo porque casi siempre fallaba, pero cuando no, era penalti seguro. Todos odiaban que hiciera eso, pero no lo podía evitar. 

Lo curioso es que en la preparatoria empecé a imitar su gesto aunque ya no jugáramos juntos y eso significaba que mis compañeros de equipo casi siempre me dejaban en la banca o de plano me pusieran en medio en donde no podía hacer mucho daño y estorbara un poco a los contrarios... 

En fin, buenos recuerdos y muchas risas del 3ºB bainilla.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Acabo de subir una entrada donde decía que iba a empezar a separar las lecturas urgentes, las importantes, las que puedo postergar y las que puedo abandonar. 

Pero siempre aparecen algo más que leer y que te puedes ir chiquiteando entre otras lecturas porque son cuentos cortos, artículos recopilados, ensayos breves. La poesía no, esa hay que leerla de poco en poco pero no en el bullicio citadino. Ya saben, como las define Fer: son las del género "lecturas para ir al baño o mientras esperas el metro", es el tipo de libro que llevas en la mochila a todos lados y lo lees de a poco y lo terminas haciendo mierda.

Este libro me lo regaló mi padre ayer, con el consejo inútil de "no es para que lo leas ahora y te distraigas..." 


¡Ja! Siempre que me dice eso los abordo de inmediato. Creo que debería haberme dado toda la bibliografía de mi tesis de Parménides con esa advertencia y la habría terminado a tiempo.

viernes, 5 de octubre de 2012

Empieza el último cuarto del año

Generalmente en septiembre vuelvo un poco a la vida social, aunque este año me mantuve aun al margen no sé muy bien por qué. Pronto tendré que ir a la U y a la Facultad a terminar unas cosas y empezar un montón más que ya ni sé qué vale la pena y que no... 

Tengo que ver a MFlores, tengo meses postergando la llamada para vernos y platicar de un proyecto específico, lo que pasa es que no quiero verla y que le cuente mis choco aventuras y me vuelva a decir que... bueno, lo que siempre me dice y darme cuenta de que como siempre tiene razón (y por eso la quiero pero también por eso la evito), además se me fue el pedo horrible y olvidé su cumpleaños hace unas semanas, ni pedo...

Del mismo modo tengo que evaluar y pensar con qué cosas sigo y cierro el año y con cuáles no. Cada año cuando comienza la recta final debo decidir que lecturas voy a terminar y cuáles dejaré para el próximo año, ya sean de trabajo o de gusto, generalmente las del trabajo terminan por imponerse a las que son por gusto. Este año dejaré a un lado a Shakespeare y Popper, pero de Popper no lo sé con seguridad porque algunas cosas me servirán para el trabajo. En realidad lo que debería hacer sería tomar decisiones equilibradas, de las lecturas pendientes de placer, ver cuales sigo y cuales dejo, y las de trabajo lo mismo... lo raro es que uno lea filosofía por trabajo... y por gusto, como yo ahora con Popper. Supongo que a los colegas les pasa, terminar leyendo filosofía por trabajo y por placer, a veces la misma obra cae en los dos ámbitos.

Y hay cosas que uno lee por gusto pero terminan siendo una chingadera, como una novelita  que recién leí, es de un autor que no citaré directamente porque tiene muchos fanES muy trolles y hueva intentar explicarles por qué es pretenciosa, obvia y superficial la novela en cuestión y en general sus demás "obras". Y es que, aunque te la leas en una tarde, sigue siendo una perdida de tiempo que uno puede aprovechar en otras cosas pero está bien leerlo para poder decir: "ese güey no escribe nada" con fundamentos... en fin.

Poco a poco y sin darme mucha cuenta me convertí en un ermitaño misántropo onda Unabomber, pero no me quejo ni lo celebro, solo me doy cuenta. Parte del problema es que, por ejemplo, la mitad de los tutoriales de fotografía no los he terminado ni publicado porque tendría que ir a la ciudad por material y eso no me entusiasma tanto... veremos, como acaba el año.

lunes, 1 de octubre de 2012

Un consejo para exponer con cámaras de juguete

Me he dado cuenta de que el Cristo del Corcopiado es algo que he fotografiado muchas veces pero no porque me guste o simplemente porque está de camino a Radio UNAM, sino porque me da una idea o parámetro de cómo funcionan mis cámaras. 

Ah, sí. 

Debo aclarar, la estatua en cuestión es la que está sobre la Iglesia del Inmaculado Corazón de María, la que está cerca del cruce de Gabriel Mancera y Torres Adalid, esa donde filmaron una versión cursi y de lo más noventera de Romeo y Julieta con Leonardo DiCaprio (dato que me dio Katana una vez no se por qué) y el Cristo de CorCOPIADO es un chiste de mi hermano Luis por que es como la del Corcovado pero más chica y en la colonia del Valle, pero están casi en la misma pose, cuando se refiere al esa estatua siempre le dice así.

Me di cuenta de eso, de que cada vez que pruebo una cámara le tomo una foto ahora que vi el primer rollo que tomé con la Recesky TLR, pero es por una buena razón, me sirve para darme una idea y establecer un parámetro de exposición, partiendo de una regla general. La época del año no importa tanto, sobre todo cuando se trata de cámaras de juguete pero si la hora del día. 

En general paso por ahí entre las 10 y las 12 del día, cuando hay mas luz del sol, si la fotografía sale muy blanca y con pocos detalles sé que la cámara expone mucho más tiempo y que la puedo usar en condiciones de poca luz, pero no tan poca y con asas altas. Si la fotografía sale oscura y así, entonces esa cámara hay que usarla con asas bajas en condiciones de buena luz y casi casi de luz constante, no tanto un flash porque luego no se coordinan adecuadamente. 

En las cámaras mas profesionales que si puedes controlar apertura y velocidad, lo que hago es usar la velocidad media y el diafragma medio (generalmente es 5.6). Hay cámaras como mi Zenith que tiene 6 velocidades (1, 30, 60, 100, 500 y 1000 mas B), en ese caso tomo la foto con velocidad 100 y diafragma 5.6. Como estoy mas acostumbrado a mi cámara Canon, lo que hago es calcular en función de esa cámara. establezco este estándar no solo para mis cámaras reflex y de juguete, también con las de formato medio, y si fuera menos perezoso debería hacerlo con las estenopéicas, pero eso ya es mucha manía ¿no?

Si la fotografía en v 100/f 5.6 esta subexpuesta que la de la Canon uso dicha cámara con mayores velocidades o diafragmas mas abiertos que como lo haría con la Canon. Si estuviera sobreexpuesta cierro el diafragma y bajo las velocidades, pero no mucho, o mas bien depende de qué tan grande sea la diferencia entre una y otra, y es mejor comparar los negativos y compararlos con congruencia, es decir, un rollo de 100 con uno de 100, ambos normales o ambos forzados, o 400 entre normales o entre forzados, nunca uno normal y uno forzado. 

La ventaja que da esta estatua sobre otras cosas es que como es de piedra labrada con algunos detalles refleja la luz que cae sobre ella, a medio día mas, no es que brille, pero por el contraste con los árboles abajo tiene un buen contraste de luz y sombras y ello puede ver el "rango" de tonos o zonas que puedes lograr con una cámara en una posición o configuración considerada como default, sobre todo con las de juguete porque son la única que tienen. Finalmente es como establecer una escaleta para balance de blanco o una escala de grises o una especie de exposímetro general e independiente al de la cámara -o en el caso de las cámaras de juguete un exposímetro pues ninguna tiene algo así-.

Cuando lo haces con una cámara nueva o que no conoces de todo bien, te da un punto de partida con el que estás familiarizado para empezar a trabajar e ir conociendo los detalles de cada cámara, idealmente hay que conocer los detalles y modos de cada cámara, pero esto ayuda para empezar.

Por lo cual se imaginarán que cada vez que paso por ahí le tomo una foto con la cámara que sea y que los resultados pueden variar por muchas cosas, también da una buena idea de si necesitas darle mantenimiento a la cámara. 

Lo olvidaba, las fotos de la Recesky TLR:

Sobre el círculo que sale en estos negativos ya lo expliqué en la entrada anterior. 

Saludazos