Estaba buscando unos papeles para unos trámites que tengo que hacer en la Facultad de Filosofía y Letras. No estaban en el archivero junto con otros papeles importantes que no hay que andar paseando por todos lados. Por un momento me preocupé pues deberían estar ahí. Después de un rato pensé en dónde podrían estar: en un librero cerca de mi escritorio mas pequeño y mas a la mano en el que están los papeles de trámites en curso.
Y ahí estaban, entre mis papeles para mi fallida maestría en Cambridge, lo cuál no deja de ser irónico lo de "papeles de trámites en curso" porque eso es de hace 10 años. Estaban entre las cartas, los proyectos de investigación para realizar allá, mi proyecto de tesis de acá, un par de adelantos (uno de ellos revisado y anotado por RHorneffer que mas bien parece un Pollock), los instructivos, una especie de carta de visto bueno de allá, los papeles de inscripción, las solicitudes de becas, unos estudios socio-ecónomicos y unos cuestionarios sobre movilidad y necesidades especiales, sobre todo médicas.
Y recordé este chiste de Mafalda porque me sentí como Raquel:
La última vez que vi a Rayo creo que fue un poco antes de que terminara por abandonar a Parménides y el proyecto de destrucción de la tradición metafísica parmenídea y sentar las bases para una metafísica heraclítea (sí, pensaba que lo podía hacer todo y de paso darle a Eduardo Nicol el lugar en la filosofía universal que se merece). Recuerdo bien que él llevaba por lo menos dos años en Cambridge trabajando y viviendo, con Eva, y creo que Maya aún o estaba siquiera en vías de desarrollo. Recuerdo que me dijeron que esperaban verme el próximo verano allá con ellos.
Y esa es una de las razones por las quiero tanto al buen Rayo: no importa que tan idiota pueda ponerme o cuanta pendejada pueda hacer, él nunca ha dejado de tener fe en mi. Y esa es sólo una de las muchas razones por las cuales es uno de mis mejores amigos, aunque hace ya un rato que no nos vemos en persona, pero pienso en él seguido.
Además, hoy es su cumpleaños, así que además de este elogio le mando muchas felicitaciones y un gran abrazo, y a Eva y Maya.
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lunes, 16 de febrero de 2015
sábado, 3 de enero de 2015
viernes, 26 de septiembre de 2014
Inventando y usando falacias
Estuve buscando qué tipo de falacia podría ser la que señalé -y que de hecho yo mismo la usé en cierta forma- en las entradas anteriores (1 y 2).
Es una mezcla de ad hominem con algo de petición de excepcionalidad y una especie de tu quoque preventivo.
Es decir, es un argumento que se centra en el ataque personal por ciertas creencias o expresiones usadas por el oponente, y ahí la excepcionalidad, pues aunque podamos compartir algunas de sus creencias, creemos que es mas importante atacarlo por ello que asumir nuestras creencias, el tu quoque preventivo como tal no existe, sino que es resultado de una estrategia más amplia, pero básicamente se trata de señalar o denunciar justo esa coincidencia que porvoca la excepción antes de que pueda ser claramente imputada contra uno, por lo tanto podría tener algo de lo que los angloparlantes llaman No-True Scotman y Loaded Question: que es como darse un baño de pureza mientras señalas al oponente porque ninguna persona ética o moralmente bien ubicada podría expresarse así.
O simplemente podríamos llamarla como la falacia de "yo lo dije primero" o "yo lo digo con gracia", ejemplificado claramente con este video de Los Simpson:
Creo que este tipo de cosas tienen mayor valor pedagógico y de divulgación que los libros esos de Los Simpson y la filosofía y esas weas, pero eso lo discutiré otro día.
Es una mezcla de ad hominem con algo de petición de excepcionalidad y una especie de tu quoque preventivo.
Es decir, es un argumento que se centra en el ataque personal por ciertas creencias o expresiones usadas por el oponente, y ahí la excepcionalidad, pues aunque podamos compartir algunas de sus creencias, creemos que es mas importante atacarlo por ello que asumir nuestras creencias, el tu quoque preventivo como tal no existe, sino que es resultado de una estrategia más amplia, pero básicamente se trata de señalar o denunciar justo esa coincidencia que porvoca la excepción antes de que pueda ser claramente imputada contra uno, por lo tanto podría tener algo de lo que los angloparlantes llaman No-True Scotman y Loaded Question: que es como darse un baño de pureza mientras señalas al oponente porque ninguna persona ética o moralmente bien ubicada podría expresarse así.
O simplemente podríamos llamarla como la falacia de "yo lo dije primero" o "yo lo digo con gracia", ejemplificado claramente con este video de Los Simpson:
Creo que este tipo de cosas tienen mayor valor pedagógico y de divulgación que los libros esos de Los Simpson y la filosofía y esas weas, pero eso lo discutiré otro día.
miércoles, 16 de abril de 2014
Lo que le dicen "un hombre paja" (mas que nada)
A veces cuando pienso en el problema del escepticismo y de cómo lo aborda la filosofía analítica recuerdo esta escena de Los Simpson:
Con todo eso del nihilismo y del irracionalismo y de cómo nos hundiremos en la barbarie si nada es capaz de remontar el escepticismo. Es un problema que es entretenido estudiar de vez en cuando justo para no perder contacto con la realidad.
Creo que empezaré una nueva serie de entradas en las que explique algunos problemas de filosofía con clips de la serie de los Simpson... o tal vez dejaré de escribir después de leer filosofía... o tal vez dejaré de escribir cuando me da insomnio.
Con todo eso del nihilismo y del irracionalismo y de cómo nos hundiremos en la barbarie si nada es capaz de remontar el escepticismo. Es un problema que es entretenido estudiar de vez en cuando justo para no perder contacto con la realidad.
Creo que empezaré una nueva serie de entradas en las que explique algunos problemas de filosofía con clips de la serie de los Simpson... o tal vez dejaré de escribir después de leer filosofía... o tal vez dejaré de escribir cuando me da insomnio.
viernes, 13 de diciembre de 2013
Jorge Ibargüengoitia - Sálvese quien pueda
Esta última reseña la adelanté por varias razones.
Una de ella es para honrar a Ibargüengoitia, el pasado 27 de noviembre fue el 30 aniversario de su muerte y por un descuido imperdonable no lo recordamos en Ráfagas de Pensamiento. Vaya, llevamos años queriendo hacer una serie de cápsulas solo de él, y ésta que era la oportunidad perfecta simplemente se nos pasó, lo olvidamos. Lo difícil de hacer esa serie ha sido que tanto EPriani como yo somos fanáticos jurados y se nos ha dificultado escoger sólo 6 u 8 textos para publicar sólo 5 cápsulas de la serie de un mes. Yo creo que cada semestre deberíamos revisar a Ibargüengoitia, pero quizás sería demasiado.
Otra de las razones es que en en la reciente Feria Internacional del Libro de Guadalajara iban a hacerle un pequeño homenaje en la presentación de éste volumen que reseñaré e iban a estar regalándolo ahí mismo. De hecho es el mismo que estuvieron regalando el Día Nacional del Libro, que fue el 12 de noviembre (en el Natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz). Justo hasta ahora entiendo por qué fue Ibargüengoitia el autor que escogieron este año, que además es el número 33 de la serie de libros regalo del Día Nacional del Libro, si nos ponemos cabalísticos y sacamos la numerología porque además yo empecé a ser su fanS hace unos 20 años, pero no, de eso no se trata.
Y esa es la última razón, la personal. En los próximos días que iré a Manzanillo, a la casa familiar de siempre, con la familia, como cuando éramos niños, adolescentes, jóvenes y ahora de adultos. Ni siquiera es como que vaya a estar allá mucho tiempo y no me de tiempo de subir esta entrada. No, lo hago porque descubrí a Ibargüengoitia en un viaje a Colima, un diciembre (no sé si del 93 o del 94). Mi hermano Alvaro llevaba el libro La casa de usted y otros viajes, recuerdo que me lo prestó "para el camino", pero la verdad es que no lo volví a soltar hasta que lo terminé y luego se lo devolví.
Recuerdo claramente que pensé que era una genialidad cómo escribía Ibargüengoitia, la desfachatez, el buen humor, los chistes elaborados y los chistes simplones intercalados con reflexiones muy serias y profundas, el rigor periodístico y narrativo que tiene, la inventiva que nunca es exagerada y sin embargo uno sabe que entre todo eso que parece ser cierto y familiar hay un tono fantástico; lo festivo y divertido al mismo tiempo que oscuro y hasta deprimente, mientras te mueres de la risa con lo que es mortalmente serio... En fin, tantas cosas que ahora que lo pienso influenciaron mucho la manera en que yo escribí durante años y que creo que aún lo hago.
Cuando en la secundaria y en preparatoria tuvimos que leer los libros que todos debieron haber leído: Los pasos de López, Los Relámpagos de Agosto y la obra de teatro El atentado y Maten a León. Yo no podía estar mas contento, leer algo que te gusta para la escuela es mil veces mejor que leer algo que detestas y además a huevo. Pero vayamos al asunto.
Como casi todos los libros de Ibargüengoitia que no son novelas u obras de teatro, o para decirlo en una definición general: una unidad en sí misma, mucho del material recopilado proviene de sus columnas de los jueves en el Excélsior, me parece, por lo tanto pueden sentirse pasadas de moda o con los años encima si hacemos caso sólo a los detalles, pero en general, las ideas rectoras de una u otro comentario son actuales, horriblemente actuales. El problema con que muchos de los libros sean recopilaciones de textos sueltos es que tengo la sensación de que hay algunos artículos repetidos de otros libros, o quizás me confundo pues la primera vez que leí Sálvese quien pueda fue hace muchos años.
El libro está dividido en tres secciones, cada una reúne ideas o temas similares, en la primera algunas sobre las mujeres y los niños llamada "Las mujeres y los niños primero" estratégicamente puesta al principio del libro. Digámoslo de una vez: si usted arma pedo de género cada vez que lee algún comentario o broma sobre las mujeres, o piensa que el humor que manejamos "los mexicanos" es machista y opresor de las mujeres, esta sección no es para ustedes.
Los artículos sobre los niños son quizás los más autobiográficos y no me recuerdan tanto a mi infancia, pero por ejemplo, si noto algunas semejanzas entre lo que escribe Ibargüengoitia y cosas que me contaron mis padres de su propia infancia y alguna anécdota de mis abuelos y tíos abuelos en general, hombres y mujeres (no nos vaya a caer un ataque de paladines de la igualdad de género y me niego a escribir esas barbaridades de tod@s y demás mamadas).
La segunda sección, llamada "Cuidado con los arrecifes" es en realidad una obra de teatro, "La conspiración vendida", que no es mala pero tampoco es lo mejor del teatro de Ibargüengoitia, hay quienes dicen que es el germen de lo que después se volvería Los pasos de López. Y por último, la sección que da nombre al libro tiene algunos artículos más sobre la vida diaria y el trabajo, la ciudad, la historia nacional y sus festejos que es quizás la mas divertida de las tres.
El prólogo "La risa es sabia" de Alberto Ruy Sánchez es nuevo y no sólo esta entretenido, sino que pone en perspectiva parte de la personalidad de Ibargüengoitia y de su historia personal que solemos pasar por alto, o al menos algunos de nosotros, al encontrar sus textos como una descripción de los mexicanos, asumimos que es universal, una f para toda x que sea mexicana. Pero no, o no sólo, sino que tiene mucho mas en su obra que también tiene mucho que ver con su historia personal, familiar y sus circunstancias.
Además, Ruy Sánchez se encarga de recordarnos uno de los aspectos mas dolorosos de que Ibargüengoitia no esté ya entre nosotros: que nos hace falta para ver con buen humor el giro siniestro y ridículo que el país ha tomado en los últimos años y de como pudo haber hecho una contra-celebración oficial del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, y que habría sido infinitamente más inteligente, entretenido y popular que los actos oficiales. Pero ni modo.
La verdad es que si se pueden hacer de una versión que no sea ésta, háganlo, pues al ser un libro regalo la edición tiene sus problemas: es un formato pequeño y de letra apretada, las hojas están pegadas, no cocidas y pegadas, así que las hojas se sueltan si lo abres completamente, y si no lo haces al cabo de un rato se vuelve cansado leer un libro a medio abrir. Aunque se agradece el gesto de regalar libros, y que es loable e importante, seguramente existen las re-ediciones de la editorial Joaquín Mortiz/Planeta -las normales- son más cómodas y deben ser baratas y fáciles de conseguir.
Un libro altamente recomendable para terminar un año mas bien medio raro en el que escribí muy poco en el blog, eso me avergüenza y apena un poco pero espero corregir el próximo año, pero que sirvió para sacar dos o tres cosas de filosofía que tenía pendientes y son importantes. Mientras les dejo saludazos y les deseo lo mejor para lo que queda de este año y para el que sigue.
Una de ella es para honrar a Ibargüengoitia, el pasado 27 de noviembre fue el 30 aniversario de su muerte y por un descuido imperdonable no lo recordamos en Ráfagas de Pensamiento. Vaya, llevamos años queriendo hacer una serie de cápsulas solo de él, y ésta que era la oportunidad perfecta simplemente se nos pasó, lo olvidamos. Lo difícil de hacer esa serie ha sido que tanto EPriani como yo somos fanáticos jurados y se nos ha dificultado escoger sólo 6 u 8 textos para publicar sólo 5 cápsulas de la serie de un mes. Yo creo que cada semestre deberíamos revisar a Ibargüengoitia, pero quizás sería demasiado.
Otra de las razones es que en en la reciente Feria Internacional del Libro de Guadalajara iban a hacerle un pequeño homenaje en la presentación de éste volumen que reseñaré e iban a estar regalándolo ahí mismo. De hecho es el mismo que estuvieron regalando el Día Nacional del Libro, que fue el 12 de noviembre (en el Natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz). Justo hasta ahora entiendo por qué fue Ibargüengoitia el autor que escogieron este año, que además es el número 33 de la serie de libros regalo del Día Nacional del Libro, si nos ponemos cabalísticos y sacamos la numerología porque además yo empecé a ser su fanS hace unos 20 años, pero no, de eso no se trata.
Y esa es la última razón, la personal. En los próximos días que iré a Manzanillo, a la casa familiar de siempre, con la familia, como cuando éramos niños, adolescentes, jóvenes y ahora de adultos. Ni siquiera es como que vaya a estar allá mucho tiempo y no me de tiempo de subir esta entrada. No, lo hago porque descubrí a Ibargüengoitia en un viaje a Colima, un diciembre (no sé si del 93 o del 94). Mi hermano Alvaro llevaba el libro La casa de usted y otros viajes, recuerdo que me lo prestó "para el camino", pero la verdad es que no lo volví a soltar hasta que lo terminé y luego se lo devolví.
Recuerdo claramente que pensé que era una genialidad cómo escribía Ibargüengoitia, la desfachatez, el buen humor, los chistes elaborados y los chistes simplones intercalados con reflexiones muy serias y profundas, el rigor periodístico y narrativo que tiene, la inventiva que nunca es exagerada y sin embargo uno sabe que entre todo eso que parece ser cierto y familiar hay un tono fantástico; lo festivo y divertido al mismo tiempo que oscuro y hasta deprimente, mientras te mueres de la risa con lo que es mortalmente serio... En fin, tantas cosas que ahora que lo pienso influenciaron mucho la manera en que yo escribí durante años y que creo que aún lo hago.
Cuando en la secundaria y en preparatoria tuvimos que leer los libros que todos debieron haber leído: Los pasos de López, Los Relámpagos de Agosto y la obra de teatro El atentado y Maten a León. Yo no podía estar mas contento, leer algo que te gusta para la escuela es mil veces mejor que leer algo que detestas y además a huevo. Pero vayamos al asunto.
Como casi todos los libros de Ibargüengoitia que no son novelas u obras de teatro, o para decirlo en una definición general: una unidad en sí misma, mucho del material recopilado proviene de sus columnas de los jueves en el Excélsior, me parece, por lo tanto pueden sentirse pasadas de moda o con los años encima si hacemos caso sólo a los detalles, pero en general, las ideas rectoras de una u otro comentario son actuales, horriblemente actuales. El problema con que muchos de los libros sean recopilaciones de textos sueltos es que tengo la sensación de que hay algunos artículos repetidos de otros libros, o quizás me confundo pues la primera vez que leí Sálvese quien pueda fue hace muchos años.
El libro está dividido en tres secciones, cada una reúne ideas o temas similares, en la primera algunas sobre las mujeres y los niños llamada "Las mujeres y los niños primero" estratégicamente puesta al principio del libro. Digámoslo de una vez: si usted arma pedo de género cada vez que lee algún comentario o broma sobre las mujeres, o piensa que el humor que manejamos "los mexicanos" es machista y opresor de las mujeres, esta sección no es para ustedes.
Los artículos sobre los niños son quizás los más autobiográficos y no me recuerdan tanto a mi infancia, pero por ejemplo, si noto algunas semejanzas entre lo que escribe Ibargüengoitia y cosas que me contaron mis padres de su propia infancia y alguna anécdota de mis abuelos y tíos abuelos en general, hombres y mujeres (no nos vaya a caer un ataque de paladines de la igualdad de género y me niego a escribir esas barbaridades de tod@s y demás mamadas).
La segunda sección, llamada "Cuidado con los arrecifes" es en realidad una obra de teatro, "La conspiración vendida", que no es mala pero tampoco es lo mejor del teatro de Ibargüengoitia, hay quienes dicen que es el germen de lo que después se volvería Los pasos de López. Y por último, la sección que da nombre al libro tiene algunos artículos más sobre la vida diaria y el trabajo, la ciudad, la historia nacional y sus festejos que es quizás la mas divertida de las tres.
El prólogo "La risa es sabia" de Alberto Ruy Sánchez es nuevo y no sólo esta entretenido, sino que pone en perspectiva parte de la personalidad de Ibargüengoitia y de su historia personal que solemos pasar por alto, o al menos algunos de nosotros, al encontrar sus textos como una descripción de los mexicanos, asumimos que es universal, una f para toda x que sea mexicana. Pero no, o no sólo, sino que tiene mucho mas en su obra que también tiene mucho que ver con su historia personal, familiar y sus circunstancias.
Además, Ruy Sánchez se encarga de recordarnos uno de los aspectos mas dolorosos de que Ibargüengoitia no esté ya entre nosotros: que nos hace falta para ver con buen humor el giro siniestro y ridículo que el país ha tomado en los últimos años y de como pudo haber hecho una contra-celebración oficial del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, y que habría sido infinitamente más inteligente, entretenido y popular que los actos oficiales. Pero ni modo.
La verdad es que si se pueden hacer de una versión que no sea ésta, háganlo, pues al ser un libro regalo la edición tiene sus problemas: es un formato pequeño y de letra apretada, las hojas están pegadas, no cocidas y pegadas, así que las hojas se sueltan si lo abres completamente, y si no lo haces al cabo de un rato se vuelve cansado leer un libro a medio abrir. Aunque se agradece el gesto de regalar libros, y que es loable e importante, seguramente existen las re-ediciones de la editorial Joaquín Mortiz/Planeta -las normales- son más cómodas y deben ser baratas y fáciles de conseguir.
Un libro altamente recomendable para terminar un año mas bien medio raro en el que escribí muy poco en el blog, eso me avergüenza y apena un poco pero espero corregir el próximo año, pero que sirvió para sacar dos o tres cosas de filosofía que tenía pendientes y son importantes. Mientras les dejo saludazos y les deseo lo mejor para lo que queda de este año y para el que sigue.
martes, 16 de abril de 2013
Dando el Wittgensteinazo
Ya saben, esos momentos en los que pareceria que tienes la mirada perdida y babearas pero estas absorto resolviendo definitivamente todos los problemas filosóficos...
Aunque creo que más bien debería ser mejor dar el Miguelazo un día de estos...
Saludazos al Maic, donde quiera que esté, también a Mr. P y a Cess, que pronto los veremos por acá.
viernes, 29 de marzo de 2013
Gaos y la vocación filosófica
Esta reseña la dividiré en dos partes, una sobre comentarios generales, y la otra será de algunos comentarios un poco mas filosóficos, pero seguramente no mucho, porque como estoy en contra de la forma en que Gaos y sus alumnos hacen, o hacían filosofía, pues lo mas seguro es que sus fans digan que hago de todo menos filosofía, ya saben: rigorista, formalista, analítica, lógica, pero como diría el Bananero... mmmh no, mejor no lo cito.
Es un pequeño volumen pero no por ello es menos denso. En cuanto a los comentarios generales hay que decir que, si ustedes alguna vez se han preguntado cómo se hace la filosofía y qué es lo que nos conduce a ella deberían darle una leída a este libro que recopila y ordena algunas sesiones del seminario de Filosofía Moderna que conducía Gaos, en el que se puede leer como los alumnos y el propio maestro exponen sus ideas sobre la vocación filosófica -lo que nos lleva a ella, a estudiarla, a trabajarla- y cómo cada uno de ellos plantea preguntas, observaciones y objeciones sobre los puntos de vista de los otros.
Es una especie de resumen muy básico: la filosofía se hace en el diálogo, pero también leyendo y escribiendo, exponiendo ante otros, recibiendo y haciendo críticas, observaciones y objeciones. Ciertamente el tema puede ser cualquiera pero no se trata de decir cualquier cosa, digamos, hace falta tener buenas razones y argumentos, ideas claras y saber lo que dices.
Ahora, sobre lo filosófico propiamente dicho, es notable por un lado que la relación entre los alumnos no es tersa y que mucho de la discusión discurre entre argumentos más o menos objetivos pero rodeados de muchas observaciones personales ofensivas, concretamente la discusión entre Villoro y Uranga. En cierta forma esto se agradece porque nunca usan como argumento un ataque personal, la falacia ad hominem, cuando, en los tiempos que corren actualmente, el ataque personal ha sustituido las buenas razones y los buenos argumentos. Lo otro que es notable es que el tema que discuten, la vocación filosófica no resultaba ser un tema muy atractivo para los alumnos. Uranga escribe sobre la vocación filosófica pero un poco como se le da la gana, no es muy filosófica su primer intervención; la intervención de Rossi es muy buena y quizás la más orgánica.
En cierta forma Guerra escribe un mero esquema de algo debería haber desarrollado pero va más allá de presentar ideas generales, cabe suponer que el desarrollo de sus ideas lo dejó para las sesiones mismas del seminario y que no recuperaron del todo en este volumen pues su intervención se siente un poco deficiente. Villoro es el más analítico de todos, lo cuál significa dos cosas, claridad y organización en su discurso, pero también cierta frialdad en el tratamiento de un tema que debería haber sido, quizás, mas apasionado, se da el lujo de responder los ataques de Uranga y de hacer él mismo otros sin despeinarse, como casi toda su filosofía.
La exposición de Gaos tiene un punto incómodo, y que es el blanco de todas las críticas de los alumnos, y es que si bien para discutir la vocación filosófica hay que ser autobiográfico, es decir, a la pregunta de por qué hacemos filosofía hay que pasar por el cómo y el por qué nos acercamos a ella, lo cuál hace cuestionable que sea un verdadero problema filosófico pues es un "asunto" particular, cada quién ha llegado a la filosofía de diferentes maneras y no hay modo de unificar o de ser realmente objetivo. Pero lo que lo hace ciertamente incómodo es el tono confesional de Gaos, no es que simplemente exponga su autobiografía para dar cuenta de su vocación, sino que se siente más como una justificación que una exposición.
Y parte de lo confesional/justificación de la exposición de Gaos es sobre las razones por las que nunca ha logrado concretar su pensamiento en una obra filosófica orgánica y bien estructurada. Lo cual es cierto, en general las obras de Gaos se sienten como esbozos, como meras aproximaciones que nunca terminan de concretarse del todo. Pienso en otros filósofos, concretamente en Nicol, que es el tipo de filósofos que son mal vistos y en cierta forma denostados en el algunas partes del texto, como mencionaré más abajo.
Contrario al trabajo de Gaos, la filosofía de Nicol a veces parecería repetitiva y re-cursiva pero no tanto porque él mismo se repita, sino porque en cada parte de su filosofía hay reflejos e hilos conductores a todas las demás "partes" de su pensamiento, produce esa rara sensación de leer a Nicol y recordar cada una de las partes en las que ha expuesto las ideas relacionadas con las que le ocupan en el texto en turno, por ejemplo, cuando habla sobre la vocación filosófica en los distintos artículos del libro La vocación humana (escritos entre 1939 y 1952) hasta El problema de la filosofía Hispánica o en la Metafísica de la expresión, La idea del hombre (las dos versiones de cada uno de ellos)... no sé, creo que no fui muy claro y creo que sobra decir que soy fanS de Nicol...
Lo que me lleva a lo siguiente.
Debería ser un poco mas cauto y argumentar mejor lo que sigue, pero nah, son vacaciones.
Parte del problema que encontré en el texto es el enfoque analítico militante que tiene. Es por todos sabido que entre analíticos y "continentales" la relación es tensa, no están de acuerdo en muchas cosas, como por ejemplo, qué es la filosofía continental, que va desde el existencialismo, la fenomenología, el deconstructivismo, la hermenéutica, la metafísica y en general todo lo que no está cimentado firmemente en el análisis lógico y formal del lenguaje (para muchos otros dicho análisis lógico formal tampoco es filosofía, pero bueno).
El problema que veo es que no hay exposición de los participantes del seminario que no tenga un ataque contra las tradiciones filosóficas distintas a la analítica, quizás Rossi sea el mas objetivo y centrado en su tratamiento de lo que es distinto a su propia corriente filosófica, pero ni Gaos, ni Villoro ni Uranga presentan buenos argumentos contra la metafísica pues curiosamente la confunden continuamente con la teología o la llana religión, siendo analíticos deberían haber tenido más cuidado en sus críticas y en la definición de sus conceptos, lo cuál no necesariamente es así, al menos no con lo que consideran filosoficamente irrelevante, o todo lo que no es filosofía analítica.
La sensación que me queda es que no hay derecho de replica, discuten entre ellos y las posibles objeciones que otros filósofos pudieran hacerles, digamos que hay una ausencia notable de otros filósofos, pero bueno, por alguna buena razón dichos "otros" filósofos no estaban en el seminario de Gaos. Lo incómodo es que aún hoy día hay quienes esgrimen los mismos dogmas anti-metafísicos y pro analíticos que los miembros de este seminario que tomó lugar hace unos 50 años o más. A la pregunta de porque un seminario de hace mas de 50 años es relevante creo que una buena respuesta es que muchos siguen convencidos de las mismas ideas militantes de la tradición analítica y el desprecio por la metafísica y la idea de que son los "metafísicos" los que atacan a su "rama" de la filosofía constantemente cuando, cada vez que leo algún filósofo analítico, no pierde la oportunidad de atacar a la "rama" metafísica. Ahí no más.
El dato curioso: de los cinco participantes del seminario de Filosofía Moderna sólo uno esta vivo y sigue publicando: Villoro y ha modificado algo su rigorismo filosófico analítico; todos los demás, Gaos, Guerra, Rossi y Uranga murieron.
Es un buen libro digamos, para honrar su memoria, aunque uno no siempre esté de acuerdo con ellos y para honrar la forma en que se hace la filosofía, o para honrar a la filosofía misma.
El libro en cuestión es este:
Es un pequeño volumen pero no por ello es menos denso. En cuanto a los comentarios generales hay que decir que, si ustedes alguna vez se han preguntado cómo se hace la filosofía y qué es lo que nos conduce a ella deberían darle una leída a este libro que recopila y ordena algunas sesiones del seminario de Filosofía Moderna que conducía Gaos, en el que se puede leer como los alumnos y el propio maestro exponen sus ideas sobre la vocación filosófica -lo que nos lleva a ella, a estudiarla, a trabajarla- y cómo cada uno de ellos plantea preguntas, observaciones y objeciones sobre los puntos de vista de los otros.
Es una especie de resumen muy básico: la filosofía se hace en el diálogo, pero también leyendo y escribiendo, exponiendo ante otros, recibiendo y haciendo críticas, observaciones y objeciones. Ciertamente el tema puede ser cualquiera pero no se trata de decir cualquier cosa, digamos, hace falta tener buenas razones y argumentos, ideas claras y saber lo que dices.
Ahora, sobre lo filosófico propiamente dicho, es notable por un lado que la relación entre los alumnos no es tersa y que mucho de la discusión discurre entre argumentos más o menos objetivos pero rodeados de muchas observaciones personales ofensivas, concretamente la discusión entre Villoro y Uranga. En cierta forma esto se agradece porque nunca usan como argumento un ataque personal, la falacia ad hominem, cuando, en los tiempos que corren actualmente, el ataque personal ha sustituido las buenas razones y los buenos argumentos. Lo otro que es notable es que el tema que discuten, la vocación filosófica no resultaba ser un tema muy atractivo para los alumnos. Uranga escribe sobre la vocación filosófica pero un poco como se le da la gana, no es muy filosófica su primer intervención; la intervención de Rossi es muy buena y quizás la más orgánica.
En cierta forma Guerra escribe un mero esquema de algo debería haber desarrollado pero va más allá de presentar ideas generales, cabe suponer que el desarrollo de sus ideas lo dejó para las sesiones mismas del seminario y que no recuperaron del todo en este volumen pues su intervención se siente un poco deficiente. Villoro es el más analítico de todos, lo cuál significa dos cosas, claridad y organización en su discurso, pero también cierta frialdad en el tratamiento de un tema que debería haber sido, quizás, mas apasionado, se da el lujo de responder los ataques de Uranga y de hacer él mismo otros sin despeinarse, como casi toda su filosofía.
La exposición de Gaos tiene un punto incómodo, y que es el blanco de todas las críticas de los alumnos, y es que si bien para discutir la vocación filosófica hay que ser autobiográfico, es decir, a la pregunta de por qué hacemos filosofía hay que pasar por el cómo y el por qué nos acercamos a ella, lo cuál hace cuestionable que sea un verdadero problema filosófico pues es un "asunto" particular, cada quién ha llegado a la filosofía de diferentes maneras y no hay modo de unificar o de ser realmente objetivo. Pero lo que lo hace ciertamente incómodo es el tono confesional de Gaos, no es que simplemente exponga su autobiografía para dar cuenta de su vocación, sino que se siente más como una justificación que una exposición.
Y parte de lo confesional/justificación de la exposición de Gaos es sobre las razones por las que nunca ha logrado concretar su pensamiento en una obra filosófica orgánica y bien estructurada. Lo cual es cierto, en general las obras de Gaos se sienten como esbozos, como meras aproximaciones que nunca terminan de concretarse del todo. Pienso en otros filósofos, concretamente en Nicol, que es el tipo de filósofos que son mal vistos y en cierta forma denostados en el algunas partes del texto, como mencionaré más abajo.
Contrario al trabajo de Gaos, la filosofía de Nicol a veces parecería repetitiva y re-cursiva pero no tanto porque él mismo se repita, sino porque en cada parte de su filosofía hay reflejos e hilos conductores a todas las demás "partes" de su pensamiento, produce esa rara sensación de leer a Nicol y recordar cada una de las partes en las que ha expuesto las ideas relacionadas con las que le ocupan en el texto en turno, por ejemplo, cuando habla sobre la vocación filosófica en los distintos artículos del libro La vocación humana (escritos entre 1939 y 1952) hasta El problema de la filosofía Hispánica o en la Metafísica de la expresión, La idea del hombre (las dos versiones de cada uno de ellos)... no sé, creo que no fui muy claro y creo que sobra decir que soy fanS de Nicol...
Lo que me lleva a lo siguiente.
Debería ser un poco mas cauto y argumentar mejor lo que sigue, pero nah, son vacaciones.
Parte del problema que encontré en el texto es el enfoque analítico militante que tiene. Es por todos sabido que entre analíticos y "continentales" la relación es tensa, no están de acuerdo en muchas cosas, como por ejemplo, qué es la filosofía continental, que va desde el existencialismo, la fenomenología, el deconstructivismo, la hermenéutica, la metafísica y en general todo lo que no está cimentado firmemente en el análisis lógico y formal del lenguaje (para muchos otros dicho análisis lógico formal tampoco es filosofía, pero bueno).
El problema que veo es que no hay exposición de los participantes del seminario que no tenga un ataque contra las tradiciones filosóficas distintas a la analítica, quizás Rossi sea el mas objetivo y centrado en su tratamiento de lo que es distinto a su propia corriente filosófica, pero ni Gaos, ni Villoro ni Uranga presentan buenos argumentos contra la metafísica pues curiosamente la confunden continuamente con la teología o la llana religión, siendo analíticos deberían haber tenido más cuidado en sus críticas y en la definición de sus conceptos, lo cuál no necesariamente es así, al menos no con lo que consideran filosoficamente irrelevante, o todo lo que no es filosofía analítica.
La sensación que me queda es que no hay derecho de replica, discuten entre ellos y las posibles objeciones que otros filósofos pudieran hacerles, digamos que hay una ausencia notable de otros filósofos, pero bueno, por alguna buena razón dichos "otros" filósofos no estaban en el seminario de Gaos. Lo incómodo es que aún hoy día hay quienes esgrimen los mismos dogmas anti-metafísicos y pro analíticos que los miembros de este seminario que tomó lugar hace unos 50 años o más. A la pregunta de porque un seminario de hace mas de 50 años es relevante creo que una buena respuesta es que muchos siguen convencidos de las mismas ideas militantes de la tradición analítica y el desprecio por la metafísica y la idea de que son los "metafísicos" los que atacan a su "rama" de la filosofía constantemente cuando, cada vez que leo algún filósofo analítico, no pierde la oportunidad de atacar a la "rama" metafísica. Ahí no más.
El dato curioso: de los cinco participantes del seminario de Filosofía Moderna sólo uno esta vivo y sigue publicando: Villoro y ha modificado algo su rigorismo filosófico analítico; todos los demás, Gaos, Guerra, Rossi y Uranga murieron.
Es un buen libro digamos, para honrar su memoria, aunque uno no siempre esté de acuerdo con ellos y para honrar la forma en que se hace la filosofía, o para honrar a la filosofía misma.
jueves, 28 de febrero de 2013
Zizek y la defensa de la intolerancia
Si yo fuera editor de Zizek le habría propuesto otro título para este libro, a saber Denuncia de la hipocresía, o que quizás lo usara como subtítulo.
Esto no se debe a un capricho o a una cuestión de gusto, si no de estilo, pues creo que esta idea describe mejor el contenido del libro que el de Defensa de la intolerancia. Voy por partes pues como la mayoría de los libros de Zizek tiene mucha más información de la que el pequeño volumen podría exibir en el caso de otros autores, y com siempre señalaré ventajas y desventajas de texto.
Empezando por las desventajas.
1. Desventajas del libro.
El análisis de Zizek aunque es vigente y tiene resonancias en nuestra sociedad en este momento específico si adolece de cierto envejecimiento y de un sello específico de su origen y destino. Es decir, es un texto que delata muy claramente que fue escrito a finales del siglo XX, principios del siglo XXI, con los problemas propios de Europa de Este, su multiculturalismo y su apertura democrática de finales de la decada de los 80. Lo cual no está mal, pues es el principio de muchas de las situaciones que tenemos que enfrentar hoy día en el mundo: el capitalismo globalizado como única y omnipresente forma de organización social y la vorágine de la ultraderecha empresarial y política; el descrédito de la izquierda política y peor aun: el derrumbe de la izquierda económica; y lo acomodaticio e hipócrita de las "buenas conciencias" de posiciones de centro y moderadas.
La otra desventaja es meramente de estilo, y es que sin que esté realmente dividido en tres partes, el libro si tiene tres momentos muy distintos que se notan al leer el libro pero que no queda del todo claro como conecta una cosa con la otra.
Empieza con la definición del multiculturalismo y de cómo se proclama una tolerancia hipócrita con los extranjeros, los que son diferentes, los adversarios políticos y que lejos de admitir la posible animadversión que les tenemos, se usa la tolerancia como un medio de marginación y distinción toda vez que supuestamente su finalidad es la integración a la sociedad, pero lo interesante es quienes usan la tolerancia de este modo no son el Estado o los poderes fácticos de las sociedades, sino las propias minorias que se cobijan bajo el manto de la tolerancia para separarse de la sociedad y conseguir algún tipo de privilegio y distinción sobre el grueso de la población "que no son ellos" y que se los debe por la opresión de años.
En el segundo momento Zizek analiza el fin de los regímenes del socialismo real en Europa del Este y las lecturas sesgadas y tramposas de la realidad y la cultura de otros grupos sociales, es decir: el fracaso del socialismo "real" y la imposición sin trabas del capitalismo no se debe al fin de la historia ni a que las sociedades socialistas estuvieran listas para el capitalismo así no más, sino que en el fondo, el andamiaje de corrupción y de negocios privados del capitalismo ya existía en los países socialistas pero con otra fachada. Así mismo, como el "regreso" de los mismos governantes a través de elecciones democráticas a los pocos años no se debe al desencanto del capitalismo, es que no había más opciones políticas que las mismas que habían desarrollado y manejado los regímenes socialistas a lo largo de años y años en el gobierno.
Aquí la hipocresía consiste en pensar que los mismos modelos económicos y políticos sirven en todo el planeta y que las pequeñas diferencias culturales son de segundo orden, y su versión actual, que es pero: que por esas pequeñas deferencias culturales, económicas y políticas no podemos y no debemos intervenir en el desarrollo de otras sociedades aun cuando presenciemos abusos contra los derechos humanos, destrucción, guerra inenarrable y horror en la sociedad civil.
Por ejemplo, es más fácil condenar y criticar a Israel porque es la única democracia con igualdad de géneros y participación amplia de su sociedad en el medio oriente y todo lo que pasé en Gaza, Irán, Siria, etc es incomprensible para nosotros y por lo mismo no debemos interferir en sus asuntos internos, como la opresión de mujeres, ancianos, niños y otras minorías; peor aun, parte del horror de lo que sucede en esos países es nuestra culpa.
Lo que conduce al tercer momento del libro, que es un poco menos consistente, pero en fin, analisa el feminismo, que en su lucha por la apertura por espacios y por la igualdad de géneros ha descuidado las diferencias que existen entre los mismos y que siente una repulsa radical contra todo intento de conciliación y que con suma intolerancia exige la reivindicación de sus luchas y sus fines, pero exclusiva y radicalmente para las mujeres, o concretamente: para las feministas.
Y eso es lo que lleva a la conclusión de que la atomización de las luchas y los intereses en la sociedad produce una neurosis y una psicosis socialmente activas y funcionales, pero no necesariamente saludables. Hay algunos pasajes mas oscuros que no terminan de ser ni filosóficos ni históricos, sobre todo sobre la tercera parte, o eso parece si olvidamos el hecho de que Zizek es, además, psiquiatra, de modo que cuando se pone a hablar de psicopatologías, complejos, reacciones y otros temas de psicología tiene buenas razones y buenos argumentos para ello y generalmente complementan muy bien sus ideas, aunque luego le da por mezclar todo en un párrafo con alguna oscura referencia cinéfila. Pero eso es parte del encanto de leer a Zizek.
2. Ventajas del libro.
Bueno, además de que soy un gran fan declarado de Slavoj Zizek, hay que reconocer en este libro que logra efectivamente, sin rodeos y sin reboso una denuncia de la hipocresía disfrazada de tolerancia casi impecable, y que defiende a la intolerancia como posicionamiento político claro y firme y no navegar según la corriente y no como una mera forma reactiva de oposición/defensa frente a lo extraño, desconocido o diferente. La palabra clave para la intolerancia que propone Zizek es la congruencia entre lo que pensamos, lo que hacemos y lo que decimos y no tres esferas separadas, independientes aparentemente y que eso produce cierto grado de psicosis
La hipocresía subyacente a la tolerancia, y que Zizek dice que deberíamos cambiar por una dosis de intolerancia política, se ha filtrado a todos los grupos políticos e ideológicos de la sociedad, es decir, ya no es de uso exclusivo de gazmoños y fariseos "bien pensantes" y "bien actuantes" (lo que Hegel llama las buenas conciencias y que con el paso del tiempo y por razones históricas se les identifico claramente con la iglesia católica y sus seguidores, pero eso ya no es tan preciso, si acaso alguna vez lo fue). Y donde calado ondo es en toda la pletora de movimientos que son "políticamente correctos" -curiosa simetría con la "buena conciencia"- de pensamiento progresista y de defensa de las particularidades de un sin fin de grupos variopintos, de toda tendencia ideológica, pero mucho más marcado a la "izquierda", porque la "derecha" defendería más la "tradición" y la "normalidad".
Por ejemplo, sobre la vigencia y virtud del texto en el caso de México, claramente podríamos esperar que esta forma de hipocresía podría presentarse en los grupos mas radicales y conservadores de la derecha y la ultraderecha nacional, pero esto no es así, esta actitud de exigir un nivel alto de tolerancia a una minoría que en la práctica es absolutamente intolerante con el pensamiento de otros es la izquierda, militante y activista del país. Un ejemplo bien claro son los grupos de activistas de la UNAM, esos que Ruba llama equivocadamente "hippies" o "estudiantes" que constantemente señalan los abusos, atropellos y la intolerancia con que son tratados por la sociedad, pero cuando uno no está de acuerdo con ellos, de intolerante, nazi, pro judío, vendido y demás epítetos no te sacan, aun cuando podrías estar de acuerdo con ellos en algunos elementos de su discurso, si no piensas como ellos y no eres como ellos tu opinión no vale para nada.
O una curiosa distinción y separación entre lo que se convirtió el movimiento estudiantil #YoSoy132 de los grupos originales los 131 alumnos de la Ibero, o como los de Mas de 131 o o los de #YoSoy132 de distintas asambleas de universidades privadas frente a las asambleas de las universidades públicas, donde, hay que decirlo sin rubor, se sentía un cierto desprecio hacia unos y resentimiento hacia los otros (expresiones de desprecio que de pronto aflora encubierto en la mierda de programa ese Sin Filtro de ForoTv). Distanciamiento y oposición que se notaba claramente en las manifestaciones y en las distintas opiniones que vertían a los medios masivos de comunicación o en cómo cada una de las asambleas fijaba su posición sin dejar de señalar que ellos eran la asamblea específica de la institución específica y se deslindaban de los demás tal como los griegos con los bárbaros, ya saben, "nosotros somos el faro de luz y de civilización y los demás puro barbarismo".
Otro tanto se podría decir de los últimos comunicados del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, por voz del Sup Comandante Marcos. También del Dalai Lama y el Tibet y sus entusiastas libertadores iLiketivistas.
3. Conclusiones.
Definitivamente es un libro que tendrían que leer todos los entusiastas de... bueno, básicamente de todo: de personajes públicos, de partidos políticos, teorías económicas, movimientos sociales, religiones, luchas de minorías, etc. Es un poco vergonzoso terminar por reconocer más de una actitud detestable de lo "politicamente correcto" no sólo en amigos, conocidos o familiares, sino en uno mismo.
Sobre mi posición sobre ese movimiento y la llamada Primavera Mexicana no diré nada porque no corresponde aquí, solo lo uso de ejemplo. Sobre el Zapatismo tendría que decir mucho más, pero tengo que pensarlo con calma, respecto a ese tema dudo que exista alguna manera de exponer mi posición sin ofender o agraviar a nadie (exactamente como en el 94-96 ¡que retro!).
Lo que hay que denunciar por medio de la intolerancia es pues, es la hipocresía de las minorías cobijadas por la tolerancia y que separan y sobajan a otras minorías, finalmente, como dice el propio Zizek, la idea de normalidad como hombre de mediana edad, blanco, rico, poderoso y con propiedades resulta ser la minoría más pequeña y que la mayoría de las personas si no son parte de una minoría, por lo menos si son "peculiares" o particulares, o ellos mismos. Pero en vez de pensar en un movimiento como el del 99%, los Ocupa-esto-y-aquello Zizek proponía que admitamos un cierto grado de intolerancia como la capacidad de disentir y de fijar claramente nuestras ideas y pensamiento, de no estar de acuerdo con lo políticamente correcto sin que te tachen de fascista o intolerante, y que curiosamente te señalen con medios, argumentos y expresiones propias de fascistas e intolerantes.
Lo mas feo de todo es que Zizek se convirtió en uno de los héroes o personajes emblema de los movimientos del 99% o del Ocupa-esto-y-aquello y creo que la deliciosa ironía que encerraba su propuesta de más intolerancia contra la tolerancia hipócrita fue coptada, le quitaron no solo los dientes sino las garras y todo lo que podía hacerlo realmente una propuesta peligrosa e interesante para la sociedad, pero bueno, luego me acusan de ser demasiado radical dentro de mi apatía conformista pequeño burguesa y así.
Esto no se debe a un capricho o a una cuestión de gusto, si no de estilo, pues creo que esta idea describe mejor el contenido del libro que el de Defensa de la intolerancia. Voy por partes pues como la mayoría de los libros de Zizek tiene mucha más información de la que el pequeño volumen podría exibir en el caso de otros autores, y com siempre señalaré ventajas y desventajas de texto.
Empezando por las desventajas.
1. Desventajas del libro.
El análisis de Zizek aunque es vigente y tiene resonancias en nuestra sociedad en este momento específico si adolece de cierto envejecimiento y de un sello específico de su origen y destino. Es decir, es un texto que delata muy claramente que fue escrito a finales del siglo XX, principios del siglo XXI, con los problemas propios de Europa de Este, su multiculturalismo y su apertura democrática de finales de la decada de los 80. Lo cual no está mal, pues es el principio de muchas de las situaciones que tenemos que enfrentar hoy día en el mundo: el capitalismo globalizado como única y omnipresente forma de organización social y la vorágine de la ultraderecha empresarial y política; el descrédito de la izquierda política y peor aun: el derrumbe de la izquierda económica; y lo acomodaticio e hipócrita de las "buenas conciencias" de posiciones de centro y moderadas.
La otra desventaja es meramente de estilo, y es que sin que esté realmente dividido en tres partes, el libro si tiene tres momentos muy distintos que se notan al leer el libro pero que no queda del todo claro como conecta una cosa con la otra.
Empieza con la definición del multiculturalismo y de cómo se proclama una tolerancia hipócrita con los extranjeros, los que son diferentes, los adversarios políticos y que lejos de admitir la posible animadversión que les tenemos, se usa la tolerancia como un medio de marginación y distinción toda vez que supuestamente su finalidad es la integración a la sociedad, pero lo interesante es quienes usan la tolerancia de este modo no son el Estado o los poderes fácticos de las sociedades, sino las propias minorias que se cobijan bajo el manto de la tolerancia para separarse de la sociedad y conseguir algún tipo de privilegio y distinción sobre el grueso de la población "que no son ellos" y que se los debe por la opresión de años.
En el segundo momento Zizek analiza el fin de los regímenes del socialismo real en Europa del Este y las lecturas sesgadas y tramposas de la realidad y la cultura de otros grupos sociales, es decir: el fracaso del socialismo "real" y la imposición sin trabas del capitalismo no se debe al fin de la historia ni a que las sociedades socialistas estuvieran listas para el capitalismo así no más, sino que en el fondo, el andamiaje de corrupción y de negocios privados del capitalismo ya existía en los países socialistas pero con otra fachada. Así mismo, como el "regreso" de los mismos governantes a través de elecciones democráticas a los pocos años no se debe al desencanto del capitalismo, es que no había más opciones políticas que las mismas que habían desarrollado y manejado los regímenes socialistas a lo largo de años y años en el gobierno.
Aquí la hipocresía consiste en pensar que los mismos modelos económicos y políticos sirven en todo el planeta y que las pequeñas diferencias culturales son de segundo orden, y su versión actual, que es pero: que por esas pequeñas deferencias culturales, económicas y políticas no podemos y no debemos intervenir en el desarrollo de otras sociedades aun cuando presenciemos abusos contra los derechos humanos, destrucción, guerra inenarrable y horror en la sociedad civil.
Por ejemplo, es más fácil condenar y criticar a Israel porque es la única democracia con igualdad de géneros y participación amplia de su sociedad en el medio oriente y todo lo que pasé en Gaza, Irán, Siria, etc es incomprensible para nosotros y por lo mismo no debemos interferir en sus asuntos internos, como la opresión de mujeres, ancianos, niños y otras minorías; peor aun, parte del horror de lo que sucede en esos países es nuestra culpa.
Lo que conduce al tercer momento del libro, que es un poco menos consistente, pero en fin, analisa el feminismo, que en su lucha por la apertura por espacios y por la igualdad de géneros ha descuidado las diferencias que existen entre los mismos y que siente una repulsa radical contra todo intento de conciliación y que con suma intolerancia exige la reivindicación de sus luchas y sus fines, pero exclusiva y radicalmente para las mujeres, o concretamente: para las feministas.
Y eso es lo que lleva a la conclusión de que la atomización de las luchas y los intereses en la sociedad produce una neurosis y una psicosis socialmente activas y funcionales, pero no necesariamente saludables. Hay algunos pasajes mas oscuros que no terminan de ser ni filosóficos ni históricos, sobre todo sobre la tercera parte, o eso parece si olvidamos el hecho de que Zizek es, además, psiquiatra, de modo que cuando se pone a hablar de psicopatologías, complejos, reacciones y otros temas de psicología tiene buenas razones y buenos argumentos para ello y generalmente complementan muy bien sus ideas, aunque luego le da por mezclar todo en un párrafo con alguna oscura referencia cinéfila. Pero eso es parte del encanto de leer a Zizek.
2. Ventajas del libro.
Bueno, además de que soy un gran fan declarado de Slavoj Zizek, hay que reconocer en este libro que logra efectivamente, sin rodeos y sin reboso una denuncia de la hipocresía disfrazada de tolerancia casi impecable, y que defiende a la intolerancia como posicionamiento político claro y firme y no navegar según la corriente y no como una mera forma reactiva de oposición/defensa frente a lo extraño, desconocido o diferente. La palabra clave para la intolerancia que propone Zizek es la congruencia entre lo que pensamos, lo que hacemos y lo que decimos y no tres esferas separadas, independientes aparentemente y que eso produce cierto grado de psicosis
La hipocresía subyacente a la tolerancia, y que Zizek dice que deberíamos cambiar por una dosis de intolerancia política, se ha filtrado a todos los grupos políticos e ideológicos de la sociedad, es decir, ya no es de uso exclusivo de gazmoños y fariseos "bien pensantes" y "bien actuantes" (lo que Hegel llama las buenas conciencias y que con el paso del tiempo y por razones históricas se les identifico claramente con la iglesia católica y sus seguidores, pero eso ya no es tan preciso, si acaso alguna vez lo fue). Y donde calado ondo es en toda la pletora de movimientos que son "políticamente correctos" -curiosa simetría con la "buena conciencia"- de pensamiento progresista y de defensa de las particularidades de un sin fin de grupos variopintos, de toda tendencia ideológica, pero mucho más marcado a la "izquierda", porque la "derecha" defendería más la "tradición" y la "normalidad".
Por ejemplo, sobre la vigencia y virtud del texto en el caso de México, claramente podríamos esperar que esta forma de hipocresía podría presentarse en los grupos mas radicales y conservadores de la derecha y la ultraderecha nacional, pero esto no es así, esta actitud de exigir un nivel alto de tolerancia a una minoría que en la práctica es absolutamente intolerante con el pensamiento de otros es la izquierda, militante y activista del país. Un ejemplo bien claro son los grupos de activistas de la UNAM, esos que Ruba llama equivocadamente "hippies" o "estudiantes" que constantemente señalan los abusos, atropellos y la intolerancia con que son tratados por la sociedad, pero cuando uno no está de acuerdo con ellos, de intolerante, nazi, pro judío, vendido y demás epítetos no te sacan, aun cuando podrías estar de acuerdo con ellos en algunos elementos de su discurso, si no piensas como ellos y no eres como ellos tu opinión no vale para nada.
O una curiosa distinción y separación entre lo que se convirtió el movimiento estudiantil #YoSoy132 de los grupos originales los 131 alumnos de la Ibero, o como los de Mas de 131 o o los de #YoSoy132 de distintas asambleas de universidades privadas frente a las asambleas de las universidades públicas, donde, hay que decirlo sin rubor, se sentía un cierto desprecio hacia unos y resentimiento hacia los otros (expresiones de desprecio que de pronto aflora encubierto en la mierda de programa ese Sin Filtro de ForoTv). Distanciamiento y oposición que se notaba claramente en las manifestaciones y en las distintas opiniones que vertían a los medios masivos de comunicación o en cómo cada una de las asambleas fijaba su posición sin dejar de señalar que ellos eran la asamblea específica de la institución específica y se deslindaban de los demás tal como los griegos con los bárbaros, ya saben, "nosotros somos el faro de luz y de civilización y los demás puro barbarismo".
Otro tanto se podría decir de los últimos comunicados del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, por voz del Sup Comandante Marcos. También del Dalai Lama y el Tibet y sus entusiastas libertadores iLiketivistas.
3. Conclusiones.
Definitivamente es un libro que tendrían que leer todos los entusiastas de... bueno, básicamente de todo: de personajes públicos, de partidos políticos, teorías económicas, movimientos sociales, religiones, luchas de minorías, etc. Es un poco vergonzoso terminar por reconocer más de una actitud detestable de lo "politicamente correcto" no sólo en amigos, conocidos o familiares, sino en uno mismo.
Sobre mi posición sobre ese movimiento y la llamada Primavera Mexicana no diré nada porque no corresponde aquí, solo lo uso de ejemplo. Sobre el Zapatismo tendría que decir mucho más, pero tengo que pensarlo con calma, respecto a ese tema dudo que exista alguna manera de exponer mi posición sin ofender o agraviar a nadie (exactamente como en el 94-96 ¡que retro!).
Lo que hay que denunciar por medio de la intolerancia es pues, es la hipocresía de las minorías cobijadas por la tolerancia y que separan y sobajan a otras minorías, finalmente, como dice el propio Zizek, la idea de normalidad como hombre de mediana edad, blanco, rico, poderoso y con propiedades resulta ser la minoría más pequeña y que la mayoría de las personas si no son parte de una minoría, por lo menos si son "peculiares" o particulares, o ellos mismos. Pero en vez de pensar en un movimiento como el del 99%, los Ocupa-esto-y-aquello Zizek proponía que admitamos un cierto grado de intolerancia como la capacidad de disentir y de fijar claramente nuestras ideas y pensamiento, de no estar de acuerdo con lo políticamente correcto sin que te tachen de fascista o intolerante, y que curiosamente te señalen con medios, argumentos y expresiones propias de fascistas e intolerantes.
Lo mas feo de todo es que Zizek se convirtió en uno de los héroes o personajes emblema de los movimientos del 99% o del Ocupa-esto-y-aquello y creo que la deliciosa ironía que encerraba su propuesta de más intolerancia contra la tolerancia hipócrita fue coptada, le quitaron no solo los dientes sino las garras y todo lo que podía hacerlo realmente una propuesta peligrosa e interesante para la sociedad, pero bueno, luego me acusan de ser demasiado radical dentro de mi apatía conformista pequeño burguesa y así.
viernes, 30 de septiembre de 2011
La pregunta y la respuesta por el sentido de la vida
En las historias de Douglas Adams, la pregunta por el sentido de la vida y todo es preminentemente filosófica, pero la respuesta "42" no lo es.
Aunque se la han querido cargar a la filosofía en tanto se supone que es una respuesta absurda e inadecuada, que lo es, en realidad no es resultado de una reflexión filosófica. Si mal no recuerdo es la respuesta que da la súper computadora súper duchu duchu que luego instalan en la nave súper duchu duchu donde los personajes viajan (hablo de la versión novelada de la radionovela, la película no la vi, así que no sé si ahí pase algo de lo que estoy diciendo o si debí haber puesto un espoooooiler aleeeeeert broooooooder), y que se limita a decir "La respuesta es 42".
La respuesta a la pregunta por el sentido de la vida, en la ficción de Adams es el resultado de cálculos y de las reglas y de las leyes de la ciencia, no de la reflexión y mucho menos de la crítica, es la respuesta que da una computadora y no un filósofo. Pero lo más absurdo creo, es pensar o siquiera proponer que la filosofía pueda dar respuestas definitivas y tan taxativas como "42" y que no explique nada ni abunde más en sus respuestas, creo que es justo al revés, la filosofía no tiene que dar respuestas, tiene que permitir hacernos preguntas, pero sobre todo la reflexión y el pensamient es lo que hacen a la filosofía.
Porque tampoco tiene que verificar las verdades y leyes de la ciencia, de hecho el concepto de verdad y las leyes naturales en la filosofía resultan un poco incómodas hoy día. Tampoco tiene que cuidar y velar por el lenguaje y el uso adecuado de éste, el lenguaje está suficientemente grandecito como para cuidarse el solo. Incluso en esas formas de hacer filosofía, lo importante no es sólo la respuesta misma ni las preguntas, sino el movimiento del pensar.
Me acusaran de simplón, de simplificar demasiado la cuestión, de hablar de un tipo de filosofía pasado de moda, pero tampoco veo claramente como pudo beneficiar a la filosofía estos ánimos cientificistas, ni le veo sentido a muchas de las críticas que hacen muchos científicos a la filosofía, criticas que están basadas en la ignorancia y desconocimiento de muchos científicos de lo qué es la filosofía, y que muchas veces esas críticas son aplicables con mas exactitud a las mismas ciencias, o las criticas desde la ciencia contra la filosofía que usan conceptos y formulaciones generales de la misma filosofía o desde la misma filosofía, es decir: es como el abusivo que apaña a un ñoño y le pega con las manos de éste y le pregunta "¿por qué te golpeas? ¿por qué te golpeas?". Tampoco le veo sentido a "responder definitivamente" preguntas válidas o inválidas o pensar en preguntas válidas o inválidas, en lenguaje válido y lenguaje inválido, más bien veo a la filosofía en movimiento.
Creo que también medio me estoy fusilando a Hegel...
El punto es, no se roben mis cervezas... y distingan una pregunta filosófica de una pregunta científica, así como una respuesta filosófica de una respuesta científica. Hawking, mi preferido para trollearlo este año, contesta científicamente, o eso pretende, preguntas que son filosóficas, que no necesariamente están bien planteadas, así que, no me chingen, aunque está medio forever alone quisiera darle el beneficio de la duda de que no puede ser posible que sea tan ignorante.
Aunque se la han querido cargar a la filosofía en tanto se supone que es una respuesta absurda e inadecuada, que lo es, en realidad no es resultado de una reflexión filosófica. Si mal no recuerdo es la respuesta que da la súper computadora súper duchu duchu que luego instalan en la nave súper duchu duchu donde los personajes viajan (hablo de la versión novelada de la radionovela, la película no la vi, así que no sé si ahí pase algo de lo que estoy diciendo o si debí haber puesto un espoooooiler aleeeeeert broooooooder), y que se limita a decir "La respuesta es 42".
La respuesta a la pregunta por el sentido de la vida, en la ficción de Adams es el resultado de cálculos y de las reglas y de las leyes de la ciencia, no de la reflexión y mucho menos de la crítica, es la respuesta que da una computadora y no un filósofo. Pero lo más absurdo creo, es pensar o siquiera proponer que la filosofía pueda dar respuestas definitivas y tan taxativas como "42" y que no explique nada ni abunde más en sus respuestas, creo que es justo al revés, la filosofía no tiene que dar respuestas, tiene que permitir hacernos preguntas, pero sobre todo la reflexión y el pensamient es lo que hacen a la filosofía.
Porque tampoco tiene que verificar las verdades y leyes de la ciencia, de hecho el concepto de verdad y las leyes naturales en la filosofía resultan un poco incómodas hoy día. Tampoco tiene que cuidar y velar por el lenguaje y el uso adecuado de éste, el lenguaje está suficientemente grandecito como para cuidarse el solo. Incluso en esas formas de hacer filosofía, lo importante no es sólo la respuesta misma ni las preguntas, sino el movimiento del pensar.
Me acusaran de simplón, de simplificar demasiado la cuestión, de hablar de un tipo de filosofía pasado de moda, pero tampoco veo claramente como pudo beneficiar a la filosofía estos ánimos cientificistas, ni le veo sentido a muchas de las críticas que hacen muchos científicos a la filosofía, criticas que están basadas en la ignorancia y desconocimiento de muchos científicos de lo qué es la filosofía, y que muchas veces esas críticas son aplicables con mas exactitud a las mismas ciencias, o las criticas desde la ciencia contra la filosofía que usan conceptos y formulaciones generales de la misma filosofía o desde la misma filosofía, es decir: es como el abusivo que apaña a un ñoño y le pega con las manos de éste y le pregunta "¿por qué te golpeas? ¿por qué te golpeas?". Tampoco le veo sentido a "responder definitivamente" preguntas válidas o inválidas o pensar en preguntas válidas o inválidas, en lenguaje válido y lenguaje inválido, más bien veo a la filosofía en movimiento.
Creo que también medio me estoy fusilando a Hegel...
El punto es, no se roben mis cervezas... y distingan una pregunta filosófica de una pregunta científica, así como una respuesta filosófica de una respuesta científica. Hawking, mi preferido para trollearlo este año, contesta científicamente, o eso pretende, preguntas que son filosóficas, que no necesariamente están bien planteadas, así que, no me chingen, aunque está medio forever alone quisiera darle el beneficio de la duda de que no puede ser posible que sea tan ignorante.
Mejor, si tienen un minuto y medio cheque el video de abajo:
Y disculpen la expresión pero pinche Zizek, está loco ese cabrón, pero cómo tiene razón y sobre todo, buenas razones.
jueves, 30 de junio de 2011
La Kultura de la Basura BSO
Si tienen 12 minutos -aunque sea como música de fondo-, se los recomiendo, hay una doble referencia ñoña, (eso de la "doble referencia" podría sonar a Hegel, pero no, es pura y simple ñoñería).
Este disco me trae recuerdos curiosos de un pasado no tan lejano, de la época de la influenza A H1N1.
Si alguien se anima a dejar algún comentario contestando "la trivia", adelante.
lunes, 18 de octubre de 2010
Esta entrada no trata de nada
Solo quería comentar que estos días que estuve buscando entre los viniles de mi madre música medieval y del renacimiento para un trabajo de la RDU, tuve tres gratas sorpresas, una fue el primer disco de Elvis Presley:
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No creo que sea necesario recordarles que este es la onda original y que luego una banda medio punk pero mas raeggera/skatera/world-music/incluso-disco, homenajeo en uno de sus discos más famosos, no me lo tomen a mal, The Clash me gusta mucho, pero no los veo como una banda punk 100%, hicieron muchas cosas, muy diversas, no me los quieran vender como punks....
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La otra cosa que encontré es este disco de Tom Jones, y no es que sea muy fans de él, pero la portada me saltó luego luego porque es la original que los de Unwound intervinieron en su disco Fake Train:
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Y por último el vinilo -porque además está todo en español- del Cuarteto de Dave Brubeck, y que sin pretensión, es un disco que he escuchado muchas veces en cd, pero ahora que le pude dar una escuchada en vinil, no mames, se nota la diferencia, y eso que tanto la edición de cd como del vinilo no son de lo mas refinadas ni nada de nada.
También he encontrado discos muy raros en casa de mi padre, algunos sencillos de 7" y cosas así, como el Papa del Metaaaaaaal... que apareció originalmente acá.
Bueno, luego escribo algo más interesante, solo que no quería dejar muy vacío este blog. Nos vemos luego, saludazos.
lunes, 2 de agosto de 2010
El viaje en el tiempo es posible, es real
El final de esta entrada podrá parecer un poco anti climática, no tanto como las pruebas de AMLO del complot del desafuero, pero sí como la vez que en el programa de Nino Canún un güey dijo que iba a viajar en el tiempo... regresando de comerciales... Y bueno, lo que hizo fue mover la mano junto al monitor del estudio y como tienen un retraso -en la transmisión, aunque por su contenido sí parecía retraso mental- la mano se movió después en el monitor del estudio que la mano misma, pero al mismo tiempo que en casa de todo mundo, la cosa es que según el escéptico muchas "radio transmisiones" del espacio exterior eran solo eso señales que rebotaban o que venían de otras fuentes -como súper novas y radiación solar- y nada más.
Hace unos días pensé en escribir sobre los círculos de los campos de cultivo y de las posibles explicaciones que estaban dando en un documental todo amarillista, ya saben de los mensajes en los campos y las figuras y todo eso, cuando lo acabe lo subo, no preocupen.
Y como dato curioso de esas coincidencias extrañas y del psiquismo, y de trivia, ayer que escuchaba a los Porno For Pyros, en su presentación de Woodstock 94, al final de Pets, Farrell se echa un rollazo del fin del milenio y precisamente de los círculos (aquí por si lo quieren ver y oír), recordé la entrada pendiente de los círculos de los campos de cultivo y de los mensajes de las inteligencias extraterrestres o de los humanos del futuro y todo eso.
Conforme fui viendo los videos de la presentación, descubrí que yo soy un viajero en el tiempo, y que dentro de muy poco viajaré en el tiempo pero no para dar un mensaje de esperanza y amor de los humanos del futuro a los humanos del pasado, sino para ir a Woodstock 94 para ver a los Porno For Pyros... y he aquí la prueba:

Soy la primer persona no brasileña que viaja en el tiempo...
Impresionante ¿no? Si no lo reenvias a 10 personas tu correo electrónico matará a 100 pandas bebés y taladrará otra mega fuga de otro pozo BP en el Golfo de México mientras pone huellas digitales sobre todas tus fotos impresas en papel brillante...
Ok, ya, basta de tonterías.
miércoles, 3 de febrero de 2010
El Reverendo Alegría es un principiante
La canción Big Train de Mike Watt me recordó que Gigio me había preguntado por estas cosas:
http://www.fleischmann.de/
http://www.fleischmann.co.uk/
http://en.wikipedia.org/wiki/
A veces creo que mis padres sí son como los papás de Flanders, unos forevers, ¿quién en su sano juicio considera estas cosas juguetes apropiados para sus hijos?, lo peor es que Gigio y yo sí jugamos con ellos y ahora que mi hermano me pregunto por ellos hace poco, los ví todavía guardados en sus empaques originales en la biblioteca de casa de mi padre, no deben servir, por años de no usarlos, me dieron ganas de armar un súper circuito acá, de toda la biblioteca... hay una bolsa viejísima de la Tienda UNAM, con el diseño de carrito de compras/logo Puma, que está llena de tramos de vías, hasta soñé que los ponía a trabajar, ah, que memorias.
miércoles, 6 de enero de 2010
Año nuevo, cámara nueva
Un poco de música para acompañar la llegada de los Reyes y de lo que me trajeron de regalo, -no es video así que pueden dejarlo correr y aquí está la letra por si no le entienden-:
Bueno, la neta es que la empecé a planear y armar desde el 27 o el 28 de diciembre y creo que voy mejorando en varios aspectos, la estructura interna es necesaria porque me da hueva revelar trozos de película y no rollos completos, quizás deba empezar a probar con cámaras y papel fotográfico directamente, pero luego. La idea fundamental la saque de este diseño, (más aquí y ss), pero como no pienso conseguir un iPhone mejor lo adapté a una lata.
1. Materiales.


Las cajas de los rollos de 120 hay que pintarlos de negro por los dos lados para pegarlos en la estructura interna, dentro de las cajas van el rollo nuevo y el carrete donde enrollamos la parte que hemos expuesto. También se necesitan cuatro tornillos y pegamento.
2. Trazo.


En donde están las flechas hay que perforar para poner un tornillo en cada orificio, tienen que coincidir con los de las cajas del rollo, y uno con la lata -que es el que sirve de mecanismo de arrastre-.
El panel para ver el número de exposición es un pedazo de cartón a la medida de la parte posterior de la lata con un poco de celofán rojo pegado. Hay que procurar que no quede ni muy lejos de la lata ni del papel protector del rollo porque si no, puede ser difícil de leer el número de exposición.
4. Estructura externa.


Hay que taladrar tanto la parte de la ventana como el costado donde está el tornillo que sirve de arrastre, lo mejor es ponerle un mecanismo de palanca cómodo para jalar la película, aquí una sugerencia con la tapa de un bote de película de 35mm, pero un taquete funcionó mejor al final de cuentas.
Dado que se trata de una lata no es necesario hacer el "opturador" por separado sino que se puede hacer directo sobre la misma lata, a menos que deseen cambiar de tamaño de diafragma, en cuyo caso es mejor hacerle un orificio grande y pegarle las distintas láminas horadadas.
5. Ensamble.
Meter todo a la lata cuidando que no se apachurre o descuadre y que coincida lo que tenga que coincidir, cargar la película es exactamente como con cualquier otra cámara de formato medio, solo que hay que cargarla antes de ponerlo en la lata y sellar con cinta de aislar.
6. Final



Y pues por ahí, Alets, saca al Maestro de las foto llanera y ese Miguel, avísame de los concursos de por allá en Viena, ahora sí, ahora que pueden dejar todos los comentarios que quieran en este su blog de confianza...
Bueno, la neta es que la empecé a planear y armar desde el 27 o el 28 de diciembre y creo que voy mejorando en varios aspectos, la estructura interna es necesaria porque me da hueva revelar trozos de película y no rollos completos, quizás deba empezar a probar con cámaras y papel fotográfico directamente, pero luego. La idea fundamental la saque de este diseño, (más aquí y ss), pero como no pienso conseguir un iPhone mejor lo adapté a una lata.
1. Materiales.


Las cajas de los rollos de 120 hay que pintarlos de negro por los dos lados para pegarlos en la estructura interna, dentro de las cajas van el rollo nuevo y el carrete donde enrollamos la parte que hemos expuesto. También se necesitan cuatro tornillos y pegamento.2. Trazo.


En donde están las flechas hay que perforar para poner un tornillo en cada orificio, tienen que coincidir con los de las cajas del rollo, y uno con la lata -que es el que sirve de mecanismo de arrastre-.3. Estructura interna.





Hay que pintar toda la parte interna de negro, las partes que estarán pegadas a la lata no importa tanto, el uso de cinta adhesiva es mucho mejor que pegar toda la estructura, así la podemos abrir y cerrar cuando haga falta.






Hay que pintar toda la parte interna de negro, las partes que estarán pegadas a la lata no importa tanto, el uso de cinta adhesiva es mucho mejor que pegar toda la estructura, así la podemos abrir y cerrar cuando haga falta. El panel para ver el número de exposición es un pedazo de cartón a la medida de la parte posterior de la lata con un poco de celofán rojo pegado. Hay que procurar que no quede ni muy lejos de la lata ni del papel protector del rollo porque si no, puede ser difícil de leer el número de exposición.
4. Estructura externa.


Hay que taladrar tanto la parte de la ventana como el costado donde está el tornillo que sirve de arrastre, lo mejor es ponerle un mecanismo de palanca cómodo para jalar la película, aquí una sugerencia con la tapa de un bote de película de 35mm, pero un taquete funcionó mejor al final de cuentas.Dado que se trata de una lata no es necesario hacer el "opturador" por separado sino que se puede hacer directo sobre la misma lata, a menos que deseen cambiar de tamaño de diafragma, en cuyo caso es mejor hacerle un orificio grande y pegarle las distintas láminas horadadas.
5. Ensamble.
Meter todo a la lata cuidando que no se apachurre o descuadre y que coincida lo que tenga que coincidir, cargar la película es exactamente como con cualquier otra cámara de formato medio, solo que hay que cargarla antes de ponerlo en la lata y sellar con cinta de aislar.6. Final



¡Listo!
Sólo falta probarla, con amigos, con amigas, con los Kennedy
¿Otra vez el mismo chiste? Ya, no mames... (1) (2).
¿Otra vez el mismo chiste? Ya, no mames... (1) (2).
Y pues por ahí, Alets, saca al Maestro de las foto llanera y ese Miguel, avísame de los concursos de por allá en Viena, ahora sí, ahora que pueden dejar todos los comentarios que quieran en este su blog de confianza...
Feliz año nuevo, y como diría Bob Ross "Felices trazos" solo que acá sería felices fotukis weeeeeee
(Y este chiste también ya lo había hecho acá)
(Y este chiste también ya lo había hecho acá)
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Antinavidad
La antinavidad es una bonita tradición que tenemos desde hace 12 o 13 años, lo que empezó con una peda monumental y una noche involuntariamente forever se desarrolló en una peda aun más grande, una noche muy forever y divertida y finalmente se instaló en su peor versión de la noche mas larga -que de hecho sí lo es porque es el día en que el sol llega a su punto más bajo como dice Zeitgeist tres veces campeón de mini carreras- y es la noche más larga porque se ha vuelto de hueva esa necedad de que a huevo tenemos que superar la antinavidad anterior, y han estado tan malas que eso ya no es TAN difícil.
Sin embargo no me mal interpreten, sigue siendo un gusto verlos porque, no importa lo que pase en el año, en la antinavidad siempre nos vamos a ver, sea como sea, y esa es la parte chida de la tradición, aunque Ruba refunfuñe y diga que no, no hay nada como ver a la banda.
Había dos directrices de la antinavidad, una es que sea transhumante, es decir: que uno rola de casa en casa reuniéndo a los amigos en un solo plan y converger finalmente en una gran fiesta en cualquier lugar donde te reciban, lo malo es que viejos, cansados y con alcoholímetros y accidentes potenciales eso cada vez lo hacemos menos.
La otra era que el plan era que no había plan. Uno debía salir a buscar el espíritu antinavideño por ahí y a ver que encontraba. Lo malo es que últimamente han crecido tanto las espectativas que es difícil no tener alguna idea de que hacer este día, yo ya dejé mi sugerencia aquí y a ver que les parece, lo descubrió el Katana, hermano mono que está lejos y echamos de menos, particularmente hoy... aunque mientras no esté el Katana no hay peligro de drunk-crowd-surfing en los arbustos iluminados de Villas de Coyoacán.
La otra parte es que algunos personajes de la banda, entrañables ellos, se han vuelto de hueva, no hay plan que les parezca suficiente y siempre están en el lugar equivocado con la compañía equivocada, yo les diría, relájense y vengan a cotorrear chido un rato, no es tan importante tener o no tener un súper reven y una agenda llena de planes. En fin, los veré a lo largo del día, feliz antinavidad...
Sin embargo no me mal interpreten, sigue siendo un gusto verlos porque, no importa lo que pase en el año, en la antinavidad siempre nos vamos a ver, sea como sea, y esa es la parte chida de la tradición, aunque Ruba refunfuñe y diga que no, no hay nada como ver a la banda.
Había dos directrices de la antinavidad, una es que sea transhumante, es decir: que uno rola de casa en casa reuniéndo a los amigos en un solo plan y converger finalmente en una gran fiesta en cualquier lugar donde te reciban, lo malo es que viejos, cansados y con alcoholímetros y accidentes potenciales eso cada vez lo hacemos menos.
La otra era que el plan era que no había plan. Uno debía salir a buscar el espíritu antinavideño por ahí y a ver que encontraba. Lo malo es que últimamente han crecido tanto las espectativas que es difícil no tener alguna idea de que hacer este día, yo ya dejé mi sugerencia aquí y a ver que les parece, lo descubrió el Katana, hermano mono que está lejos y echamos de menos, particularmente hoy... aunque mientras no esté el Katana no hay peligro de drunk-crowd-surfing en los arbustos iluminados de Villas de Coyoacán.
La otra parte es que algunos personajes de la banda, entrañables ellos, se han vuelto de hueva, no hay plan que les parezca suficiente y siempre están en el lugar equivocado con la compañía equivocada, yo les diría, relájense y vengan a cotorrear chido un rato, no es tan importante tener o no tener un súper reven y una agenda llena de planes. En fin, los veré a lo largo del día, feliz antinavidad...
Y les dejo una madre del Joven de 2005, a ver si jala:
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A veces se me va un poco el pedo,
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Ruba,
Shalom,
Si están leyendo esto es porque ya estoy gagá,
Soy fans,
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Villas de Coyoacán
sábado, 28 de noviembre de 2009
Camaruki Panorámica como de 60º
Esta cámara la hice hace una semana, al menos el trazo y lo de adentro, perforar la lata ha sido un rollo, quiero probarla ya ya ya hoy hoy hoy... Y bueno, no es exactamente panorámica porque según yo, la curva debería estar del otro lado pero no me hagan mucho caso y no se si sean exactamente 60º...
Tenía la idea de hacerla desde hace muuuuuuucho tiempo, en la época de la influencia A-HLNL... y al final hacerla de 360º estaba un poco mas complicado; por primera vez en la vida, el diseño del "arrastre" salió re-la-ti-va-men-te fácil aunque aun no sé cuántos clicks deben ser por exposición, pero no más de 16, y claro que imprimir después será un desmadre.
Pt. 1

Pt. 2


Pt 3
Pt 4.



Deberé probarla en un día de campo con mucho sol, con amigas, y con amigos y los Kennedy y... no, esperen, esos ya no, bueno, la cosa es que ya se exactamente a quién le daré lata con mi lata... ahí luego les aviso cómo salen y si La Marxista funciona o nel.
Escuchaba Cinnamon Girl de Neil Young... me trae buenos recuerdos esa rola.
Tenía la idea de hacerla desde hace muuuuuuucho tiempo, en la época de la influencia A-HLNL... y al final hacerla de 360º estaba un poco mas complicado; por primera vez en la vida, el diseño del "arrastre" salió re-la-ti-va-men-te fácil aunque aun no sé cuántos clicks deben ser por exposición, pero no más de 16, y claro que imprimir después será un desmadre.
Pt. 1

Pt. 2

Pt 3
Pt 4.


Deberé probarla en un día de campo con mucho sol, con amigas, y con amigos y los Kennedy y... no, esperen, esos ya no, bueno, la cosa es que ya se exactamente a quién le daré lata con mi lata... ahí luego les aviso cómo salen y si La Marxista funciona o nel.
Escuchaba Cinnamon Girl de Neil Young... me trae buenos recuerdos esa rola.
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